Archivo - Daños a causa del Thrips parvispinus en pimiento cultivado en un invernadero de Almería. - COITAAL - Archivo
ALMERÍA 21 May. (EUROPA PRESS) -
Los servicios de inspección técnica de la Delegación Territorial de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural de la Junta de Andalucía en Almería han efectuado cerca de 500 controles en apenas un mes para asegurar el protocolo obligatorio de arranque de cultivos conforme a la resolución con las medidas fitosanitarias para la prevención y lucha contra 'Thrips parvispinus' o trips del tabaco publicado hace un mes.
Fuentes de la Administración andaluza han confirmado a Europa Press que apenas un cinco por ciento de los controles practicados --en torno a 25 inspecciones-- han arrojado un resultado "desfavorable" en cuanto a la aplicación de las medidas destinadas a erradicar esta plaga que afecta especialmente al cultivo de pimiento.
No obstante, las mismas fuentes han incidido en que la inspección lleva aparejada una parte formativa en la que se explican los requisitos del protocolo de arranque y las mejoras que se deben llevar a cabo. "El fin es mejorar la situación, proteger la sanidad de los cultivos, evitar la dispersión de plagas y cuidar la rentabilidad de las explotaciones", han aseverado.
La campaña de cultivo de pimiento se encuentra prácticamente cerrada al cien por cien, por lo que desde la Junta se espera que las medidas aplicadas para combatir el trips sean visibles a partir de la próxima campaña, que arrancará entre septiembre y octubre.
En cualquier caso, desde la Junta han incidido en la importancia ejecutar en "óptimas condiciones" los protocolos de arranque de cultivo para evitar la dispersión no solo del trips sino también de otras plagas y enfermedades que puedan afectar a las plantaciones.
La Dirección General de la Producción Agrícola y Ganadera declaró el pasado mes de abril la plaga de thrips parvispinus en Almería y Granada, por lo que emitió una resolución con las medidas fitosanitarias "obligatorias y recomendadas para la prevención y lucha" contra la citada enfermedad vegetal con base en el consenso alcanzado en la mesa técnica de expertos.
En las últimas semanas se ha producido un "control reforzado" mediante tres equipos para comprobar que las prácticas incluidas en ese protocolo de arranque se aplican correctamente una vez llegado el fin de ciclo de los cultivos de pimiento, pepino, berenjena, calabacín, melón o sandía de inverno.
Durante la campaña 2025/2026, se ha constatado un incremento de la incidencia de la plaga de trips principalmente en el pimiento, considerado como "producto estrella" de Almería al contar con unas 12.000 hectáreas, lo que ha obligado a adelantar el arranque de unas 450 hectáreas, toda vez que ha mermado la capacidad de producción.
La productividad ha bajado en torno a los 1,5 o 1,7 kilos por metro cuadrado, según los cálculos de la Junta, desde donde se ha notado una depreciación "importante" del producto de entre un 20 y 25 por ciento de media "cuando lo normal es un siete u ocho por ciento" a causa de los daños estéticos.
A pesar de que esta merma ha impulsado los precios en los cultivos sanos por el mantenimiento de la demanda, la gravedad de la situación ha llevado a la Junta a articular una línea de ayudas de tres millones de euros para los agricultores afectados.
El protocolo de arranque se extiende a otros cultivos, entre los que se exceptúan algunos como el tomate o la judía verde, al entender que podrían "actuar como hospedadores secundarios, contribuyendo al sostenimiento de la población de este trips". La medida busca paliar el impacto de la plaga de cara a la próxima campaña.
MEDIDAS OBLIGATORIAS
Las medidas fitosanitarias de carácter obligatorio para la prevención y control de Thrips parvispinus en Almería y Granada se centran en el protocolo de arranque de cultivos que son reservorio de la plaga, en concreto, los de pimiento, pepino, berenjena, calabacín, melón y sandía en invernadero.
De cara al arranque del cultivo, es obligatorio asegurar el cierre de bandas y ventanas de invernaderos así como realizar un trampeo "masivo" con placas cromáticas, con la proporción de dos placas azules por cada placa amarilla instalada en todo el perímetro del invernadero. El mínimo es de cien placas por cada cien metros lineales de perímetro de invernadero.
También es imperativo realizar tratamiento fitosanitario al cultivo antes de proceder a su arranque. Adicionalmente, en aquellos casos en los que se constate una alta presencia de la plaga en la biodiversidad presente en el invernadero, también se deberá realizar un tratamiento fitosanitario sobre la misma.
Las aplicaciones se realizarán con productos fitosanitarios inscritos en el Registro Oficial de Productos Fitosanitarios del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación respetando todas las condiciones de utilización establecidas en sus etiquetas.
Los agricultores tiene además la obligación de avisar con tiempo suficiente a los vecinos colindantes para que puedan tomar las medidas que consideren oportunas, de lo que se conservarán evidencias a afectos de acreditar esta cuestión ante la Administración en caso de ser necesario.
Se impone también el arranque y retirada o picado de los restos de cultivo para incorporar al suelo. En caso de que se proceda al picado de los restos de cultivo, se recomienda que se realice en fracciones pequeñas con el fin de facilitar la deshidratación del material vegetal y acompañando esta práctica con una labor para una mejor incorporación de los mismos en el suelo.
También se recomienda esperar todo lo posible antes del trasplante del siguiente cultivo con el objetivo de que se produzca la deshidratación del material vegetal, lo que dificulta la supervivencia de la plaga.
En caso de retirada del material vegetal, el transportista deberá asegurar que el material vegetal se transporta en un contenedor impermeable o similar, que deberá permanecer completamente cerrado en todo momento, bien sea mediante una tapa, mediante una malla con una densidad mínima 20x10 hilos/centímetros cuadrados o mediante plástico.
En todo caso, los restos vegetales se tienen que descargar en plantas de reciclaje debidamente autorizadas y nunca en descampados para alimentar el ganado ni ser abandonados.
Antes del trasplante o siembra del siguiente cultivo se debe realizar un tratamiento de desinfección y limpieza de la estructura del invernadero en aquellas zonas que pudieran ser reservorio de la plaga.
Adicionalmente, en las zonas que han constituido focos de la plaga en el invernadero, se deberán realizar tratamientos dirigidos al suelo con productos fitosanitarios formulados a base de la sustancia activa tierra de diatomeas que se encuentren inscritos en el Registro Oficial de Productos Fitosanitarios del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y respetando todas las condiciones de utilización establecidas en sus etiquetas.
En las situaciones en las que sea posible, se deberá realizar solarización o biosolarización. También se recomienda la disposición de acolchado plástico, con el fin de perjudicar las pupas que pudieran estar presentes en el suelo.