Publicado 12/10/2026 13:43

El Archivo Histórico Provincial de Sevilla expone cinco siglos de historia compartida con Ceuta

La consejera de Cultura, Patrimonio Histórico y Deporte, Patricia del Pozo, en el Archivo Histórico Provincial hispalense.
La consejera de Cultura, Patrimonio Histórico y Deporte, Patricia del Pozo, en el Archivo Histórico Provincial hispalense. - JUNTA DE ANDALUCÍA

SEVILLA 12 Oct. (EUROPA PRESS) -

El Archivo Histórico Provincial de Sevilla, dependiente de la Consejería de Cultura, Patrimonio Histórico y Deporte de la Junta de Andalucía, ha organizado la exposición 'Ceuta es España. Cinco siglos de historia compartida entre las dos orillas del Estrecho', que reúne varios testimonios documentales procedentes de distintos fondos de esta institución con motivo de la celebración de la Fiesta Nacional del 12 de octubre.

En total, la muestra, que podrá verse hasta finales de este mes, exhibe siete documentos que encierran siete historias de carácter social, político y económico poniendo de manifiesto cómo se han forjado a las "estrechas relaciones existentes entre Andalucía y la ciudad ceutí", según ha concretado el Gobierno andaluz en una nota.

Al hilo, la consejera de Cultura, Patrimonio Histórico y Deporte, Patricia del Pozo, ha destacado que "esta muestra documental se celebra en una semana de especial significación, ya que se va a producir la visita de los Reyes a Ceuta y Melilla mañana martes 13 y el miércoles 14, en un contexto muy complejo para esas ciudades, tan queridas por los andaluces".

En este sentido, Del Pozo ha precisado que "la causa de Ceuta es también la de Andalucía. Conectadas por sólidos lazos culturales e históricos, hemos construido una memoria común, solidaria y abierta que, entre otras cuestiones, acredita que la ciudad autónoma es un pilar fundamental de la identidad española, así como un ejemplo de convivencia, a lo largo y ancho de nuestro pasado y nuestro presente".

Los documentos seleccionados para esta muestra poseen un "amplio registro cronológico y una amplia variedad temática", puesto que recuperan las vivencias de un grupo de cautivos cristianos en 1523; las cuentas de la administración del tabaco; la historia de tres mujeres que cruzaron el Estrecho rumbo a Ceuta; el trayecto de un barco cargado de víveres que no llegó a su destino; el arcón de ropa de una mujer; y los bienes testamentarios de un comandante y, por último, las escrituras notariales de generaciones de ceutíes que traviesan todo el siglo XIX.

Proceden de fondos diferentes, creados por instituciones distintas en el ejercicio ordinario de sus funciones. Ceuta aparece una y otra vez en la administración, en la justicia, en el ejército, en la navegación, en el abastecimiento y en la actividad notarial, resultado de unas relaciones compartidas, diversas y mantenidas durante siglos entre las dos orillas del Estrecho.

En ellos tienen cabida desde la historia "con mayúsculas" a las preocupaciones de la vida cotidiana de personas anónimas, poniendo de manifiesto que las relaciones entre Sevilla y Ceuta se fueron estrechando cada vez más.

El documento más antiguo, de 1523, ofrece una de las escenas más sugerentes de toda la exposición. El 25 de agosto, en Tetuán, varios religiosos y responsables de las limosnas destinadas a la redención de cautivos certificaron el rescate de 40 cristianos, hombres y mujeres, entre los que había familias completas esclavizadas por musulmanes. Apenas unos días después, el 4 de septiembre, Juan Ortiz de Cuéllar, vecino de Toledo, comparecía con ellos en Ceuta ante el capitán y gobernador de la ciudad y ante escribano público, dejando constancia documental de su paso camino de Sevilla.

Ceuta pertenecía entonces a Portugal. Sin embargo, la escritura está redactada en castellano y documenta una ruta Tetuán-Ceuta-Sevilla protagonizada por un vecino de Toledo y formalizada ante las autoridades de la plaza. En una sola pieza aparecen unidas las dos orillas del Estrecho y tres ciudades dentro de una misma historia de cautiverio, rescate y regreso. La primera pieza de la muestra sitúa, por tanto, al visitante ante una Ceuta todavía portuguesa, pero ya inserta en redes humanas, lingüísticas y documentales que la relacionaban estrechamente con Castilla y con Sevilla.

La trayectoria posterior de la ciudad "fue singular". Cuando Portugal recuperó su independencia en 1640, Ceuta permaneció vinculada a Felipe IV y a la Monarquía Hispánica, situación reconocida por Portugal en el Tratado de Lisboa de 1668. A partir de entonces, los documentos conservados en Sevilla multiplican las huellas de unas relaciones compartidas "cada vez más estrechas".

En 1732, por ejemplo, un libro de cuentas de la administración de Sevilla de la Real Fábrica de Tabacos incluye entre sus agregados a Ceuta, junto a Alcalá de Guadaíra, Carmona y Utrera. La sucesión de esos nombres resulta expresiva, puesto que la ciudad aparece incorporada con naturalidad a la red administrativa y fiscal gestionada desde Sevilla.

Un expediente de la Escribanía de Marina de 1757 recoge el proceso seguido contra el patrón del Nuestra Señora del Carmen por haber transportado a tres mujeres hasta Ceuta contraviniendo las órdenes vigentes. Cinco años después, otro expediente investiga el naufragio en la Barra del Terrón de la tartana Nuestra Señora de Guía, que navegaba hacia Ceuta cargada de víveres destinados a los presidios españoles del norte de África.

Estas piezas permiten explicar también por qué documentos sobre Ceuta y el Estrecho se encuentran en el Archivo Histórico Provincial de Sevilla. Las Escribanías de Guerra y Marina, desarrolladas en el contexto de la reorganización administrativa y jurisdiccional del siglo XVIII, dejaron constancia escrita de buena parte de la actividad militar y marítima, barcos y mercancías, soldados y marineros, naufragios y abastecimientos, pero también herencias, pertenencias, reclamaciones y deudas.

De la Escribanía de Guerra procede también el expediente relativo a Antonio Palandu, coronel del Cuerpo de Artillería y comandante de la plaza de Ceuta. Fallecido en San Roque en 1808, las diligencias sobre sus bienes conservan inventarios de ropa, muebles y libros, disposiciones testamentarias y documentación sobre sus haberes militares.

Y junto a él, ese mismo año, aparece Ángela Barrero, reclamando un arcón con ropa que un patrón había traído desde Ceuta. En los archivos conviven así la gran historia y las vidas anónimas, la defensa de una plaza y los movimientos de barcos comparten espacio con unas ropas, un mueble y la preocupación cotidiana por recuperar lo que pertenece a una familia.

El recorrido concluye con unos documentos aparentemente más modestos, en concreto, los índices de protocolos notariales de Ceuta del siglo XIX. Su presencia permite descubrir otra relación institucional compartida. Ceuta estuvo integrada en el ámbito del antiguo Colegio Notarial de Sevilla, junto con Cádiz, Córdoba y Huelva, una vinculación cuya continuidad llega hasta el actual Colegio Notarial de Andalucía.

'Ceuta es España. Cinco siglos de historia compartida entre las dos orillas del Estrecho' podrá verse de lunes a viernes hasta el 31 de octubre, de 9 a 14 h. La muestra llega a Archivo tras el cierre, el pasado 30 de septiembre, de la exposición documental 'Juan Sebastián Elcano. V centenario de su muerte', que recibió más de un millar de visitantes.

Con ocasión de la celebración del Día de la Hispanidad, algunos centros de la red de archivos de la Consejería de Cultura, Patrimonio Histórico y Deporte han organizado un calendario de actividades de difusión de la efeméride, entre las que se encuentran post en redes sociales y exposiciones de documentos destacados, entre la que destaca la muestra virtual del Archivo Histórico Provincial de Huelva, que "pone en valor el conjunto de murales realizados por Daniel Vázquez Díaz, entre 1929 y 1930 en el Monasterio de Santa María de La Rábida, representando la gesta del Descubrimiento de América con un estilo modernista que fusiona cubismo, clasicismo y tradición muralista".

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