BILBAO, 29 Oct. (EUROPA PRESS) -
El Ayuntamiento de Bilbao modificará el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) para flexibilizar "aún más" las condiciones de implantaciópn de viviendas en plata baja de edificaciones residenciales, con el fin de permitir la conversión en viviendas de locales comerciales entre 35 y 45 metros cuadrados útiles sin segregaciones, según ha aprobado el pleno ordinario de este jueves.
En la sesión plenaria se ha debatido una moción del PP que pedía flexibilizar las condiciones que hacen viables los cambios de uso de local a vivienda.
Finalmente, ha salido adelante una enmienda de modificación del equipo de gobierno de PNV y PSE, que ha sido respaldada también por EH Bildu, mientras que Elkarrekin se ha abstenido y el PP ha votado en contra, en la que se insta al ejecutivo local a "modificar el PGOU para flexibilizar aún más las condiciones de implantación de viviendas en planta baja de edificaciones residenciales" con el objetivo de permitir también la conversión en vivienda de locales comerciales que tengan entre 35 y 45 metros cuadrados útiles sin segregaciones.
Asimismo, se permitirá el acceso directo e independiente desde la vía pública cuando el local no linde con el portal o cuando no resulte viable acceso desde los elementos comunes del edificio, manteniendo en todo caso las condiciones de seguridad y habitabilidad exigibles, y respondiendo a un proyecto conjunto de bajos comerciales.
Asimismo, en la enmienda aprobada se insta al equipo de gobierno a revisar el plano de condicionantes acústicos que limita la conversión de este tipo de locales, en ajuste al mapa de ruido vigente.
En la defensa de su moción, la portavoz del PP, Esther Martínez, Martínez ha planteado la necesidad de que se flexibilice la normativa que está actualmente vigente con la aprobación del Plan General de Ordenación Urbana en el año 2022 "a las necesidades ciertas de vivienda que tenemos en Bilbao" porque, en su opinión, la actual es una normativa "ciertamente estricta para favorecer el cambio de uso de un local a una vivienda".
Tras señalar que Bilbao es la ciudad española de más de 300.000 habitantes que tiene "un mayor porcentaje de locales vacíos, un tercio del total", la portavoz popular ha sumado a ello "la necesidad perentoria que tenemos de dotar de mayor posibilidades de tener viviendas a todos aquellos ciudadanos que quieren vivir en Bilbao y que no encuentran la manera.
El PP ha planteado reducir de 45 a 35 metros cuadrados la superficie total útil que tenga que tener un local para poderse convertir en vivienda, ya que "35 metros es lo que está fijado por parte del Gobierno vasco", al tiempo que ha criticado el "gran laberinto burocrático" existente para poder convertir un local en una vivienda.
Martínez cree que "será mucho mejor que una persona tenga la oportunidad de vivir en Bilbao en un local" y que "el tercio de los locales de Bilbao que están vacíos tengan un uso que, además, es un uso absolutamente demandado en este momento, como es el de la vivienda".
Desde Elkarrekin Bilbao, su portavoz, Ana Viñals, ha cuestionado que la propuesta de los populares tenga como finalidad "aportar una solución al problema de la vivienda" porque, hasta el momento, el PP "siempre ha defendido la vivienda como negocio y el libre mercado como solución y se ha situado del lado de los rentistas y los grandes propietarios y no precisamente del lado de los inquilinos o de las personas que no pueden acceder a un alquiler a un precio asequible".
A su entender, "lo que realmente busca el PP es favorecer a los propietarios de locales comerciales que los tienen vacíos y no consiguen alquilarlos", mientras que a Elkarrekin "también nos preocupa que en Bilbao cada vez tengamos más locales comerciales vacíos, y veamos más persianas bajadas en nuestros barrios".
En cuanto a la enmienda del equipo de gobierno, Viñals ha recordado que el Plan General de Ordenación Urbana aprobado en marzo de 2022 "ya recoge las condiciones y los requisitos objetivos que hay que cumplir, para cambiar el uso de locales comerciales a viviendas" y ha rechazado reducir de 45 a 35 metros cuadrados la superficie total útil para vivienda, considerando que no se debe bajar de la exigencia de superficie mínima de los 50 m2 útiles.
El concejal de EH Bildu Karlos Renedo ha recordado que la ordenanza municipal sobre la implantación de viviendas en locales de edificios residenciales de 2008 hablaba de más de 10.000 locales vacios de los 34.477 del municipio, lo que supone un 33%. "Evidentemente no todos son adecuados para el uso de vivienda, pero se estima que el 10% sí, es decir más de 1.000 viviendas potenciales", ha subrayado, para considerar que es un "número importante como para poner en marcha mecanismos que permitan su transformación".
Además, ha señalado que, con el tema de las lonjas, a nivel de normativa urbanística siempre se ha trabajado "desde la perspectiva de lo que no se puede hacer" y, en su opinión, "lo interesante, con las nuevas tecnologías y en este momento de emergencia habitacional, sería trabajar a la inversa, es decir mapear e identificar las lonjas cerradas que realmente son adecuadas para convertirlas en vivienda y disponer de este inventario, incluso para poder transformarlas desde el ayuntamiento en alojamientos dotacionales".
En ese sentido, ha asegurado que los vecinos "no entienden que una lonja no pueda ser una alojamiento dotacional o temporal para jóvenes y, sin embargo, sí pueda se un apartamento turístico de lujo". "Bilbao tiene poca opción de crecer por lo que es importante aprovechar lo ya construido", ha dicho.
GOBIERNO
En su respuesta a los grupos de la oposición, el concejal de Planificación Urbana, Proyectos Estratégicos y Espacio Público, Asier Abaunza ha destacado que en la cuestión de la conversión de locales a viviendas de protección, el Ayuntamiento de Bilbao "fue pionero" y fue en 2008 cuando se dotó de la ordenanza para la conversión de locales en viviendas.
El PGOU de 2022, ha dicho, "cambió radicalmente la ordenanza de 2008, que establecía un listado finito y cerrado de locales convertibles a vivienda", y se pasó "a establecer cuáles son las condiciones que debe reunir de habitabilidad, ventilación e iluminación, un local para que sea apto para ser convertido en vivienda".
Por lo tanto, ha dicho, "ahí ya se produjo una flexibilización de la norma" y ha asegurado que no hay "laberinto burocrático" porque es "tan sencillo como hacer una consulta urbanística", que el área "la analiza y se le contesta al ciudadano si ese local reúne las condiciones que establece el plan general para ser convertido en vivienda".
Abaunza ha reconocido que sí hay "un grado de exigencia en cuanto a qué requisitos tiene que cumplir ese local para ser convertido en vivienda" y ha remarcado que lo que se busca es que "las viviendas resultantes de esta transformación, aparte de ser viviendas de protección municipal, reúnan unos estándares de calidad". En cualquier caso, ha asegurado que se han "flexibilizado" muchas de las condiciones y ha indicado que fijar los metros cuadrados "sin segregaciones" tiene como objetivo "evitar la especulación con los locales comerciales".
En cuanto a la adaptación al nuevo mapa del ruido de 2022, ha explicado que, en estos momentos, hay "un total de 98 kilómetros de calle de los 400 km que tenemos en la ciudad donde no es posible convertir locales a vivienda" y, con esta revisión del mapa del ruido, "con las calles que han mejorado, se bajaría a 38 kilómetros en los que no sería posible, por tema acústico, el tema de la conversión de locales comerciales a vivienda".