Dos de los seis ertzainas acusados piden perdón a los padres de Iñigo Cabacas

Llegada al Palacio de Justicia de los padres de Iñigo Cabacas con su abogada
EUROPA PRESS
Actualizado 16/10/2018 16:31:54 CET

Los padres se derrumban en la segunda sesión del juicio al rememorar los testigos de la acusación la carga policial y la agresión a su hijo

BILBAO, 16 Oct. (EUROPA PRESS) -

Dos de los seis ertzainas que están siendo juzgados en la Audiencia Provincial de Bizkaia, acusados de homicidio imprudente por la muerte en abril de 2012 por un pelotazo de goma del aficionado del Athletic de Bilbao, Iñigo Cabacas, pidieron este pasado lunes perdón a los padres de la víctima cuando coincidieron en la puerta del Palacio de Justicia de Bilbao, según ha relatado hoy la madre, Fina Liceranzu.

Liceranzu ha revelado la conversación que mantuvieron estos agentes con ellos cuando empezaba la vista oral, más de seis años después de los hechos. Los seis miembros de la Policía Vasca que se sientan en el banquillo de los acusados se enfrentan a penas que suman 24 años de cárcel y 36 de inhabilitación especial para ejercer su trabajo. La Fiscalía pide su absolución.

La madre de Iñigo Cabacas ha contado que dos ertzainas con los que coincidieron en la puerta de acceso a la sede judicial les oyeron hablar y se acercaron a ellos para pedirles perdón y decirles que "aquello no tenía que haber pasado, que a ellos les ordenaron (cargar) y que ellos también tienen hijos".

"MI HIJO, EN EL CEMENTERIO"

"Yo les contesté: 'Sí, vivos, el mío está en el cementerio'. Y marcharon diciendo que ya lo sentían", ha apuntado Fina Liceranzu con la voz rota.

Durante la segunda sesión del juicio, los padres se han derrumbado, cuando han oído el testimonio de los testigos de la acusación particular, entre ellos amigos del joven hincha del Athletic, que han asegurado que no había incidentes en el momento en el que la Ertzaintza cargó contra los que se encontraban en el callejón María Díaz de Haro, tras la victoria del equipo rojiblanco contra el Schalke 04, y que una pelota de goma impactó en la cabeza de Iñigo. "Nunca había visto tanta sangre en mi vida", ha asegurado uno de los acompañantes de la víctima.

Una vez fuera del Palacio de Justicia, Liceranzu ha recordado cómo los testigos han recordado que su hijo "cayó al suelo y la Ertzaintza no dejaban que fueran a ayudarle ni a atenderle, ni nada". "Les pegaban a ellos y no querían que nadie asistiera a Iñigo. Eso ha dolido mucho. Encima de matarlo..., nos ha dolido mucho", ha insistido.

"OTRO JUICIO"

Manu Cabacas, el padre del adicionado del Athletic fallecido, ha asegurado que hoy se ha visto "otro juicio", con la narración de los testigos de la acusación, frente a la sesión de ayer, en la que declararon los agentes procesados y aseguraron que el día de los hechos fue "una batalla campal".

"Ayer salí riendo porque aquello había sido una película de ficción. Hoy he visto la real y me he venido un poco abajo. No he podido mantener el dolor que he sentido oyendo a los testigos", ha apuntado.

Tras destacar la contradicción de lo relatado en las sesiones de ayer y de hoy, ha recordado que este martes los testigos han subrayado que la noche del 5 de abril de 2012 tuvieron que "protegerse detrás de maceteros y de una barra puesta fuera del bar" del callejón de María Díaz de Haro, del "horror" porque "temían por sus vidas" ante el ataque de la Policía autonómica, "de los pelotazos".

SIN BATALLA CAMPAL

"Hay que escucharles para saber lo que fue aquello", ha añadido, para rechazar el argumento de los ertzainas acusados que han asegurado que fue "una batalla campal". "Ahí no hubo nada, pero no lo dice uno, lo dicen los ocho que han declarado", ha insistido en alusión a los ocho testigos de la acusación particular que han ofrecido hoy su testimonio.

Tras admitir que sale "muerto" de la sesión del juicio de este martes, pero "también orgulloso de cómo murió" su hijo, ha apuntado que, "por mucho que intenten tapar" la realidad, ésta ha "quedado clara". "Yo me he caído, no podía al oír al último. Ya no he podido más, he roto a llorar, muy cobarde yo, pero me habría gustado que las mismas lágrimas que he echado yo, que hubieran estado ellos a ver si las echaban también con todo lo que dicen algunos", ha concluido.