La consejera de Salud y Consumo de la Junta de Andalucía, Catalina García, en comisión parlamentaria - JOAQUIN CORCHERO/PARALEMENTO DE ANDALUCÍA
SEVILLA 20 Sep. (EUROPA PRESS) -
La consejera de Salud y Consumo de la Junta de Andalucía, Catalina García, ha asegurado este miércoles, en la Comisión de Salud del Parlamento de Andalucía, que el Plan Integral de Alzhéimer y otras Demencias de Andalucía, aprobado este martes por el Consejo de Gobierno, "ofrece una respuesta integral y efectiva a las demandas de enfermos, familiares y cuidadores", toda vez que surge del trabajo de esta consejería, junto a la de Inclusión Social, Juventud, Familias e Igualdad y la Confederación Andaluza de Alzhéimer y otras demencias.
García, que ha incidido en que se trata de "un plan necesario, integral y factible", ha explicado que su finalidad es orientar las políticas públicas de prevención, detección precoz, diagnóstico, atención social y sanitaria y seguimiento de las personas con deterioro cognitivo y demencias de carácter neurodegenerativo, de modo que "consigamos que el Alzheimer tenga cada vez menor prevalencia y que las personas con carencias neurodegenerativas y sus familias reciban el apoyo asistencial y la atención que merecen".
Por este motivo, según nota de prensa, además del Alzheimer, que es la enfermedad con mayor prevalencia en los síndromes neurodegenerativos, "la que tiene mayor notoriedad social y supone el mayor porcentaje de enfermos", el Plan atiende a otros trastornos como el Deterioro Cognitivo Ligero, la Demencia con Cuerpos de Levy, la Demencia Frontotemporal, la Demencia Vascular y la Enfermedad de Parkinson.
La titular de Salud y Consumo ha explicado que "la demencia está infradiagnosticada, y cuando se hace, suele estar en fases avanzadas de la enfermedad". De hecho, se estima que actualmente viven en España unas 800.000 personas con algún tipo de demencia, de las cuales unas 120.000 residen en Andalucía. En consecuencia, supondría que casi un 1,5% de los andaluces presentan esta enfermedad.
No obstante, ha puntualizado, "la prevalencia de esta afección es muy distinta en función del rango de edad". Ronda el 0,05% entre las personas de 40 a 65 años; 1,07% entre los 65-69 años; y aumenta hasta el 39,2% entre los mayores de 90 años. Pero, ha alertado, "se estima que cada año surgen entre 150 y 200 casos nuevos de enfermedad de Alzheimer presenil en menores de 65 años en Andalucía". Además, "sin un tratamiento preventivo o modificador del curso de la enfermedad, se estima que cada 20 años se duplicará el número de personas afectadas".
En concreto, y "pese a la notoriedad social de la enfermedad", el 50-70% de los casos de Alzheimer detectados en los estudios poblacionales están sin diagnosticar en los sistemas de salud. En el caso de las demencias leves, se calcula que hasta un 90% estarían sin diagnosticar y el diagnóstico de la enfermedad es tardío, sobre todo en estadio de demencia moderada, realizándose en el 40-70% de los casos con diagnóstico en fase moderada o avanzada.
La consejera, que ha recordado que "la demencia constituye una prioridad sanitaria global, que ha llevado a la Organización Mundial de la Salud a recomendar la elaboración de planes nacionales de actuación", ha subrayado que se trata de "un grave problema de salud pública" en tanto en cuanto "tiene un efecto devastador sobre las personas que la padecen, acarreando una alta carga de sufrimiento por la incapacidad que manifiesta; afectando de forma directa al entorno más cercano del enfermo por la sobrecarga en la atención y el cuidado y el gasto económico que conlleva y porque comporta un importante gasto económico para los sistemas de protección social".
ESTRATEGIAS DEL PLAN
García ha explicado que el Plan puede dividirse en tres grandes apartados: en el primero, se realiza un análisis exhaustivo y un diagnóstico estratégico de la situación de las demencias en Andalucía; a continuación, se describe la planificación operativa a través de cuatro líneas estratégicas, objetivos y acciones; y, finalmente, se establecen los indicadores de evaluación y seguimiento, "aspectos esenciales para valorar la idoneidad de las actuaciones realizadas y las acciones de mejora consiguientes".
García ha detallado, además, las acciones más relevantes de las cuatro líneas estratégicas. La primera hace referencia a la promoción de la salud cognitiva, la sensibilización, la concienciación y la adaptación de la sociedad. Pretende impulsar un cambio cultural de percepción, respeto y consideración hacia las personas que están afectadas por algún tipo de demencia y sus familias, con el objetivo de favorecer la permanencia de las personas con demencia en su entorno cercano el mayor tiempo y con la mayor autonomía posible, a través de una campaña de sensibilización dirigida a los agentes sociales y profesionales, y a la población en general.
La segunda de las líneas estratégica está orientada a la mejora de la atención, la coordinación y la continuidad asistencial de la persona afectada. Para ello, se proponen acciones para la promoción de la salud cognitiva en todas las etapas de la vida, integradas en las políticas de impulso de envejecimiento activo y saludable, como pueden ser la prescripción de la web Alzheimer Andalucía y la Línea de teléfono Alzheimer. También se inscribe la implementación del Proceso Asistencial Integrado del Deterioro Cognitivo.
La tercera línea fomenta el reconocimiento y la consideración de la sociedad hacia la labor de las personas cuidadoras. Para ello, se plantea la creación de varios protocolos: uno para la prevención y el abordaje de las desapariciones y otro para la promoción del buen trato; así como, la promoción de la coordinación intersectorial para evitar la soledad no deseada para los afectados.
La última de las líneas estratégicas se centra en los contenidos formativos y de investigación, con el objetivo de contribuir al desarrollo de competencias profesionales específicas en las diferentes etapas formativas del profesional sociosanitario.
En paralelo, ha añadido García, se plantean varias áreas de investigación que van desde su patogénesis, su carga epidemiológica, la búsqueda de nuevas dianas de tratamiento o nuevas herramientas de innovación en este campo. En concreto, se plantea la generación de evidencias sobre las soluciones tecnológicas para la estimulación, el entrenamiento y la rehabilitación cognitiva y el impulso de la donación de muestras biológicas neurológicas a los biobancos.
Por último, la evaluación del Plan se llevará a cabo a través de un sistema de seguimiento y evaluación para sus diferentes líneas estratégicas, de manera que se pueda monitorizar su cumplimiento, corregir posibles desviaciones, y evaluar su impacto a medio y largo plazo.
MEDIDAS EN MARCHA
Ha defendido que "este Plan es un buen punto de partida, que da continuidad a otras acciones ya iniciadas por parte de esta Consejería en los últimos meses". En este sentido, se ha referido a tres medidas que ha valorado como "especialmente efectivas": la información telefónica a los afectados, a través de la Línea Alzheimer; la detección precoz del deterioro cognitivo mediante biomarcadores específicos de Alzheimer en líquido cefalorraquídeo y la puesta en marcha de una campaña divulgativa también para la detección precoz.
Finalmente, ha destacado que este plan surge del "trabajo conjunto" de esta consejería, junto a la de Inclusión Social, Juventud, Familias e Igualdad y la Confederación Andaluza de Alzheimer y otras Demencias. "Teníamos muy claro que el Plan debía integrar todas las variantes que rodean a la enfermedad, contando para
ello desde el primer momento con la experiencia y las vivencias de primera mano de las asociaciones y colectivos de familiares de los enfermos".