Anesvad desarrolla un proyecto de atención sanitaria integral en el vertedero dominicano de Rafey

Actualizado 16/10/2008 20:50:29 CET

MADRID, 16 Oct. (EUROPA PRESS) -

Anesvad y su socio dominicano, Fundambiente, desarrollan un proyecto de atención sanitaria integral que prioriza la educación en salud y la prevención de enfermedades en el vertedero de Rafey, situado en el barrio de Cienfuegos (Santiago de los Caballeros, República Dominicana), una zona donde viven alrededor de 200.000 personas "extremadamente pobres", según manifestaron hoy ambas ONG con motivo de la celebración del Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza.

El vertedero de Rafey se funde con varias de las comunidades situadas más al suroeste de esta región, un estercolero al que diariamente llegan 800 toneladas métricas de desechos sólidos que se depositan "inadecuadamente y sin clasificación previa", aseguran las organizaciones.

Para más de mil personas, las montañas de residuos de Rafey constituyen la principal forma de vida para sobrevivir. En concreto, 200 personas se buscan la vida a diario en el basurero y se les conoce como 'buzos' porque 'bucean' entre estiércol en busca de cualquier objeto (plásticos, botellas, cartones, metales o ropa) que se pueda vender a intermediarios, quienes lo revenden a empresas extranjeras. Los destinatarios suelen ser chinos o coreanos que se dedican al reciclaje de estos materiales.

Tras el cierre total de la Zona Franca Industrial de Santiago de los Caballeros, cerca de 50.000 trabajadores quedaron desempleados, algo que provocó su 'peregrinación' hacia el negocio del vertedero. Así, Nelson, uno de los pocos comerciantes que continua en el área, comenta que hace tres años "había mucha actividad" y que ahora, por el contrario, no se vende "ni la cuarta parte".

PROBLEMAS AMBIENTALES Y DE SALUD

Además de ser un ejemplo de la desigualdad actual del país ("arrastrado" por una mecánica social que crea riqueza reproduciendo miseria, según la ONU), Rafey también supone un problema ambiental y sanitario para la ciudad de Santiago, la segunda más importante de la República Dominicana.

"Aparte de la falta de suministro eléctrico y la escasez de agua potable, no responde en absoluto a los criterios ambientales y sanitarios para la disposición de desecho sólidos urbanos. Emanan permanentemente gases tóxicos y produce mucha contaminación", argumentan desde Anesvad.

Una situación que se traduce en enfermedades infecciosas, respiratorias, de la piel, cefaleas, problemas gástricos e irritaciones oculares. "Muchas personas padecen enfermedades como la dermatitis o el asma. Además, más del 80% de los niños que viven cercanos al vertedero sufre algún tipo de parasitosis que se alimentan de la sangre", ilustra la responsable del laboratorio clínico de Fundambiente, ONG y socio local de Anesvad.

POTABILIZACIÓN Y PROMOTORES

Para reducir las desigualdades sanitarias del barrio de Cienfuegos, desde hace siete años ambas organizaciones implantan operativos médicos y odontológicos, facilitan filtros de potabilización del agua y letrinas familiares y dotan de medicamentos al centro de salud.

Estas medidas se refuerzan con la puesta en marcha de talleres y programas de salud comunitarios para formar a personal sanitario y a 'promotores de salud', miembros no profesionales de la comunidad a quienes se forma para que colaboren en las acciones de educación y prevención de enfermedades.

La presencia de estos promotores destaca especialmente en las zonas rurales, donde según Anesvad, 60.000 personas se benefician de su trabajo, mientras que unas 17.000 de las zonas urbanas pueden acceder a los servicios de salud ofrecidos por el personal sanitario.