La Audiencia Provincial de Álava acoge este lunes la primera sesión de la vista oral de este caso - IÑAKI BERASALUCE-EUROPA PRESS
VITORIA, 4 May. (EUROPA PRESS) -
La acusación ha mantenido este lunes, en la primera sesión del juicio por este crimen, su petición de 45 años de cárcel para J.R., el hombre acusado de asesinar en mayo de 2023 a Maialen Mazón, cuando se encontraba embarazada de mellizos y en presencia de su hija de dos años, al considerar que cuando le asestó 13 cuchilladas lo hizo "con intención de matarla" y era "plenamente consciente de sus actos".
La Audiencia Provincial de Álava acoge este lunes la primera sesión de la vista oral de este caso, que ha comenzado con la formación del jurado y en la que, una vez reiniciada la sesión esta misma tarde, declararán los primeros testigos.
Las acusaciones han mantenido su petición de 45 años de cárcel para J.R., al considerar que cuando asestó 13 cuchilladas a Maialen, su esposa, lo hizo "con intención de matarla" y era "plenamente consciente de sus actos".
Por el contrario, la defensa reclama la libre absolución, puesto que argumenta que cuando acuchilló a Maialen en un apartahotel de Vitoria-Gasteiz, el acusado sufría una "desconexión brusca de la realidad", en un "episodio disociativo" o "automatismo zombi".
Al margen de su dramático desenlance, este caso estuvo marcado por la polémica en torno a la forma en la que actuó la Ertzaintza al evaluar el grado de riesgo de la situación en la que se encontraba Maialen.
De hecho, y en referencia a la falta de protección para esta joven durante su estancia en Vitoria-Gasteiz pese a que se encontraba registrada en el sistema estatal de seguimiento por violencia de género, el entonces consejero de Seguridad del Gobierno Vasco, Josu Erkoreka, afirmó que "una concatenación de errores de comunicación" interinstitucional desembocó en el crimen de Maialen.
Sobre el acusado existía una orden de alojamiento que, según se recoge en el escrito de acusación, "incumplía continuamente" con el consentimiento de la propia Maialen, que accedía a seguir viéndolo por falta de recursos económicos y por la necesidad de mantener a la hija de ambos.
No obstante, finalmente Maialen decidió regresar a Vitoria-Gasteiz, de donde es su familia, para reiniciar su vida con su hija y de forma independiente respecto al acusado, que la sometía a un control permanente y a malos tratos desde que ambos se conocieron en la Comunidad Valenciana.
La acusación sostiene que en un momento dado del 27 de mayo de 2023, cuando Maialen y el acusado se encontraban en un apartahotel de Vitoria-Gasteiz, la víctima reiteró al acusado su decisión de acabar definitivamente con su relación y le anunció que iba a iniciar otra relación con un joven al que había conocido.
En ese momento -según se recoge en el escrito de acusación- el acusado, "con intención de matar" a Maialen, cogió un cuchillo de la habitación del apartahotel y, aprovechando la situación de somnolencia y debilidad en la que se encontraba Maialen tras haber consumido ansiolíticos y alcohol, se lo clavó hasta en 13 ocasiones, acabando así con su vida. La acusación subraya que J.R. era consciente en ese momento de que Maialen, de 32 años, estaba embarazada de mellizos.
SIN BEBIDA NI ALIMENTOS
El acusado dejó a la mujer muerta y a la hija de ambos, que en el momento de los hechos tenía dos años, junto a su cadáver en la habitación del hotel, sin bebida ni alimentos. Con posterioridad, se fue a varios locales de ocio nocturno junto con varios conocidos con los que había quedado, tras lo que trató de regresar en coche a la Comunidad Valenciana, aunque fue detenido en el trayecto.
La hija de ambos no fue encontrada hasta veinte horas después, junto al cadáver de su madre. Como consecuencia del impacto emocional sufrido por aquella traumática experiencia, la niña presenta secuelas psicológicas que se traducen en dificultades de socialización, retraso en el lenguaje y afectación emocional "significativa".
La Fiscalía -cuya calificación y petición de penas es similar a la del resto de acusaciones- reclama una pena de 25 años de prisión por un delito de asesinato con alevosía y ensañamiento, con agravante de parentesto y motivos de género; ocho años de prisión por cada uno de los dos delitos de aborto con agravante de parentesco, por la muerte de los mellizos; y cuatro años de cárcel por delito de abandono de un menor.
Además, solicita que indemnice con 500.000 euros a la hija de ambos y con 250.000 euros al padre de Maialen, así como la retirada de la patria potestad respecto a la niña.
"EPISODIOS DE IRA"
La defensa del acusado subraya que este no ejercía "maltrato" alguno ni sometía a agresiones a la mujer y que, por el contrario, era ella la que ejercía una "influencia dominante" sobre J.R. que sentía "miedo al rechazo" de la mujer y que se veía "arrastrado por la presión continua" y permanecía atemorizado por los "episodios de ira" de Maialen.
En la misma línea, destaca que Maialen no tenía ninguna situación de "vulnerabilidad" respecto a J.R., con el que se había conocido en un centro de desintoxicación. Además, señala que las discusiones de la pareja estaban motivadas por las adicciones de ambos y por sus problemas económicos.
Respecto a los incumplimientos de la orden de alejamiento, ha subrayado que era la propia Maialen la que "presionaba emocionalmente" al acusado -del que ha afirmado que no ejercía "maltrato" ni agresión alguna a la víctima- para que vulnerara este precepto.
Respecto a lo ocurrido el día de los hechos, lo ha atribuido al trastorno de déficit de atención "agravado" por el consumo de sedantes y alcohol que padecía su representado. Según mantiene la defensa, este hecho, junto al "agotamiento psíquico y estrés emocional" que padecía en el momento de los hechos, "comprometió severamente" su capacidad de control, desencadenando "un trastorno de estrés agudo" y una "desconexión brusca de la realidad", en un "episodio disociativo" o "automatismo zombi".
Todo ello -según mantiene- hizo que careciera de toda "comprensión de sus actos" y que estuviera "incapacitado para gobernar su conducta" pese a que "su mujer y su hija eran todo para él". Por ese motivo, ha solicitado la libre absolución de su representado o, subsidiariamente, la eximente incompleta de trastorno mental transitorio y la atenuante de alcoholismo.