El centro es un espacio acogedor y accesible, alejado de comisarías y juzgados. Se - IREKIA
VITORIA, 20 Nov. (EUROPA PRESS) -
Euskadi ha puesto en marcha este jueves en Vitoria-Gasteiz su primer Barnahaus, un servicio de atención integral para menores víctimas de abusos sexuales. Este recurso, cuya apertura coincide con la conmemoración del 'Día Internacional de los Derechos de la Infancia y la Adolescencia', está concebido para proteger a niños, niñas y adolescentes víctimas de violencia sexual mediante una atención "integral, coordinada y sin revictimización", según ha informado el Gobierno Vasco en un comunicado.
Barnahus ('Casa de la Infancia', en islandés) representa una nueva forma de entender la atención a la infancia víctima de violencia sexual. Se trata un modelo centrado en el interés superior del menor, que evita la revictimización y prioriza su bienestar. Por primera vez, todos los servicios -sociales, judiciales, sanitarios, policiales y educativos- trabajan bajo un mismo techo, en un entorno amable y seguro adaptado a la infancia.
Euskadi adopta así un estándar reconocido por el Consejo de Europa como buena práctica en la protección de los derechos de la infancia. El Barnahus de Vitoria-Gasteiz será el primer centro de este tipo en Euskadi, atenderá a menores del territorio de Álava y servirá como referencia para futuras implantaciones en otros territorios.
DATOS DE VÍCTIMAS Y PREVISIÓN DE IMPACTO
Según los datos del Departamento de Seguridad, entre 2020 y 2023 se registraron 1.009 denuncias por delitos sexuales con víctimas menores de edad, multiplicándose los casos de 130 en 2020 a 448 en 2023. Además, se han incrementado los casos de violencia hacia niñas por parte de parejas o exparejas (25%) y los delitos de violencia sexual (24,2%). Según datos de Save the Children, una de cada cinco menores en Euskadi puede haber sufrido violencia sexual.
La plantilla del servicio está formada por un equipo fijo y un equipo móvil. El equipo fijo lo forman cuatro personas: un coordinador, una administrativa, una psicóloga y una trabajadora social. A su vez, el equipo móvil se constituye por dos parejas de los servicios sociales de trabajador social y psicólogo. El equipo móvil está formado por un pediatra, un médico forense, una ginecóloga, Ertzaintza, fiscalía y judicatura.
Los menores serán derivados a Barnahus a través de los servicios sociales del Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz y de la Diputación Foral de Álava, y a su llegada al centro al niño o a la niña se le realizará una acogida y una evaluación inicial multigrupo.
A su vez, el menor dispondrá del tiempo necesario para realizar una terapia adecuada a sus necesidades con la psicóloga del centro. De la misma manera, en el mismo Barnahus se le podrá hacer un examen médico para cuidar su salud. Una vez que la persona menor esté preparada (y nunca antes), el niño o la niña realizará el relato de lo que le ha ocurrido acompañado en todo momento por la psicóloga.
Podrá comunicar los hechos en un entorno profesional, seguro y sin necesidad de profundizar en el relato. Conectados a la sala de la declaración, desde una sala contigua, el coordinador de Barnahus, la Ertzaintza, la Fiscalía y el equipo médico seguirán en directo el relato de la persona menor. La jueza lo seguirá 'online' y el relato de ese niño o niña tendrá el mismo valor judicial que una declaración en un juzgado. La persona menor recibirá apoyo psicológico y jurídico a lo largo de todo el proceso.
FORMACIÓN
Los profesionales de servicios sociales, el equipo de trabajadores de Barnahus y los miembros de la dirección de Infancia, Adolescencia y Familias del Gobierno Vasco que se ocuparán de Barnahus ya han recibido una formación general.
A partir de este jueves, comienzan a trabajar en el mismo recurso y paralelamente recibirán una formación especializada impartida por la EHU en colaboración con Save the Children. A su vez, en el plazo de unos días viajarán a Cataluña para conocer la experiencia de Barnahus en esa comunidad autónoma, en la que ya cuentan con varios centros. Una vez transcurra este periodo, a comienzos de 2026 se empezará a atender los primeros casos en este nuevo Barnahus de Vitoria-Gasteiz.
El centro es un espacio acogedor y accesible, alejado de comisarías y juzgados. Se mantiene el anonimato y no se difundirá su ubicación para proteger a los menores que hayan sufrido una agresión. Estará abierto de lunes a viernes y el acceso será voluntario, gratuito, confidencial y respetuoso con la dignidad de las víctimas y sus familias. Este es un proyecto interinstitucional en el que cada administración tiene distintas responsabilidades.
COMISIÓN DE CONTROL
El convenio establecido para la puesta en marcha del recurso prevé la creación de una Comisión Mixta de Seguimiento y Control, integrada por representantes de todas las instituciones firmantes, que se reunirá al menos una vez por trimestre para coordinar, evaluar y mejorar la experiencia piloto. Además, una Comisión Técnica elaborará las pautas de actuación conjunta y propondrá mejoras de calidad en la atención.
El convenio tendrá una vigencia inicial de dos años, prorrogable hasta cuatro años adicionales. Asimismo, se contempla la posibilidad de que otros municipios de Álava se adhieran mediante una adenda, ampliando así el alcance del modelo.
Con este proyecto, las instituciones vascas refuerzan su compromiso con la protección de la infancia y adolescencia frente a la violencia sexual, en aplicación de la Ley 2/2024 de Infancia y Adolescencia y la Ley Orgánica 8/2021 (LOPIVI). El modelo integral busca garantizar el derecho de los menores a una atención ordenada, coordinada y especializada, reducir la victimización secundaria y avanzar hacia un servicio estable de referencia en Euskadi.