El delegado de la Junta en Granada, Antonio Granados, ha defendido la calidad diferenciada, la promoción y la apertura de nuevos mercados como principales herramientas para mejorar la competitividad del aceite de oliva del Poniente granadino. - JUNTA
Se prevé una producción de 29.000 toneladas en el ámbito de la DOP y alrededor de 290.000 jornales
ALGARINEJO (GRANADA), 5 (EUROPA PRESS)
El delegado de la Junta de Andalucía en Granada, Antonio Granados, ha defendido la calidad diferenciada, la promoción y la apertura de nuevos mercados como principales herramientas para mejorar la competitividad del aceite de oliva del Poniente granadino y afrontar los desafíos de un sector sometido a una creciente competencia internacional.
Así lo ha señalado durante el acto institucional de apertura de la campaña olivarera 2026-2027, organizado por el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Protegida (DOP) Poniente de Granada, que ha contado también con la asistencia de la delegada de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural, Carmen Lidia Reyes.
Granados ha realizado un análisis de la situación del sector, que inicia la nueva campaña en un contexto marcado por los precios en origen del aceite de oliva virgen extra, situados en torno a los tres euros por kilogramo, y unas existencias de enlace de 356.900 toneladas al cierre de la pasada campaña.
A ello se suman unas previsiones de producción importantes. El aforo estima para la provincia de Granada alrededor de 106.700 toneladas, mientras que Andalucía podría alcanzar 1.261.200 toneladas y España situarse entre 1,55 y 1,65 millones de toneladas.
En el ámbito de la DOP Poniente de Granada, las previsiones de las almazaras apuntan, sin embargo, a una campaña contenida, con una producción cercana a las 29.000 toneladas de aceite, posiblemente similar o incluso algo inferior a la anterior.
Las perspectivas son más favorables en cuanto a calidad, ya que la aceituna presenta buen calibre y estado sanitario. Las características del olivar de montaña, situado en una zona relativamente fresca, y las actuaciones de control de la mosca del olivo han contribuido a preservar las condiciones de la cosecha. La recolección supondrá alrededor de 290.000 jornales, reflejo de la importancia económica y laboral del olivar en esta comarca.
Durante su intervención, el delegado ha considerado que el sector no puede competir únicamente por volumen y debe apostar por el prestigio del producto, el fortalecimiento de las marcas y una mayor diferenciación, defendido además la importancia de la promoción y el marketing para trasladar al consumidor las características singulares de estos aceites.
Granados también ha destacado el valor de las variedades autóctonas del Poniente granadino, como Lucio o Illoreño, Loaime y Nevadillo de Alhama, así como el trabajo de las 16 almazaras y entidades elaboradoras inscritas en la denominación de origen. Asimismo, ha señalado la necesidad de aprovechar plataformas de promoción como Sabor Granada y Gusto del Sur para proyectar los productos del territorio en los mercados nacionales e internacionales.
NUEVOS MERCADOS
La apertura de nuevos mercados constituye otro de los desafíos señalados por el delegado, que ha llamado la atención sobre las oportunidades comerciales que pueden surgir en India y China a raíz de la reducción progresiva de los aranceles aplicados al aceite de oliva europeo. Ambos países suman más de 2.800 millones de habitantes, una dimensión que, a su juicio, convierte estos mercados en una oportunidad que los productores no deben dejar pasar. "Nosotros no podemos permitirnos llegar tarde", ha afirmado.
Granados también ha aludido a las principales preocupaciones de agricultores y almazaras, entre ellas los bajos precios, el incremento de los costes de producción, el encarecimiento de los carburantes y los fertilizantes, así como la incertidumbre sobre el futuro de la Política Agraria Común (PAC).
Otro de los aspectos abordados ha sido el valor ambiental del olivar, tanto por su capacidad para capturar y fijar carbono como por su contribución a la conservación de la biodiversidad, la protección del suelo frente a la erosión y el mantenimiento de paisajes y ecosistemas.
Por último, el delegado de la Junta ha incidido en la conexión entre el aceite de oliva y el turismo rural como una vía para reforzar la proyección del territorio. En este sentido, ha valorado la iniciativa de la DOP de impulsar un Centro de Interpretación del Aceite, orientado a divulgar la cultura olivarera y acercar al visitante la historia, las variedades, el paisaje y el proceso de elaboración.