La consejera de Sostenibilidad y Medio Ambiente, Catalina García, en la inauguración en Sevilla de una jornada sobre 'Metodologías ágiles de gestión de los procedimientos ambientales'. - JUNTA DE ANDALUCÍA
SEVILLA 25 Feb. (EUROPA PRESS) -
La consejera de Sostenibilidad y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, Catalina García, ha inaugurado este miércoles en Sevilla una jornada sobre 'Metodologías ágiles de gestión de los procedimientos ambientales', donde ha resaltado la apuesta de la Junta por la digitalización y metodologías ágiles para mejorar la gestión de los procedimientos ambientales en Andalucía.
Según ha informado la Junta en una nota, el encuentro, celebrado en la sede del Instituto Andaluz de Administración Pública (IAAP), ha reunido a responsables y personal técnico de la Consejería, así como a representantes de otras áreas de la Junta implicadas en la tramitación ambiental (Agua, Sanidad, Energía, Cultura y Fomento), con el objetivo de "profundizar en nuevas formas de organización del trabajo orientadas a mejorar los plazos, reforzar la coordinación interna y avanzar hacia una gestión más eficaz y homogénea de los expedientes".
La jornada se enmarca en el proceso de modernización de la Administración ambiental andaluza y en el despliegue progresivo de herramientas organizativas y tecnológicas destinadas a optimizar la tramitación de los procedimientos, "manteniendo en todo momento las garantías ambientales y la seguridad jurídica".
Durante su intervención, la consejera ha subrayado que la gestión ambiental constituye una política pública esencial que debe compatibilizar la protección del medio ambiente y de los espacios naturales con una respuesta administrativa "ágil, rigurosa y previsible para la ciudadanía y el tejido productivo".
Al respecto, ha señalado que la Administración ambiental andaluza ha abordado en los últimos años "una revisión profunda de su forma de trabajar, analizando los flujos internos de los procedimientos y la coordinación entre los distintos órganos que intervienen en cada expediente". Así, "este esfuerzo organizativo ha permitido mejorar de forma tangible la gestión de los instrumentos de prevención ambiental".
En concreto, desde 2022 la Junta de Andalucía ha resuelto más de 2.660 expedientes correspondientes a autorizaciones ambientales integradas, unificadas y unificadas simplificadas, al tiempo que ha logrado reducir los plazos medios de tramitación. Y es que, la comparación entre los tiempos de resolución de 2023 y 2025 refleja "una mejora media de aproximadamente un mes y medio en todos los procedimientos, un avance relevante en un ámbito caracterizado por su complejidad técnica y administrativa".
En este contexto, la creación de la Autorización Ambiental Unificada Simplificada, puesta en marcha en 2024, ha supuesto un avance relevante, al incorporar un procedimiento más ágil, que permite tramitar por esta vía más de la mitad de los expedientes antes sujetos a autorización unificada, reduciendo de forma significativa sus tiempos de resolución.
En este sentido, la consejera ha puesto el acento en la dimensión organizativa y humana de este proceso de cambio. "Ha sido, y está siendo, un trabajo intenso, que exige tiempo, formación y compromiso", y que ha contado con la colaboración del Instituto Andaluz de Administración Pública y con el impulso y la coordinación técnica de la Dirección General de Sostenibilidad Ambiental y Economía Circular, junto al esfuerzo de muchos funcionarios que "han querido mejorar el servicio público", ha afirmado la consejera, asegurando que "este esfuerzo colectivo está permitiendo ofrecer una tramitación más previsible y homogénea en todo el territorio".
PRESENTACIÓN DE UNA NUEVA GUÍA PARA AAU
En el acto, García ha presentado la Guía de la Secretaría General de Medio Ambiente y Cambio Climático para la tramitación de las Autorizaciones Ambientales Unificadas (AAU), un documento técnico que establece criterios comunes y pautas de actuación coordinada con el objetivo de "homogeneizar procedimientos, mejorar el seguimiento de los expedientes y avanzar en la reducción de los plazos de resolución".
La guía responde a la complejidad inherente a este tipo de autorizaciones, que integran la evaluación de impacto ambiental y la emisión de múltiples informes sectoriales, y busca garantizar una aplicación uniforme en todas las delegaciones territoriales de la Consejería.
El documento, tal y como ha trasladado, fija un marco común para todas las fases del procedimiento, desde la recepción y revisión inicial de las solicitudes hasta la propuesta de resolución, incorporando buenas prácticas basadas en metodologías ágiles de gestión.
Entre sus principales aportaciones se encuentra la definición de fases "claramente delimitadas", la planificación del trabajo en función de la capacidad real de las unidades tramitadoras y el refuerzo de los mecanismos de coordinación interna, especialmente a través de reuniones periódicas entre los distintos servicios implicados.
Asimismo, la guía pone énfasis en el seguimiento sistemático de los expedientes mediante indicadores de gestión y herramientas de control que hacen posible analizar resultados, detectar puntos de bloqueo y adoptar medidas de mejora continua.
En este sentido, ha agregado que "esta guía se concibe como un documento vivo, susceptible de actualización a medida que se integren nuevas herramientas digitales o se extienda este modelo de trabajo a otros procedimientos ambientales, consolidando así una forma de gestionar más coordinada, coherente y orientada al servicio público".
En cuanto a la aplicación de metodologías ágiles en el ámbito ambiental, estas se integran en una estrategia de modernización más amplia, desarrollada de forma paralela a la actualización del marco normativo y al impulso de la digitalización.
De este modo, este enfoque ha permitido abordar los expedientes desde una perspectiva integral, teniendo en cuenta la intervención de múltiples órganos administrativos y la necesidad de coordinar informes sectoriales procedentes de distintas áreas de la Junta.
En esta línea, la Consejería ha venido aplicando de forma progresiva técnicas de gestión inspiradas en la metodología LEAN, orientadas a analizar en detalle los flujos de trabajo de los procedimientos ambientales.
La implantación de este modelo comenzó en 2021 como experiencia piloto en la Delegación Territorial de Cádiz y, con el acompañamiento del IAAP, se ha ido extendiendo de manera gradual al conjunto de las provincias andaluzas y a los servicios centrales.
Este nuevo enfoque ha contribuido a una tramitación "más homogénea y previsible, reforzando la coordinación entre unidades y facilitando la aplicación de criterios comunes en todas las delegaciones territoriales". Asimismo, ha permitido mejorar la planificación interna y absorber picos elevados de carga de trabajo sin merma del rigor técnico ni de las garantías ambientales exigidas.
Al hilo, el análisis pormenorizado de los procedimientos ha permitido identificar cuellos de botella, fases que se solapaban innecesariamente y tiempos de espera que no aportaban valor al expediente, especialmente en la gestión de subsanaciones y en la solicitud de informes sectoriales.
A partir de este diagnóstico, los equipos técnicos rediseñaron los flujos de trabajo para "sincronizar actuaciones, ordenar la secuencia de las distintas fases y reducir los periodos de inactividad administrativa".