Está previsto que la inversión por cada participante, un mínimo de 220 personas jóvenes y 50 mujeres jóvenes, pueda ascender a alrededor de 26.000 euros. - JUNTA DE ANDALUCIA
SEVILLA 17 Oct. (EUROPA PRESS) -
El Servicio Andaluz de Empleo (SAE) va a poner en marcha próximamente un nuevo programa que busca incrementar las "habilidades, conocimientos, experiencias y autoconfianza" de cara al mercado laboral y educativo de jóvenes que ni estudian ni trabajan a través de un plan individualizado de asesoramiento, formación, acompañamiento y una experiencia supervisada de aprendizaje laboral en otro estado miembro de la UE.
La iniciativa Alma Andalucía cuenta con una dotación presupuestaria de 15,6 millones para los tres próximos años, financiados a través del Fondo Social Europeo Plus Andalucía 2021-2027, de los que se destinará más de 6,7 millones en la primera convocatoria, que se publicará próximamente. Está previsto que la inversión por cada participante, en torno a 280 personas jóvenes en la primera convocatoria, de las que se estiman alrededor de 168 hombres y 112 mujeres jóvenes, se sitúe alrededor de los 23.700 euros.
ALMA es un proyecto europeo (Aim-Learn-Master-Achieve) para rescatar a parte del talento juvenil que se queda al margen de los canales formales de inserción e interacción social, evitando así que se cronifiquen situaciones de vulnerabilidad o desigualdad, según ha explicado la Junta en una nota de prensa.
En Andalucía, el programa está dirigido a personas jóvenes y mujeres de entre 18 y 29 años, que no cursen estudios reglados ni formación y estén inscritas como demandantes de empleo no ocupadas en el Servicio Andaluz de Empleo y en el fichero del Sistema Nacional de Garantía Juvenil.
Los beneficiarios, además, deben presentar también alguna condición de vulnerabilidad como estar inactivas (inscritas como demandantes de empleo no ocupadas en el último mes o con la demanda inactiva en los últimos doce meses); personas paradas de larga duración; migrantes; en riesgo de exclusión social; con baja cualificación; mujeres víctimas de violencia de género; personas con discapacidad; o personas preceptoras de prestaciones, subsidio por desempleo o Renta Activa de Inserción.
Para su puesta en marcha, el SAE ha publicado este viernes en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA) la orden que aprueba las bases reguladoras de este programa y publicará próximamente una convocatoria destinada a entidades sin ánimo de lucro, para participar en el desarrollo de estos proyectos, que contemplan tres fases obligatorias, con una duración de seis meses.
En primer lugar, una fase de preparación, en la que los beneficiarios recibirán formación y orientación de forma intensiva en Andalucía, con el fin de prepararlos para su estancia en el extranjero, con un entrenamiento teórico y práctico de competencias y habilidades que pueden facilitarles su inserción tras su paso por el proyecto.
En esta fase, se elaborará un plan individual de aprendizaje y desarrollo con el que se les facilitará formación en el país que acoja la segunda fase, sesiones de multiculturalidad, de orientación y actuaciones de acompañamiento y orientación psicológica. La segunda fase, de movilidad, incluye prácticas profesionales no remuneradas en una empresa o institución de otro Estado miembro de la UE con el que desarrollar su Plan Individual.
Las experiencias de prácticas laborales deben incluir actividades de preparación en las entidades receptoras, acciones de refuerzo lingüístico y acompañamiento y apoyo continuado durante su estancia en el país. Esta fase supondrá como mínimo el 30% del total del proyecto. Por último, la fase de seguimiento, de nuevo en Andalucía, en la que los participantes recibirán apoyo continuado que orienten los aprendizajes adquiridos a encontrar trabajo o seguir formándose, con acciones de prospección del mercado laboral, formación específica o tutoría.
Las entidades solicitantes deberán presentar un proyecto integral para el desarrollo de la iniciativa para grupos o bloques de participantes, de entre ocho y doce cada uno de ellos, que culminarán la totalidad de las fases obligatorias. Se han establecido unos criterios de valoración que van desde la experiencia de trabajo con los colectivos preferentes, a proyectos de movilidad transnacional o de prácticas profesionales, de cara a que los proyectos lo desarrollen entidades con solvencia y mejor conocimiento e intervención en el territorio andaluza, donde deben volver y reintegrarse las personas participantes.