Archivo - Un trabajador durante su jornada laboral en la empresa Extrusión Toledo - Joaquin Corchero - Europa Press - Archivo
MADRID 14 May. (EUROPA PRESS) -
La Confederación Española de Organizaciones Empresariales del Metal (Confemetal) confía en que La Ley de Aceleración Industrial sea un punto de inflexión para Europa, pero ha reclamado que se construya "desde el realismo industrial, el respeto a las cadenas de valor y la desregularización".
En su último informe de coyuntura económica y laboral, Confemetal ha abordado la futura Ley de Aceleración Industrial (IAA) europea, cuyo reglamento que ahora está en elaboración y que tiene el objetivo de definir el futuro de las fábricas europeas y la competitividad de estas a lo largo de su cadena de valor.
Confemetal ha insistido en la necesidad de acertar en la elaboración de la norma que permita a la industria recuperar peso sobre la producción económica del continente. Para la patronal, esta apuesta de la industria europea y sus cadenas de valor no puede ignorar cómo funcionan hoy las cadenas de suministro, por lo que alcanzar un equilibrio en este punto será un aspecto sensible en el debate. "El éxito de la IAA dependerá en buena medida de su capacidad para gestionar este equilibrio", ha subrayado.
En este sentido, Confemetal ha señalado que el concepto de "Made in Europe" puede ser legítimo en sectores verdaderamente estratégicos o infraestructuras críticas de las que dependan la seguridad del continente. Sin embargo, ha advertido de que convertirlo en regla general aumentaría costes, burocracia y riesgos de represalias comerciales.
"La clave será definir bien qué sectores, con qué criterios, con qué países equivalentes y con qué garantías de reciprocidad", ha recalcado.
En su opinión, una ambiciosa "aceleración industrial" solo es factible si se mejora la inversión física en redes eléctricas, capacidad adicional y digitalización de las empresas. Garantizar acceso a redes, estabilidad de precios y neutralidad tecnológica es condición previa para cualquier objetivo industrial o climático. "Sin energía disponible, asequible y estable, la aceleración industrial es solo retórica", ha enfatizado.
Además, Confemetal cree que la acumulación normativa ya es uno de los principales frenos a la inversión en Europa y limita la confianza empresarial, especialmente en los proyectos industriales intensivos en capital. Por ello, ha recalcado que Europa no necesita más reformas bienintencionadas, sino eliminar reglas inútiles.
El entorno empresarial reclama la eliminación de obstáculos bajo el principio básico de "one in, one out" o incluso "one in, two out" --una norma nueva simplifica o elimina una o dos existentes--.
En el plano sociolaboral, la patronal ha sostenido que la protección del empleo y el talento es vital para garantizar la viabilidad de la producción industrial.
En este sentido, ha advertido de que el verdadero reto está en la escasez de perfiles técnicos cualificados. Por ello, Confemetal cree que el empleo industrial de calidad se defiende fomentando inversión y apostando por los sistemas educativos diseñados en colaboración con los agentes sociales.
A este respecto, la patronal aplaude el blindaje del empleo europeo ante determinadas inversiones extranjeras o el traspaso de conocimientos de estas. Sin embargo, cree que estas exigencias no han de desconectarse de la realidad y deben centrarse en excluir malas prácticas y no en penalizar proyectos empresariales viables.
Confemetal ha propuesto que exista un refuerzo decidido de la formación técnica y profesional, confiando que las instituciones europeas planifiquen una estrategia educativa acorde a la ambiciosa reindustrialización que plantean.
Además de la formación de entrada, el aprendizaje y capacitación continua a lo largo de la vida laboral, considera que será un pilar para garantizar un desarrollo constante de los profesionales y una mayor adaptación a las necesidades productivas en tiempos de transformación y adaptación tecnológica constante.