Azti participa en el proyecto europeo Monitool que valida nuevas herramientas de medición de la calidad de las aguas

Publicado 14/06/2019 12:49:09CET
CENTRO TECNOLÓGICO AZTI - Archivo

La investigación, en fase de estudio, ha analizado más de 700 muestras con tres técnicas diferentes

BILBAO, 14 Jun. (EUROPA PRESS) -

El centro tecnológico vasco Azti participa en el proyecto europeo Monitool, una iniciativa diseñada para validar nuevas herramientas que midan con precisión la calidad y el estado de las aguas. La investigación, que en estos momentos se encuentra en fase de estudio, ha analizado más de 700 muestras con tres técnicas diferentes.

Según ha indicado el propio centro a través de un comunicado, el agua de los mares y, especialmente, de los estuarios y las costas está en fluctuación constante, fenómeno que implica una gran variabilidad de las masas de agua en el espacio y en el tiempo.

Han asegurado también que las técnicas que se utilizan actualmente para medir los niveles de contaminación no son capaces de capturar esos cambios, de manera que la calidad del agua "no se evalúa con la suficiente precisión".

En este contexto se desarrolla el proyecto Monitool, una iniciativa europea impulsada por el centro tecnológico Azti y tiene como misión, han destacado, "validar la eficiencia de nuevas metodologías para medir la contaminación de las aguas marinas".

CONSOCIO INVESTIGADOR

El proyecto, que comenzó en 2017 y está formado por un consorcio investigador en el que participan ocho socios, busca comprobar la aplicabilidad de dispositivos de muestreo pasivo de tipo DGT (Difussive gradient in thin films) para la evaluación de la contaminación química de las aguas marinas y demostrar que se trata de herramientas más efectivas que las técnicas empleadas actualmente, sobre todo en medios altamente variables.

La química de Azti y experta en evaluación del medio marino, María Jesús Belzunce Segarra, ha asegurado a este respecto que el proyecto se centra en la validación de tecnologías de muestreo pasivo, técnicas que, según ha dicho, ofrecen "una serie de ventajas" frente a las tradicionales de muestreo y análisis.

Belzunce ha explicado que los dispositivos de muestreo pasivo DGT se dejan en contacto con el agua durante horas, días, o incluso semanas y permiten la retención de contaminantes presentes en el medio mediante una lámina de gel/resina, lo que hace posible, por una parte, la detección de contaminantes a muy bajas concentraciones y, por otra, integrar la variabilidad del medio durante el tiempo de exposición en el agua.

Según ha dicho, estas ventajas son "de gran interés" para los programas de vigilancia ambiental establecidos en la Directiva Marco del Agua, que obliga a los países de la UE a evaluar el estado químico de sus aguas continentales y marinas.

Para validar esta metodología, el proyecto ha llevado a cabo dos grandes campañas de muestreo mediante dispositivos DGT y mediante técnicas tradicionales. La primera de ellas se realizó en época de lluvias y la segunda en época seca y se han recogido muestras en costas y estuarios de ocho regiones de todo el Atlántico y parte del Mediterráneo. De este modo, desde julio de 2017 se han recopilado más de 700 muestras de agua, que se han analizado mediante tres técnicas diferentes, para comparar los resultados obtenidos con cada una de ellas.

En estos momentos, el proyecto se encuentra en fase de estudio e interpretación de los resultados, y la investigación se dará por finalizada en junio de 2020.

Belzunce ha destacado que "más allá de demostrar que los dispositivos de muestreo pasivo son más eficaces y precisos que los empleados actualmente, esta iniciativa apuesta por utilizar estos dispositivos en el contexto de la legislación, lo que facilitaría la consecución de los objetivos de calidad definidos por la Directiva Marco del Agua para todas las masas de agua, continentales y marinas".

El centro de investigación Azti trabaja en metodologías de muestreo pasivo desde hace una década y, según ha indicado la química de Azti, a través de estas herramientas se consigue que la contaminación de todas las aguas continentales y marinas esté "mejor evaluada", puesto que se pueden detectar concentraciones muy bajas de todo tipo de contaminantes que con las técnicas tradicionales no se llegan a percibir.

TÉCNICA "MÁS PRECISA Y LIMPIA"

Ha indicado igualmente que con estas metodologías es posible reducir costes, en la medida en que se reduce la frecuencia de muestreo, el personal y el material necesario. Estas técnicas resultan ser también "más limpias y precisas", en la medida en que la manipulación de las muestras en el laboratorio es "menor y más fácil", según ha destacado.

El consorcio del proyecto, liderado por Dublin City University (DCU), está compuesto, además de Azti, por el Instituto Tecnológico de Canarias (ITC), el Instituto Superior Técnico de Lisboa (IST), el Instituto Portugués do Mar e da Atmosfera (IPMA), el Institut Français de Recherche pour L'explotation de la Mer (IFREMER), Center for the Environment Fisheries and Aquaculture Science (CEFAS) y la Università degli Studi di Cagliari.

La iniciativa, que ha sido impulsada y financiada en un 75% por el Programa Interreg Área Atlántica (2016-2020), cuenta con un presupuesto de casi 2 millones de euros y la apoyan una serie de entidades colaboradoras entre las que se encuentra la Agencia Vasca del Agua URA, The Scottish Government, Scottish Environment Protection Agency, la Viceconsejeria de Medioambiente del Gobierno de Canarias, el Consejo Insular de Aguas de Gran Canaria, Marine Institute Foras na Mara, Environmental Protection Agency, Agencia Française pour la Biodiversité, Agência Portuguesa do Ambiente y el Instituto Hidrológico de Lisboa.

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