Unidad del Ictus del Virgen del Rocío - HUVR
SEVILLA, 3 Nov. (EUROPA PRESS) -
La Unidad de Ictus del Hospital Universitario Virgen del Rocío de Sevilla ha puesto en marcha un circuito asistencial específico para pacientes con ictus isquémico de origen aterotrombótico (coágulo de sangre). Combina la atención de neurólogos expertos en ictus y enfermería especializada, basado en un abordaje multidisciplinar cuyo objetivo es conseguir un control precoz y óptimo de los factores de riesgo vascular, de forma personalizada y reduciendo así el riesgo de nuevos eventos cerebrovasculares.
Esta iniciativa permite iniciar, desde la fase de hospitalización, una estrategia integral de prevención secundaria que combina la optimización del tratamiento farmacológico, la educación sanitaria y la promoción de hábitos de vida cardiosaludables, explica el centro en un comunicado.
El objetivo es realizar un seguimiento precoz tras el alta por parte de enfermería, con educación sanitaria y supervisión del control de los factores de riesgo vascular y adherencia al tratamiento y recomendaciones. En función de la situación del paciente, se adapta el seguimiento y la revisión, tanto presencial como telefónica, con un seguimiento conjunto por enfermería y Neurología vascular.
Los profesionales prestan especial atención a la adherencia terapéutica del paciente, la práctica regular de actividad física, el consejo nutricional individualizado y la realización de controles analíticos seriados, que permiten evaluar la consecución de los objetivos terapéuticos y ajustar el tratamiento de forma precoz.
FACTORES DE RIESGO Y PREVENCIÓN
Los profesionales de la Unidad de Ictus del hospital sevillano, perteneciente a la Unidad de Neurología, recuerdan cada año la importancia de una actuación rápida: ante la pérdida brusca de fuerza en un brazo, la boca torcida de manera repentina o la aparición de dificultad para hablar, hay que llamar al 061 urgentemente.
Según los especialistas, menos del 50% de la población española reconoce los síntomas de esta enfermedad y sabría cómo actuar. En la mayoría de los casos, esta enfermedad cerebrovascular se desarrolla muy rápido causando una lesión cerebral en pocos minutos. Con menos frecuencia, los síntomas van incrementándose con el paso de las horas.
En función del lado del cerebro que afecte, produce diferentes síntomas y secuelas.
Son muchos los factores de riesgo que pueden provocar un ictus: la hipertensión, diabetes, colesterol, depresión y estrés son los más destacados. Y una de las formas de prevenirlo es el ejercicio físico que reduce diversos factores de riesgo del ictus, una enfermedad que padecerá uno de cada cuatro andaluces.
La buena noticia es que la gran mayoría de los ictus se podría prevenir. En Sevilla, cada año, se registran más de 4.000 ictus, con lo que siguiendo unas pautas regulares de actividad física se evitarían más de un millar de casos.
UNIDAD DEL ICTUS DEL VIRGEN DEL ROCÍO
El Virgen del Rocío sigue siendo el centro con mayor volumen de trombectomías mecánicas (extracción del trombo del cerebro mediante un cateterismo para restaurar la circulación cerebral) de España. Este tratamiento puede aumentar en más del 60% la probabilidad de recuperación neurológica tras un ictus isquémico, permitiendo reducir la mortalidad y la discapacidad asociadas a esta enfermedad.
En concreto, el hospital sevillano, como centro de referencia de ictus, realiza cada año más de 500 trombectomías, lo que supone más del doble que cualquier otro centro del país. Asimismo, sus profesionales realizan más de 150 fibrinolisis intravenosas (tratamiento para disolver el trombo que produce el ictus) y más de 120 angioplastias carotideas (colocación de stent para prevenir un ictus) cada año.
En cuanto al perfil del paciente, este es cada vez es más joven. Aproximadamente un 15-20% tiene menos de 50 años e incluso, aunque infrecuentes, se pueden dar casos de ictus infantil. Y si bien sigue siendo una enfermedad que se da con más frecuencia a partir de los 65 años, en los últimos años ha habido un aumento en la incidencia entre personas de 20 a 64 años y las causas de este aumento tienen que ver fundamentalmente con los estilos de vida poco saludables.