La alcaldesa, Maider Etxebarria, tras el obispo de Vitoria durante la pasada celebración de San Prudencio - DIÓCESIS DE VITORIA
VITORIA, 8 May. (EUROPA PRESS) -
La alcaldesa de Vitoria-Gasteiz, Maider Etxebarria, ha acusado al obispo de Vitoria, Juan Carlos Elizalde, de "utilizar el púlpito para hacer política", reflejando a "una Iglesia de los viejos tiempos", y ha mostrado su disconformidad por las críticas que el prelado destinó al Gobierno de España durante su homilía en la pasada eucarística por la celebración del patrón de la provincia, San Prudencio.
Cuestionada en rueda de prensa por las palabras de Elizalde en la misa festiva, Etxebarria, presente en la misma, ha señalado que, a pesar de que no le pareció bien, guardó "la compostura".
Tras hacer mención a la tradicional canción del 'Zortziko de San Prudencio' que en su letra habla de "celebrar en armonía y buena unión", la alcaldesa ha asegurado que "hubo gente que se salió de la misa, impactada, porque se pudiese llegar a utilizar en la homilía el púlpito para hacer política".
"A mi no me parece bien, mantuve la compostura, pero no me gustó. Es una Iglesia de los viejos tiempos, donde se utilizaba el púlpito para hacer política y, para eso, ya están los políticos", ha recriminado.
Etxebarria ha mencionado también la carta que ha escrito un grupo de sacerdotes cuestionando la labor y "las formas" del obispo de la capital alavesa. "Con la Iglesia hemos topado otra vez y el propio obispo ha topado con la Iglesia. La propia iglesia le acusa de falta de transparencia, capacidad y abuso de poder", ha indicado.
"CONTROL DESMEDIDO"
Durante la homilía en la Basílica de Armentia y ante la presencia de diferentes representantes institucionales, el obispo de Vitoria leyó unas palabras del presidente de la Conferencia Episcopal, Luis Argüello, en las que criticaba al Gobierno de Pedro Sánchez.
Así, Elizalde señaló que "el Estado es aconfesional, pero el Gobierno tiende a tomar posturas confesionales en materia antropológica, definiendo el comienzo y el final de la vida, la definición del matrimonio y de la familia, y el significado de la sexualidad humana con criterios de fe ideológica, al margen de la ciencia y de las experiencias humanas más elementales".
"Tiene también una mirada confesional sobre la historia y selectiva sobre las víctimas. Manifiesta un deseo desmedido de intervenir en la sociedad civil y de controlar las instituciones que aseguran la división de poderes en lo político y la libre concurrencia en lo económico, además de una doble vara de medir, según a quién afecten los asuntos de abuso de poder o de corrupción", manifestó el prelado alavés.
En este sentido, el obispo de Vitoria señaló que, "todo ello", era para querer "asegurar el control sobre los medios de comunicación". "Es de mínima honradez reconocer que, varias de estas características, valdrían para casi todos los gobiernos. Denunciar estas realidades no resta alegría en medio de la fiesta, porque apostamos por la transparencia", defendió Elizalde.
Unas palabras por las que, ya el pasado martes, el diputado general de Álava, Ramiro González, dijo haberse sentirse "sorprendido" y a las que este viernes se suman las críticas de la alcaldesa de la ciudad.