Simulacro de agresión en una consulta médica en un ejercicio realizado en Vejer. - JUNTA DE ANDALUCÍA
CÁDIZ 15 Jun. (EUROPA PRESS) -
El Hospital de La Janda y el centro de salud de Conil, pertenecientes al Servicio Andaluz de Salud (SAS) de la Consejería de Sanidad, Presidencia y Emergencias, han acogido en estos últimos días sendos simulacros de agresiones a profesionales sanitarios organizados por las unidades de Prevención de Riesgos Laborales (UPRL) del Hospital Universitario de Puerto Real y del Distrito Sanitario Bahía de Cádiz-La Janda, respectivamente, junto con los responsables de los centros y con la colaboración de la Guardia Civil.
Según ha indicado la Junta en una nota, estos ejercicios prácticos se enmarcan en el Plan de Prevención y Atención frente a Agresiones para Profesionales del Sistema Sanitario Público de Andalucía (SSPA), que contempla distintas medidas preventivas para garantizar la seguridad de los profesionales y promover entornos asistenciales seguros. Entre ellas se incluyen simulacros basados en situaciones reales ocurridas en centros sanitarios.
En el caso del Hospital de La Janda, el simulacro se ha desarrollado en el Servicio de Urgencias y en la Unidad de Salud Mental, planteando dos escenarios en cada espacio. Así, en el primero de ellos, en el mostrador de admisión de Urgencias, un usuario exige ser atendido inmediatamente, pese a que el personal administrativo está pendiente de otras personas. El usuario se encara con la administrativa y con una celadora, se hace con una silla de ruedas gritando que debe ser atendido con mayor rapidez e interviene una médica de urgencias y el agresor manifiesta, con insultos y descalificaciones hacia todas las mujeres, que únicamente se comunicará con el vigilante, hombre que hizo acto de presencia.
El otro ejercicio ha tenido lugar en una consulta médica de Urgencias, donde un usuario se muestra alterado y exige obtener receta de un medicamento no pautado previamente. Se avisa al vigilante de seguridad, que, tras amenazar con avisar a la Guardia Civil, provoca un aumento en el estado agresivo del paciente, que golpea fuertemente la mampara de metacrilato de protección, alcanzando el rostro del profesional.
En los simulacros en la Unidad de Salud Mental, se tiene en cuenta que los implicados son pacientes con patologías psiquiátricas. En el primero, desarrollado en el lugar de citas médicas, un paciente de salud mental intenta conseguir prioridad en la atención visiblemente alterado y con gran agresividad, mientras que otra paciente, visiblemente nerviosa, está solicitando que le faciliten una cita por urgencias porque necesita ser atendida con prontitud.
Por último, en una consulta médica de Salud Mental, un paciente se muestra visiblemente ansioso y muy alterado, manifestando que necesita se le administren calmantes. El facultativo trata de establecer un acercamiento de manera verbal sin éxito y trata de abandonar la consulta, pero el paciente lo impide, por lo que, finalmente, salen los dos y de esta manera encuentra apoyos en otros compañeros.
Por su parte, el ejercicio en el centro de salud de Conil ha planteado el supuesto de un usuario que acude a la consulta de acogida demandando medicación para un familiar, el de un paciente que es atendido por el médico de Urgencias tras llegar en ambulancia, con síntomas de ebriedad y, por último, el de una persona que acude a la Unidad de Atención a la Ciudadanía (UAC) solicitando documentación de su pareja tras haber sido asistida por sufrir un accidente de tráfico.
Tras los ejercicios prácticos, los miembros de la Guardia Civil proporcionan consignas y recomendaciones, entre las que se encuentran dar aviso de forma inmediata a los vigilantes y a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad cuando el profesional sea consciente de que la situación es potencialmente peligrosa; en ningún caso tratar de controlar y/o revertir la situación confiando ser de capaz de controlarla; o permanecer al margen sin intervenir cuando hay varias personas participantes en una escena si el agresor establece comunicación con una de ellas.
La Junta ha recordado que el Hospital Universitario de Puerto Real, del que depende el Hospital de La Janda, y el Distrito Sanitario Bahía de Cádiz-La Janda mantienen entre sus líneas prioritarias la prevención y abordaje de las agresiones a profesionales, impulsando medidas como la formación específica, la figura del profesional guía, el apoyo psicológico a las víctimas y la coordinación permanente con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.