Manolo Orellana.- Creo que mi hijo adolescente se droga...¿qué puedo hacer?

Europa Press Sociedad
Actualizado: miércoles, 31 octubre 2007 19:57

Ésta es la pregunta de miles de padres cuando llegan a nuestros centros de Proyecto Hombre. Vivimos en una sociedad marcada por muchos cambios sociales, como la incorporación de la mujer al mundo laboral, el aumento de familias monoparentales, la disminución del número de hijos y el hecho de que éstos prolonguen su estancia en el domicilio familiar...

Entendemos que se trata de un momento de adaptación que está originando una transformación en las relaciones familiares. La educación que han recibido los padres de hoy no les ha preparado para educar a unos adolescentes cada vez más precoces y expuestos a riesgos que no conocen bien, como puede ser el abuso de drogas.

Por eso los padres se muestran sorprendidos al descubrir que sus hijos consumen sustancias. Estamos hablando de chicos 'estupendos' que van todos los días a clase, que salen con sus amigos, pero que, a la vez, consumen alcohol, cannabis, cocaína...los fines de semana. Cuando las sospechas son evidentes, los padres no saben qué hacer. Toda su vida se tambalea. Y es cuando recurren a nuestros centros.

La droga está en la calle, coexiste de forma natural con los kioscos del colegio, los columpios de los parques, las fiestas 'light-sin alcohol', el chateo, la moda, las pandillas, el coqueteo adolescente... Nuestra experiencia nos demuestra que las drogas les gustan y que con éstas consiguen cosas que valoran, como la aceptación social y el protagonismo.

Otro tipo de actitudes más saludables, como pueda ser la práctica de un deporte, exigen mucho esfuerzo, no dan siempre premio y si lo dan, es pasado mucho tiempo. Padres, profesores y terapeutas competimos contra algo que les gusta y mucho.

Proyecto Hombre, no ajeno a esta realidad, puso en el año 1994 un programa con adolescentes denominado Proyecto Joven. La experiencia nos dice que existe una débil frontera entre la prevención y la intervención, entre lo que ayuda a sanar y lo que evita enfermar.

Los padres acuden a nosotros porque están agotados. Piden socorro. Algo en sus hijos ha cambiado. Si un chico pasa de comportarse bien en casa a levantar la voz (o incluso la mano) a sus padres, si empieza a traer malas notas o a gastar más dinero de lo habitual, puede que su hijo tenga problemas con las drogas.

El primer paso es hablar con él y el segundo, pedir ayuda en los centros de menores de Proyecto Hombre. Con nuestro programa ayudamos a la familia a recuperar la autoridad en casa, y con el adolescente trabajamos para que madure y aprenda a tomar sus propias decisiones.

La implicación conjunta de profesores, alumnos, y padres es fundamental para saber afrontar todas las dificultades que nos plantean nuestros hijos adolescentes. La educación sigue siendo hoy una tarea de todos y para todos.

Proyecto Hombre es una ONG que nació en España hace 23 años, dedicada a la prevención, tratamiento y rehabilitación de las drogodependencias. Durante el año 2006 ha atendido a 19.000 personas, de las cuales más de 2.000 son adolescentes (www.proyectohombre.es).

Manolo Orellana es diplomado en Trabajo Social por la Universidad de Sevilla. Cursó el Máster de Orientación Familiar de la Universidad Pontificia de Salamanca y el Máster en Drogodependencias de la Universidad Complutense. Terapeuta de menores y familias, actualmente es el director de Proyecto Joven, programa dirigido a jóvenes y adolescentes de Proyecto Hombre.

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