'Docentes o maestros: percepciones de la educación desde dentro' es el título de una reciente investigación llevada a cabo por la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción (FAD) con el propósito de ofrecer la visión que tienen los docentes españoles de Infantil, Primaria y Secundaria. El director general de la FAD, Ignacio Calderón, analiza los principales aspectos del estudio que también profundiza en el sistema educativo y en el contexto social de los profesores.
.- Ha habido un cambio en la evolución de la educación, de maestro a docente o instructor, ¿en qué momento sucede? ¿a qué se debe?
En cierta manera, podemos afirmar que en las últimas décadas la figura del 'maestro', con implicaciones afectivas, un carácter global y connotaciones de prestigio, ha sido sustituida por la del 'docente', identificado como un funcionario más de la administración, sin ningún tipo de connotación afectiva y desvalorizado en su apreciación colectiva.
Es muy difícil concretar en qué momento comenzó este proceso de desvalorización, pero probablemente es un fenómeno que se enmarca dentro de un proceso de transformación más amplio que afecta a la escala de valores de la sociedad española y que en la FAD hemos constatado en anteriores investigaciones. Antes, se consideraban primordiales, tanto individual como colectivamente, valores que podríamos denominar 'tradicionales': la disciplina, el esfuerzo o el respeto a los mayores, entre muchos otros. Sin embargo, ahora esos valores han sido sustituidos por otros relacionados con el individualismo, la inmediatez o el hedonismo. Esto implica que valores como 'el culto a mi persona', vivir al día, apurar el presente, despreocuparse por el futuro o el placer inmediato han cobrado un énfasis total.
En cierta forma, la figura del maestro se sustentaba sobre esos valores 'tradicionales'. De hecho, era considerado una figura fundamental de la comunidad porque transmitía a los más pequeños esos valores que la sociedad tenía y que había que transportar desde la familia y la escuela a los niños que serán en un futuro próximo los responsables de la gestión social. Ahora las cosas han cambiado, la sociedad tiene otos valores y a los docentes se les ha asignado el papel de meros transmisores de conocimientos prácticos.
.- ¿Que objetivos tiene esta investigación?
El objetivo fundamental es conocer la opinión de los educadores sobre la educación, analizar cuáles son las dificultades a las que se enfrentan cada día dentro de las aulas, las expectativas de futuro que tienen, sus temores y sus demandas. Para la FAD era muy importante conocer la visión que tienen acerca de su propio papel, del sistema educativo y del contexto social en el que desarrollan su trabajo.
.- ¿Quiénes pueden solucionar la situación "límite" que viven los profesores hoy en día?
La solución no es fácil y, por supuesto, no existe una fórmula mágica o una iniciativa que solucione de forma instantánea los problemas que, desde hace décadas, arrastra el sistema educativo. Pero de lo que sí estoy convencido es de que cualquier posible solución necesitará de que, entre todos, volvamos a prestigiar la figura del maestro. Que se le otorguen desde todos los ámbitos de la sociedad la consideración y apoyo social que merece una labor de la que depende nuestro futuro. Y que nos comprometamos con ellos en esa tarea. Es una responsabilidad de todos: administraciones, profesores, padres y sociedad civil en general. Por otra parte, creo que debemos ir cubriendo objetivos intermedios, solucionando problemas concretos cuya suma sin duda, al final, influirá notablemente en la totalidad del problema.
.- ¿Qué soluciones proponen los docentes?
Fundamentalmente lo que demandan los profesores es apoyo a su labor, reconocimiento, sentirse valorados en lo que hacen. En una palabra, sentir que hacen lo que se les ha pedido que hagan. Por otra parte, también consideran la formación un problema importante al que hacer frente. Desde su punto de vista no cuentan con la capacitación necesaria para hacer frente a las nuevas realidades de la escuela del siglo XXI y reclaman formación específica --en contenidos docentes, en metodología, etc.-- con respecto a cuatro ámbitos muy definidos. El primero en cuanto a la resolución de conflictos en el aula. En este sentido, manifiestan que se sienten desorientados y no capacitados para resolver problemas de violencia escolar, tanto entre iguales como hacia su figura. Se sienten desamparados y desautorizados para ejercer medidas que considerarían necesarias. En este sentido, reclaman apoyo institucional para reforzar los mecanismos que les ayuden a establecer un clima de respeto en las aulas.
En segundo lugar, reclaman que se les forme sobre cómo gestionar la relación con los padres de sus alumnos. Los profesores siguen percibiendo a los padres como elementos externos a la función escolar, en una dinámica que parece no encajar con la necesidad (expresada por ellos mismos) de ir codo con codo en la educación de los más jóvenes. Denuncian que muchos padres no se implican en la función escolar ni tienen intención de hacerlo, a la vez que se sienten completamente desautorizados y desprestigiados frente a las familias. Es decir, sin fuerza institucional ni apoyo social para realizar su trabajo. En tercer lugar, apuntan a los fenómenos derivados de la multiculturalidad. Se sienten desorientados e impotentes frente a un fenómeno que afirman les ha desbordado. Y por último, reclaman formación en el uso de las Nuevas Tecnologías en el aula. Afirman que los recursos existen, pero que los propios docentes no cuentan con la capacitación suficiente para integrarlos de forma efectiva en los procesos educativos.
.- ¿Cree que somos conscientes del problema?
Si no lo somos, espero que esta investigación ayude a que lo seamos. Los maestros y maestras son un elemento fundamental en la sociedad que tienen la enorme responsabilidad de formar a los futuros ciudadanos. En cierta manera, de ellos depende nuestra sociedad del mañana. Facilitarles su difícil tarea y hacerles sentir que no están solos, que no se encuentran desamparados, es responsabilidad de todos. Y si no lo hacemos todos sufriremos las consecuencias.
.- ¿Qué difusión va a tener esta investigación?
Esta investigación, como todas las que realizamos la FAD y la Obra Social de Caja Madrid, se enviará a cientos de bibliotecas y centros de documentación para facilitar el acceso a la información a todo aquel que esté interesado. Por otra parte, también se hará llegar a los máximos responsables en materia educativa de España porque queremos que sea un texto que invite a la reflexión y, sobre todo, que posibilite la puesta en marcha de acciones que mejoren la situación de los docentes españoles. Por supuesto, también está a disposición de todo aquel que lo desee a través del departamento de Publicaciones de la FAD.
Ignacio Calderón es director general de la FAD. Esta entrevista también puede consultarse en la web 'www.obrasocialcajas.org'.