Azti desarrolla una partida de nacimiento genética para fijar el origen de los atunes rojos pescados en el Atlántico

Publicado 29/08/2019 10:35:11CET
Ejemplar de atún rojo
Ejemplar de atún rojo - AZTI

La herrarmienta permite identificar la procedencia de los ejemplares capturados con independencia del lugar donde se pescan

BILBAO, 29 Ago. (EUROPA PRESS) -

El centro tecnológico vasco Azti ha coordinado el desarrollo a escala internacional de una herramienta con la que determinar el origen de los atunes rojos mediante una partida de nacimiento genética que identificar la procedencia de los ejemplares capturados en el Atlántico.

La investigación, desarrollada por un consorcio internacional formado por socios de África, Asia, América y Europa, ha sido dirigida por los investigadores de Azti Naiara Rodríguez Ezpeleta y Haritz Arrizabalaga, y sus resultados han sido publicados en la revista científica Frontiers in Ecology and the Environment.

La partida de nacimiento genética permite determinar de dónde proceden los ejemplares de atunes rojos que se pescan, con independencia del lugar en el que se produce la captura, con el objetivo de "contribuir a la sostenibilidad de esta especie y a su conservación y mejorar la evaluación de las poblaciones de atún rojo", según han informado en un comunicado fuentes del centro tecnológico.

La responsable del estudio, Naiara Rodríguez Ezpeleta, ha indicado que "el atún rojo del Atlántico es un recurso pesquero muy importante, que hasta hace pocos años ha estado seriamente sobrexplotado y aún se encuentra amenazado por la sobrepesca y el tráfico ilegal. Nuestra investigación ha permitido desarrollar una herramienta para la trazabilidad del origen genético de los atunes precisa, rentable y no invasiva".

En la actualidad, conviven en el Atlántico dos poblaciones de atunes rojos: los ejemplares del este, que nacen en el Mediterráneo y vuelven allí para su reproducción, y los del oeste, que nacen en el Golfo de México y también regresan a su zona de origen para el desove. Esta segunda población es menos abundante, por lo que demanda una mayor protección de cara a su conservación.

A pesar de tratarse de poblaciones genéticamente distintas, su apariencia externa "es idéntica". Por este motivo disponer de herramientas genéticas que permitan conocer el origen de cada ejemplar es clave para mejorar la gestión de los stocks de atún rojo, optimizar los resultados de las medidas de gestión adoptadas y definir con más precisión las cuotas pesqueras, que no afectan de la misma forma a los atunes orientales y a los occidentales.

GESTIÓN EFICAZ

La coordinadora de la investigación ha añadido que "conocer cuánto se pesca de cada población es un requisito esencial para poder evaluar y gestionar eficazmente las poblaciones, y eso no era posible hasta ahora".

Asimismo ha precisado que el principal reto del estudio ha sido "reunir todas las muestras biológicas necesarias para desarrollar los marcadores genéticos, una labor para la que ha sido necesario coordinar un consorcio internacional formado por socios de África, Asia, América y Europa".

La partida de nacimiento genética ha sido desarrollada tras investigar y analizar más de 600 larvas, alevines de menos de un año y reproductores recolectados en las principales áreas de desove de esta especie, cantidad "muy relevante" dada la dificultad de obtener larvas y crías de esta especie.

En concreto, se han descubierto decenas de miles de marcadores distribuidos en el genoma del atún rojo, de entre los que se han seleccionado una centena para el diagnóstico del origen. Esta herramienta se ha aplicado para estudiar el origen de mil atunes adultos pescados a lo largo del Atlántico.

"Nuestro objetivo es ofrecer respuestas a la necesidad de gestionar mejor un recurso que hasta hace poco se encontraba en una situación crítica. Hemos intentado resolver la necesidad de determinar correctamente el origen de cada una de las grandes poblaciones de atún, la Mediterránea y la del Golfo de México, que, aunque no se relacionan entre ellas para reproducirse, sí se juntan en el mar y además tienen la misma apariencia, por lo que la identificación genética es la única fórmula de distinguirlas", ha señalado.

REGRESO AL LUGAR DE NACIMIENTO

El estudio, titulado "Determining natal origin for improved management of Atlantic bluefin tuna" ha permitido, además, demostrar genéticamente que el atún rojo regresa a su lugar de nacimiento, después de un periodo de varios años de migraciones transatlánticas.

La investigación, publicada en la prestigiosa revista científica Frontiers in Ecology and the Environment, ha contado con financiación del programa de investigación para el atún rojo "Atlantic Wide Research Program for Bluefin Tuna", desarrollado por la Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico (ICCAT) y en el marco del cual Azti ha coordinado buena parte de los estudios biológicos desde 2011.

Asimismo, el estudio ha tenido el apoyo del Departamento de Agricultura, Pesca e Industria Alimentaria del Gobierno Vasco a través del proyecto GENPES y del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades del Gobierno de España, a través del proyecto Aceituna.

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