Publicado 31/10/2025 14:59

La Junta concede ocho nuevos distintivos 'zona cardioasegurada' a entidades de Huelva

La Junta concede ocho nuevos distintivos 'zona cardioasegurada' a entidades onubenses.
La Junta concede ocho nuevos distintivos 'zona cardioasegurada' a entidades onubenses. - JUNTA DE ANDALUCÍA

HUELVA 31 Oct. (EUROPA PRESS) -

La Consejería de Sanidad, Presidencia y Emergencias, a través del Centro de Emergencias Sanitarias 061 del Servicio Andaluz de Salud, ha concedido ocho nuevos distintivos 'zona cardioasegurada' a entidades de la provincia de Huelva que han cumplido los requisitos en materia formativa y de dotación de desfibriladores externos semiautomáticos en sus instalaciones.

Según ha indicado la Junta en una nota de prensa, se trata de Puerto Antilla Grand Hotel, con dos de estos equipos; Elecnor, la Comunidad de Propietarios Culmia Odelania, Bionest, el Camping Huttopia Parque de Doñana, el módulo sanitario de la Playa del Espigón Juan Carlos I y la Hermandad de Emigrantes de Nuestra Señora del Rocío.

Así, la delegada territorial del ramo, Manuela Caro, y el director del Centro de Emergencias Sanitarias en Huelva, Juan Chaves, han hecho entrega este viernes de estas distinciones que otorga el 061 con la finalidad de reconocer el esfuerzo de las empresas e instituciones por dotarse de desfibriladores y formar a sus profesionales en su empleo y primeros auxilios. Con estas últimas ya ascienden a 51 las 'zonas cardioaseguradas' reconocidas en la provincia onubense.

En virtud de este distintivo, los profesionales de las entidades certificadas se encuentran capacitados para actuar de forma inmediata en caso de presenciar una parada cardiorrespiratoria, sumando sinergias a la posterior asistencia por parte de los equipos de emergencias sanitarias, con el objetivo así de disminuir la mortalidad y secuelas a través de una excelente actuación inicial.

El Centro de Emergencias Sanitarias 061 es el encargado de la gestión y registro de las organizaciones que disponen del certificado 'zona cardioasegurada', que constata que han formado a sus profesionales y ubicado desfibriladores en sus instalaciones en el número y los lugares adecuados, según lo establecido en la Orden de 4 de junio de 2013.

La normativa está promovida por la Junta de Andalucía con el fin de desarrollar el apartado de formación dentro del decreto andaluz que regula la utilización de desfibriladores externos automatizados en lugares públicos fuera del ámbito sanitario, así como el manejo de los equipos por parte del personal no facultativo.

Cada año se producen en España unas 25.000 paradas cardiacas extrahospitalarias. Esta patología afecta a una población con una edad media de 60 años y, en muchos casos, es la primera manifestación de una enfermedad cardiaca silente hasta ese momento. La supervivencia de las víctimas depende de que se apliquen las técnicas básicas de reanimación cardiopulmonar en los primeros tres o cuatro minutos, lo que puede aumentar las posibilidades de recuperación en más del 50% de los afectados.

CADENA DE SUPERVIVENCIA

Las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de muerte en el mundo occidental y, entre ellas, ocupa un lugar destacado la muerte súbita cardiaca, que suele ocurrir de manera mayoritaria fuera del entorno hospitalario.

La correcta atención a la parada cardiorrespiratoria consiste en la aplicación precoz de una serie de acciones conocidas como cadena de supervivencia, que incluye, por este orden, el reconocimiento de la situación y activación del sistema de emergencias sanitarias, el inicio inmediato de las maniobras de soporte vital básico, la desfibrilación eléctrica precoz y la rápida instauración de las técnicas de soporte vital avanzado.

Los equipos de emergencias asisten al año alrededor de 1.000 paradas cardiacas fuera de los hospitales andaluces. Estos episodios, que pueden sobrevenir en cualquier lugar con pequeños síntomas como el ahogo y la pérdida de conocimiento, están motivados generalmente por problemas de fibrilación ventricular y de taquicardia ventricular sin pulso, que impiden el bombeo de la sangre y la llegada de oxígeno a todo el cuerpo.

Los cinco minutos posteriores a una parada cardiorrespiratoria son claves para el afectado y, por ello, es fundamental que la persona que tiene el contacto inicial actúe de forma inmediata alertando a los equipos de emergencias sanitarias y aplicando entre tanto técnicas de reanimación básicas, como la ventilación boca a boca y el masaje cardiaco externo.

La disponibilidad de un equipo de desfibrilación eléctrica precoz, que puede ser utilizado por personal ajeno a la profesión sanitaria con la realización de un curso básico de entrenamiento, añade el recurso más eficaz para restablecer el ritmo cardiaco viable y reducir al máximo el riesgo de muerte.

Desde los centros coordinadores de urgencias y emergencias del 061, ante una situación de sospecha de parada cardiorrespiratoria, se anima y se explica a los alertantes cómo realizar estas maniobras básicas mientras llegan los equipos de emergencias al lugar del suceso, dado que está demostrado que intentar aplicar estas técnicas, a pesar de no tener conocimientos previos en primeros auxilios, ayuda a muchos pacientes.

REQUISITOS

La certificación como 'zona cardioasegurada' se concede a aquellas instituciones que la solicitan y cumplen con una serie de requisitos, entre los que está disponer de un número determinado de desfibriladores externos automatizados en las instalaciones, que deben estar operativos y en una ubicación adecuada, de forma que se posibilite que al menos el 75% de los usuarios de las instalaciones pueda aplicar la desfibrilación en un tiempo no superior a 3 minutos.

Asimismo, se observa que la institución solicitante tenga un plan de formación para el personal ofrecido por instituciones pertenecientes al Consejo Español de Reanimación Cardiopulmonar. Otro requisito es que la institución cuente con un adecuado plan de mantenimiento de los desfibriladores instalados, conforme a sus especificaciones técnicas y recomendaciones de los fabricantes.

Además, se considera una condición imprescindible que la empresa o institución tenga establecido un protocolo de activación interno para desplazar y utilizar el desfibrilador mientras que se activa y llegan los servicios de emergencias sanitarias. Para cumplir con todas estas condiciones, el 061 ofrece asesoramiento desde sus diferentes servicios provinciales a las entidades solicitantes.

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