Actualizado 27/06/2007 21:08 CET

Erauskin reclama la memoria olvidada del escritor y ensayista Bergamín en su libro "José Bergamín, ángel rebelde"

BILBAO, 27 Jun. (EUROPA PRESS) -

El profesor y periodista Xabier Sánchez Erauskin reclama en su libro "José Bergamín, ángel rebelde" la memoria olvidada de este escritor (Madrid 1895-Fuenterrabía 1983), considerado como el principal discípulo de Miguel de Unamuno y uno de los mejores ensayistas en español del siglo XX.

El libro, presentado esta tarde en Bilbao, es una extensa semblanza y estudio de la heterodoxa vida y obra del escritor madrileño, "que le convertirían en escritor maldito y personaje difícilmente asimilable por su incómoda coherencia republicana".

José Bergamín fue una figura emblemática de la resistencia ante el fascismo en la guerra del 36 y presidió junto a Malraux, Bernard Shaw y Antonio Machado el II Congreso Internacional de Escritores en Defensa de la Cultura en Valencia en 1937.

Sufrió largos años de exilio en México, Venezuela, Uruguay y Francia, donde tuvo importante influencia cultural. Aranguren lo llegó a calificar como "el intelectual español mas grande de su siglo".

En la primera parte del libro se dibuja un complejo perfil literario y vital en el que se describe su integral republicanismo y la valentía de sus posicionamientos. Se analiza su hondo pensar expresado a menudo en aforismos en los que muestra su singular vertiente religiosa, muy en línea con la de su maestro y amigo Miguel de Unamuno.

Fue además interlocutor y amigo de los grandes escritores de su tiempo, como Juan Ramón Jiménez, Antonio Machado, Gómez de la Serna, García Lorca, Alberti o Salinas. Erauskin recuerda que Bergamín sufrió "el silencio intencionado del franquismo y el no menos intencionado de la transición democrática, a la que incomodaba demasiado su reclamación de la III República y su tenaz denuncia de una monarquía nacida del franquismo".

En la segunda parte "Euskadi, su última rebeldía" el autor, que mantuvo una cercana relación con el escritor en su estancia en San Sebastián hasta su muerte, da las claves de su "autoexilio" en el País Vasco sin renunciar a su amor apasionado por su España.

La tumba solitaria en Fuenterrabía donde reposa -"para no darle a mis huesos tierra española", escribió- es el símbolo atroz de este desgarramiento. Junto a una colección de fotos que reflejan momentos de su vida, en extenso apéndice se recogen además varias entrevistas con José Bergamín, publicadas en sus últimos años, que reflejan vivamente su ingenio e ironía.

Silenciado en vida y en muerte, este libro -"escrito con la pasión del amigo aunque con indudable rigor"-, es un serio reclamo de la memoria olvidada de este singular escritor madrileño.