Imagen de la enfermera especializada en Nutrición del Hospital Universitario de Valme, Pilar Zarco. - JUNTA DE ANDALUCÍA
SEVILLA 23 Oct. (EUROPA PRESS) -
Los profesionales de enfermería del Hospital Universitario de Valme en Sevilla, perteneciente al Servicio Andaluz de Salud (SAS) de la Consejería de Presidencia, Sanidad y Emergencias, han conocido este viernes el 'Manual de cuidados de enfermería en la disfagia orofaríngeá, una publicación de la que es que es coautora Pilar Zarco, enfermera especializada en Nutrición del hospital sevillano.
Según ha informado la Junta en una nota, la disfagia orofaríngea es una dificultad para tragar que requiere una serie de cuidados para prevenir consecuencias como los atragantamientos. La publicación, en cuya coordinación participa también participa Zarco, incorpora nuevas herramientas prácticas para mejorar la atención a las personas con dificultades para deglutir.
Asimismo, ha explicado que la disfagia orofaríngea es una dificultad para tragar alimentos, líquidos o medicamentos que puede comprometer la nutrición, la hidratación y la seguridad de las personas afectadas. Entre sus posibles consecuencias figuran los atragantamientos, las complicaciones respiratorias y la desnutrición. Por ello, su atención requiere "no sólo identificar el problema, sino también mantener unos cuidados continuados y adaptados a la evolución de cada paciente", ha indicado la Consejería.
En este sentido, desde Sanidad han detallado que el manual propone "una visión integral de los cuidados enfermeros, desde la identificación de las primeras señales de alerta hasta el seguimiento de la persona y la prevención de posibles complicaciones". Entre sus aportaciones destacan los algoritmos de actuación, que ayudan a orientar las decisiones clínicas y a establecer pautas de intervención ante distintas situaciones asistenciales.
La publicación incluye, además, recomendaciones prácticas sobre la adaptación de las texturas de los alimentos y la consistencia de los líquidos, la higiene oral, la administración segura de medicamentos y la vigilancia de la alimentación y la hidratación.
Estos aspectos resultan fundamentales para comprobar que las medidas indicadas se aplican correctamente y que responden a las necesidades reales de cada persona. La presentación del manual se ha celebrado en el salón de actos del centro hospitalario, en el marco del ciclo de sesiones semanales 'Compartiendo Cuidados', una iniciativa orientada al intercambio de conocimientos y experiencias entre los profesionales de enfermería.
En la elaboración del manual han participado 14 enfermeras especializadas en Nutrición de Andalucía. La contribución de Pilar Zarco a la coordinación y al desarrollo de contenidos ha puesto de relieve la experiencia de este centro hospitalario en Nutrición y la implicación enfermera en el desarrollo de herramientas que favorezcan una atención más segura, individualizada y adaptada a las necesidades de cada paciente.
ATENCIÓN ADAPTADA A PACIENTES CON NECESIDADES COMPLEJAS
Otra de las aportaciones del manual es la atención específica a perfiles clínicos que requieren cuidados individualizados, como los pacientes críticos, las personas con traqueotomía y quienes presentan demencia avanzada. En estos casos, la valoración y las intervenciones deben adaptarse a la situación clínica, las capacidades y las necesidades de cada paciente.
En el caso de las personas con demencia avanzada, la publicación contempla la importancia de orientar los cuidados hacia el bienestar, la dignidad y la calidad de vida, teniendo en cuenta las circunstancias individuales y las decisiones compartidas con el entorno familiar y los profesionales implicados.
El papel esencial de la enfermería en la continuidad de los cuidados Zarco destaca cómo "la enfermería desempeña un papel fundamental durante todo el proceso asistencial: el contacto continuado con los pacientes nos permite observar cómo comen y beben, identificar señales de alerta (como la tos durante las comidas, los cambios en la voz o la disminución de la ingesta) y detectar precozmente posibles dificultades".
Además de participar en la detección inicial, estos profesionales intervienen en la aplicación y supervisión de las medidas recomendadas, la educación de pacientes y cuidadores y la vigilancia de posibles cambios en la evolución.
Esta labor contribuye a prevenir complicaciones y a favorecer que las recomendaciones clínicas se mantengan en la práctica cotidiana. De este modo, el manual refuerza el valor de los cuidados enfermeros como parte esencial de un abordaje multidisciplinar.
Visualiza herramientas para mejorar la seguridad de la alimentación, prevenir la deshidratación y la desnutrición y preservar, en la medida de lo posible, la autonomía y la calidad de vida de las personas con disfagia.