Mi negocio tiene pérdidas: ¿cómo sé si debo continuar?

Mi negocio tiene pérdidas: ¿cómo sé si debo continuar?
ESTAR DÓNDE ESTÉS
Actualizado 20/05/2019 11:48:14 CET

Existen señales que pueden indicar de manera inequívoca que un negocio está en peligro

Nadie dijo que los inicios fueran fáciles. Pero los finales tampoco. Según datos del INE, tras cinco años en funcionamiento solo sobreviven el 40% de las empresas. Un margen que se estrecha si hablamos del primer año, tras el cual solo dos de cada diez sobreviven. Sin embargo, el fracaso no es un fenómeno que se presente sin avisar ni de manera aleatoria. Existen señales que muestran de forma inequívoca comportamientos erráticos que ponen en compromiso la supervivencia del negocio.

Auto-exploración

Un negocio con éxito no es solo aquel que vende, sino aquel que sabe por qué, cómo y de qué manera lo consigue. Lo que hoy funciona quizás el año que viene no, por eso es básico analizar el comportamiento de los principales ratios financieros para prevenir reveses, evitar el fracaso o, sencillamente, hacer menos dura la caída. Estos son los imprescindibles: ratio de liquidez (o grado de solvencia), ratio de endeudamiento y ratio de rentabilidad.

El pequeño empresario debe abrir los ojos para interpretar las señales que pueden alertarle sobre un fracaso a corto, medio o largo plazo

A su alrededor, son muchos los escenarios que rondan a diario a las empresas: una mala planificación, una posible falta de financiación, escasez de ventas, expansión precipitada, márgenes de rentabilidad estrechos, guerra de precios, competencia feroz, apalancamiento… Solo aquellas empresas que se someten a un continuo examen estarán preparadas para esquivar el temido cierre. Pero, ¿cómo y cuándo decidir si es momento de cerrar el negocio o si, por el contrario, se puede sacar adelante?

Más ingresos, menos gastos

Marc López, director ejecutivo de Àgora, consultoría especializada en asesoramiento integral para empresas, identifica claramente este momento. “El momento es simple, se produce cuando los gastos anualizados superan a los ingresos y no hay previsión de revertir la situación a medio plazo. Sólo hay dos formas de salvar la situación, obteniendo más ingresos y reduciendo los gastos”, explica.

Tal y como señala una tercera opción es invertir para fomentar las ventas, ya sea en desarrollo de producto o servicio, marketing o formación. “Este punto, sin embargo, debería ser trabajado desde un inicio, no como revulsivo de una mala situación. Por este motivo, muchos de los intentos de invertir para mejorar no acaban funcionando”, valora.

Otro momento en el que se debe decidir si cerrar el negocio es cuando se produce algún acontecimiento importante, fatalidad “o simplemente cuando el entorno cambia en contra del negocio”. Es posible que el contexto sea insalvable, como la construcción de una carretera que desvía el tráfico de un restaurante. “Ante esta situación, no hay que esperar a que se produzcan pérdidas, pudiendo valorar un cierre ordenado o una transformación”, valora Marc López, que actualmente también es presidente de PIMEC Joves en el Vallès Oriental, un colectivo que representa a los jóvenes empresarios en esta comarca.

Mi negocio online no vende

¿Podemos aplicar los mismos principios al negocio online? Sí, de hecho, tal y como destaca Sergio Marcús , experto en lanzamientos de negocios digitales, el ámbito online permite obtener una medición constante e instantánea que ayuda a determinar si un negocio no funciona. “Hay que ver por qué y ver si es posible enderezar el rumbo. Si no es posible, saber cómo cerrarlo de la mejor manera posible para seguir adelante con otros proyectos”, explica Marcús.

Tal y como pone de relieve, el online es un entorno en el que es más sencillo poner ideas en funcionamiento y emprender. Por eso es frecuente que los proyectos tarden en ser rentables o que no lleguen a funcionar nunca. Es una posibilidad. “El emprendedor tiene que vivir con el fallo, y el emprendedor digital mucho más por la velocidad de su mercado”, añade el experto.

Sospechosos habituales

Para Marcús, es habitual que un negocio se abandone sin haber profundizado en los motivos que hacen que no logre los resultados esperados. “Existen buenos negocios que tienen problemas o bien para captar posibles clientes o bien para convertir en ventas”, explica. Son negocios que tienen un problema (y correspondiente solución) de captación o de conversión, pero que no lo identifican. Es decir, podrían ser rentables pero no saben cómo lograrlo.

En definitiva, independientemente del modelo de negocio, es tan importante saber localizar y entender lo que funciona como lo que no funciona. Como mínimo para no hacerlo más y no perpetuar un error que, prolongado en el tiempo, pueda precipitar el cierre.

Contador