Comienzan los nacimientos en las 33 cajas nido de Parkea Bizirik en Astigarraga, San Sebastián, Errenteria e Irun

Archivo - Crías de herrerillo.
Archivo - Crías de herrerillo. - PARKEA BIZIRIK. - Archivo
Europa Press País Vasco
Publicado: miércoles, 28 mayo 2025 17:38

SAN SEBASTIÁN 28 May. (EUROPA PRESS) -

La asociación Parkea Bizirik ha anunciado que han comenzado los primeros nacimientos de aves en sus 33 cajas nido de Astigarraga, San Sebastián, Errenteria e Irun (Gipuzkoa).

En un comunicado, Parkea Bizirik ha señalado que las aves insectívoras comenzaron a llevar musgo y lana vegetal a últimos de marzo y primeros de abril, aunque las rapaces nocturnas empezaron con semanas de antelación.

Carboneros y herrerillos, tras la construcción del nido, ponen cada mañana un huevo blanco moteado de manchas granates. Después, cubren los huevos con lana vegetal para ocultarlos a los ojos de los depredadores. También los giran y voltean para evitar que la yema se adhiera a la cáscara. Así favorecen el correcto desarrollo embrionario y disminuyen el riesgo de malformaciones.

Tras la puesta del último huevo, por lo general entre cinco y siete, dan comienzo a la incubación que, en función de las condiciones, dura entre 13 y 16 días. Salvo excepciones, las eclosiones y el crecimiento de los pollos, acontecen de forma sincrónica o simultánea.

A los 20 días de vida abandonan la caja nido y se aventuran al mundo exterior. Por su parte, los cárabos, la especie de búho más común en nuestro entorno y que también crían en las cajas de Parkea Bizirik, comienzan la incubación desde la puesta del primer huevo.

A este tipo de incubación se le denomina incubación asincrónica, por lo que los pollos nacen de forma escalonada. Por eso, suele haber diferencias de tamaño y edad entre ellos. "Si hay escasez de alimentos, las crías que han nacido antes tienen más posibilidades de salir adelante que las más pequeñas y, si no hay presas en la caja, pueden practicar el canibalismo con sus hermanos más pequeños, facilitando la vida de los más mayores y aventajados", explican desde la asociación.

Al finalizar la temporada de cría de las aves y, en función del tipo de vegetación, suele ser habitual que el lirón gris convierta estas cajas nido en su nueva morada, almacén o paridera. Allí suele estar de junio a octubre.

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