Publicado 23/08/2025 10:46

Los museos andaluces muestran bajo la mirada de grandes artistas la evolución del veraneo en las playas andaluzas

'Contrastes', Óleo Pintado En 1907 Por Rafael Hidalgo Caviedes Que Se Conserva En El Museo De Jaén.
'Contrastes', Óleo Pintado En 1907 Por Rafael Hidalgo Caviedes Que Se Conserva En El Museo De Jaén. - JUNTA DE ANDALUCÍA

SEVILLA 23 Ago. (EUROPA PRESS) -

La Consejería de Cultura y Deporte gestiona numerosas colecciones en los museos de arte en las que se refleja como la pintura de la segunda mitad del XIX y principios del XX mostraba como la burguesía y la aristocracia europea del siglo XIX encontró en la costa "un lugar privilegiado no solo para el ocio, sino como un espacio para cuidar la salud y dolencias tan variadas como la anemia, dolores musculares e, incluso, la salud mental".

En una nota remitida por la Junta, se ha explicado que la pintura de la segunda mitad del XIX y principios del XX convirtió los temas marinos en uno de los temas recurrentes de numerosos artistas y punto de partida de una evolución desde el realismo al impresionismo y las vanguardias. Así lo ha señalado el artista Juan Martínez Lacomba en el catálogo de la exposición 'El agua en la pintura andaluza', de la que fue comisario y que se mostró en 2007 en el Museo de Bellas Artes de Sevilla: "La paulatina implantación del veraneo, como hecho social en origen ligado a los baños de mar, poco a poco tuvo una notable aceptación entre la aristocracia y la burguesía andaluza", que se concentró inicialmente en torno a dos municipios.

El primero fue Sanlúcar de Barrameda, por la influencia de los Montpensier y la fácil comunicación con Sevilla por el Guadalquivir. En la localidad gaditana se construyeron villas y edificios de recreo para las clases altas, hasta el punto de ser conocida como la 'San Sebastián del Sur'.

El segundo de ellos fue Málaga, donde residía, explica el comisario de la muestra, una "activa, cosmopolita y pujante sociedad malagueña", pionera en disfrutar de los baños de mar en El Palo, estableciendo sus residencias y abriendo los célebres Baños del Carmen.

Por su parte, la Consejería ha indicado que en los museos andaluces se puede seguir esta evolución del veraneo a través de, por ejemplo, 'Escena de celebración nocturna con barcas', un lienzo de finales del XIX del gaditano Salvador Viniegra, que se conserva en el Museo de Cádiz y donde se aprecia la influencia de Fortuny y José Villegas. Otro de sus lienzos más conocidos, 'La vendimia', muestra, en cambio, cómo la mayor parte de los andaluces de la época pasaban el verano en el campo.

Esas diferencias sociales las pondría en evidencia en un solo golpe de vista Rafael Hidalgo Caviedes en 'Contrastes', un lienzo de 1907, ubicado en el Museo de Jaén, que contrapone a humildes marineros frente a los burgueses y monjas que viajan en una embarcación.

Pero será, sin embargo, a principios del siglo XX cuando se consolide el acercamiento de los artistas andaluces al paisaje de la costa y el nuevo ocio de las playas, a través de la mirada de Germán Álvarez Iglesias, Manuel García Rodríguez, Santiago Martínez o Gustavo Bacarisas, quien cuenta con un lienzo, conservado en el Museo de Bellas Artes de Sevilla, que en 'Noche de verano' muestra otra típica estampa estival andaluza, como salir al fresco de la calle.

En las marinas malagueñas, por ejemplo, se especializaron Ricardo Verdugo Landi, con cuadros en los Museos de Málaga y el Bellas Artes de Córdoba; y Guillermo Gómez Gil, cuya obra 'Las olas' donó el propio artista al Museo de Bellas Artes de Sevilla.

La costa gaditana de Chiclana fue, en cambio, uno de los temas que cultivó Felipe Abarzuza, en obras como 'Playa de la Barrosa', que se encuentra en el Museo de Cádiz, donde se puede ver también el ambiente de Puerta Tierra en los años veinte del siglo pasado a través del pincel de Federico Godoy.

La vanguardia tampoco fue ajena al influjo del mar, como muestran obras como la 'Bañista' de Pablo Picasso, que cuelga en el museo de Málaga que lleva su nombre; 'Mujeres vela', de Antonio Rodríguez Luna, en el Museo de Bellas Artes de Córdoba; o Daniel Vázquez Díaz, con 'El mar', en el Museo de Jaén.

El mar también fue inspiración de la Generación del 27, para cuyo centenario la Consejería de Cultura y Deporte ha iniciado los preparativos de la conmemoración. Son bien conocidas las referencias de los poetas como Rafael Alberti o Luis Cernuda, pero el mar, como señala Lacomba, "va a ser una categoría siempre presente" en buena parte de los artistas del 27, como lugar de deseo, plenitud, escenografía de la luz y ente insondable.

Es el caso de pintores como el malagueño José Moreno Villa, con una importante colección en el museo de su ciudad natal; y José Caballero, el artista con el que, precisamente, iniciará la Consejería de Cultura y Deporte los actos conmemorativos del centenario de la Generación del 27 y cuyo legado, compuesto por más de 150 pinturas, se exhibirá en el futuro Museo de Bellas Artes de Huelva, que se ubicará en la antigua sede del Banco de España.

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