La directora de la División de Consultoría en Desarrollo Social de Atos Origin, Cristina Fernández Plaza, defiende la idea de que ha llegado la hora de acabar con la imagen 'fría' y 'calculadora' que suele acompañar a este sector. Con 25 años de experiencia en el ámbito de la consultoría --sobre todo la vinculada al desarrollo organizacional, igualdad de trato e integración social, migraciones, igualdad de oportunidades y cooperación internacional-- esta experta cree sinceramente que este tipo de empresas "tienen mucho que ofrecer en el ámbito del Tercer Sector y las ONG".
-. ¿Por qué esta apuesta de Atos Origin por la consultoría en desarrollo social? ¿Qué detectó la compañía que hiciera pensar que era el momento de apostar por esto?
Somos una consultora especializada en desarrollo de la sociedad de la información, y entendemos que esta sociedad de la información tiene que ser integral y no excluyente, sobre todo. En este sentido, nos interesaba mucho el buscar esa integridad, esa complementariedad, entre lo que se consideran las nuevas tecnologías y la mayor atención a colectivos que están especialmente desfavorecidos, no sólo en el desarrollo de estas nuevas tecnologías, sino también en el desarrollo económico, cultural, social, etc.
Las grandes empresas ya han asumido que su papel en la sociedad no es únicamente el de prestadoras de servicios, sino que también somos agentes responsables de la sociedad que queremos construir. Y desde este punto de vista nos parece muy interesante apoyar a colectivos como las mujeres, las personas mayores o con discapacidad, inmigrantes, etc. De aquí surgió esta necesidad de complementar nuestros servicios de consultoría con temas sociales.
-. ¿En qué consiste concretamente el servicio que ofrece la consultora y a quién va dirigido? ¿Cuánto tiempo lleva trabajando la compañía en este sentido y qué ejemplos de clientes podría nombrar?
Llevamos varios años con el proyecto puesto en marcha. Cerca de dos años y medio, casi tres, como unidad o equipo estructurado. Los servicios se ofrecen a organismos públicos, ministerios, Comunidades Autónomas, Ayuntamientos, etc; un poco prestando servicios de consultoría al desarrollo de sus políticas. Por ejemplo, trabajamos mucho con la Dirección General de Integración de Inmigrantes del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, apoyando sus actividades de políticas de no discriminación, igualdad de trato e integración, etc.
También trabajamos mucho con el sector no lucrativo y ONG, ayudándoles en su desarrollo organizacional, sus proyectos, ayudándoles a buscar financiación europea, organizaciones de mujeres como la Coordinadora Europea de Apoyo al Lobby de Mujeres para crear una metodología para que las asociaciones de mujeres mejoren sus sistemas de información, etc. Además, son clientes el Ayuntamiento de Barcelona, Fundación Once para América Latina o la Consejería de Educación de la CAM.
Con las empresas privadas trabajamos apoyándoles en sus políticas de RSC, orientándoles hacia la creación de redes y contactos (ONG con empresas) e iniciativas externas y programas sociales que están haciendo las ONG para colaborar con ellas: con jornadas, haciendo que unos y otros se conozcan, haciendo evaluaciones para que esta comunicación sea eficaz --que sean ONG no quiere decir que no tengan que invertir bien su dinero y conseguir sus objetivos--, etc.
-. ¿Quizá falte aún visión por parte del sector de la consultoría para ocuparse de estos temas, porque no muchas, aún, se dedican u ofrecen estos servicios?
Creo que las consultoras hasta ahora se han centrado mucho en la consultoría de negocio en el sentido privado, y estamos muy acostumbrados a trabajar con las empresas grandesa, además; ni siquiera con las pymes, porque las empresas pequeñas y las ONG no suelen ser "consumidoras" de consultoría. Así, hacemos proyectos muy grandes --negocios 'puros y duros'--, estratégicos y muy específicos, pero esto va a ir evolucionando. Ahora comenzamos a darnos cuenta de que no se debe despreciar un proyecto o un cliente porque sea pequeño, porque muchos pequeños forman una cosa grande y la sociedad civil comienza a organizarse en redes para sumar; y tarde o temprano necesitarán hacer uso de las consultoras. Pero sí, este tema aún es muy innovador e incipiente.
-. ¿Puede ser que por el momento, y en el caso de las ONG, sean solo las más grandes las que puedan permitirse contratar consultoras?
Sí, aunque también las pequeñas hacen uso de este sector. Y de hecho, Atos tiene clientes muy pequeños en su consultoría de desarrollo social, a los que nos adaptamos, ofreciéndoles otro tipo de servicios y otras tarifas. Además, tratamos de apoyarles buscándoles proyectos o líneas de financiación, para que tengan fondos que les puedan apoyar para mejorar sus servicios, etc. Así, no sólo tenemos entre nuestros clientes a ONG grandes y con muchos recursos, sino que también tratamos de trabajar con ONG de tamaño medio que al final son muchas y también lo necesitan.
-. ¿Esta es una unidad --la de Desarrollo Social-- aún residual o reducida en el 'gran monstruo' que es Atos Origin como consultora? ¿Este servicio es aún poco demandado?
Por ahora, dentro del volumen que tiene Atos, que es muy grande, efectivamente somos una parte pequeñita, pero lo que sí es cierto es que cada vez más se demandan servicios de consultoría integral en la que nosotros podemos participar. Ahora los proyectos deben considerar también sus impactos medioambientales, sociales, etc. Creo que somos una parte importante de la consultoría, aunque todavía no tenemos un volumen como el que pueda tener la parte tecnológica, por ejemplo, pero cada vez más el clientes está interesado en contemplar nuevos aspectos, sobre todo los sociales, que son de los más importantes. Es básico 'visibilizar' este aspecto de la consultoría que la hace más humana, más blanda, más social.
-. ¿Quizá ha llegado el momento precisamente de 'humanizar' al sector, superar la imagen de la consultoría como 'fría', que sólo busca los beneficios?
Exacto. Es la sociedad en general la que nos está haciendo superarlo. El mercado, el consumir y el cliente ya no valoran sólo lo cuantitativo, sino también lo cualitativo, y por eso, cuando se habla de mejora del negocio, ya no se hace sólo desde el punto de vista económico o de ventas, sino también vinculado a que los trabajadores se encuentren más a gusto, tengan las mismas oportunidades, etc. Las empresas buscan actualmente ser asesoradas también en este tipo de aspectos, sociales, ambientales; es decir, un asesoramiento mucho más integral.
-. ¿Se 'aplican el cuento' las consultoras y evolucionan de cara a dejar atrás aspectos como el horario interminable, la poca conciliación de la vida laboral y personal de la que suelen tener fama; es decir que las plantillas también estén contentas? ¿Es el caso de Atos Origin?
En Atos se está avanzando mucho a nivel interno. Se ha comenzado por un diagnóstico de la situación actual, en concreto en la plantilla femenina, porque queremos lanzar un plan integral dentro de la consultora. Para ser una empresa del sector tecnológico creemos que nuestra situación no es mala, porque tenemos un 38% de mujeres en la plantilla, un porcentaje bastante más alto que la media del sector.
Pero cuando hacemos el análisis de qué cargos ocupan esas mujeres, sí vemos que sólo el 20% está en puestos directivos y eso lo queremos mejorar. Para ello contamos con el Plan de Promoción Profesional de las Mujeres y trabajamos en temas de gestión de la diversidad desde la Dirección de Estrategia, así como en el ingreso en plantilla de personas de diversas culturas, inmigrantes, etc. Lo último es la creación de una Fundación, que verá la luz pronto y que se dedicará a temas de desarrollo de la sociedad de la información, cooperación internacional, apoyo a colectivos y temas sanitarios.