Familiares de Maialen dicen que el acusado "tenía arrebatos de ira" y que incluso le quitaba la insulina y el DNI

El padre de la joven asesinada cuando estaba embarazada de mellizas dice que su marido era "celoso y controlador" y que la maltrataba

La Audiencia Provincial de Álava ha acogido este lunes la primera sesión de la vista oral de este caso
La Audiencia Provincial de Álava ha acogido este lunes la primera sesión de la vista oral de este caso - IÑAKI BERASALUCE-EUROPA PRESS
Europa Press País Vasco
Publicado: lunes, 4 mayo 2026 18:48

VITORIA, 4 May. (EUROPA PRESS) -

El padre de Maialen, la joven muerta a cuchilladas en Vitoria-Gasteiz cuando estaba embarazada de mellizas, y la pareja de este, han afirmado que el marido y presunto asesino de la joven era "celoso y controlador"; que la agredía y tenía "arrebatos de ira"; y que, en ocasiones, le quitaba el móvil, la documentación y la insulina que debía inyectarse a diario por su condición de diabética.

La Audiencia Provincial de Álava ha acogido este lunes la primera sesión de la vista oral de este caso, que ha comenzado con la formación del jurado y en la que han declarado los primeros testigos.

El primero en testificar ha sido el padre de Maialen, que ha confirmado que su hija y el acusado se conocieron en un centro de deshabituación, ella por consumo de alcohol y él, principalmente, por consumo de "pastillas" y otras sustancias. En todo caso, ha asegurado que a J.R. "no se le notaba" cuando tomaba drogas, y que no hubiera sabido de su dependencia si él no se lo hubiera dicho.

Además, ha explicado que Maialen, que era su única hija, tenía diabetes y tenía que inyectarse insulina tres veces al día. En lo que se refiere al acusado, ha informado de que "siempre manejaba el dinero" y ejercía "todo el control económico" en la relación. Asimismo, presentaba "arrebatos de ira" en los que llegaba a romper objetos, ante los cuales Maialen se mostraba "asustada y apocada".

La víctima --según ha añadido-- siempre disculpaba y "sacaba la cara" por su esposo, del que ha explicado que en una ocasión llegó a "lanzar una patada" a su hija en su presencia. "Tenía una obsesión por controlarla; era muy difícil hablar con ella a la primera, porque siempre cogía él el teléfono", ha indicado.

Aunque en un principio "no era consciente de dónde se estaba metiendo", Maialen acabó por darse cuenta de que la relación se había convertido en "asfixiante". Por ese motivo, trató de abandonarlo en varias ocasiones, aunque "acababa volviendo", principalmente por su dependencia económica respecto al acusado, que tras cada episodio violento "la llamaba insistentemente, llorando y suplicando" para que regresara con él, pese a que tenía una orden de alejamiento que "vulneraba" de forma recurrente.

El padre de Maialen ha explicado que en ocasiones, J.R. "dejaba tirada" a esta, sin teléfono ni dinero ni medicinas, y que tenían que ir a ayudarla. Por todo ello, su hija acabó decidiendo regresar desde Burriana --Valencia-- a Vitoria-Gasteiz, porque pensaba que iba a estar "más segura" donde había nacido y donde vívía su padre.

En los momentos previos a su muerte --según ha añadido el padre-- decidió dar finalmente el paso de "romper su relación" con J.R., puesto que "ya no podía más" y quería "iniciar una nueva vida" con otra persona a la que había conocido en Vitoria-Gasteiz.

En su declaración, también ha explicado detalles relacionados con los momentos previos y posteriores al asesinato. Según ha explicado, se percató de que ocurría algo "raro" cuando, pese a sus numerosas llamadas, su hija no le cogía el teléfono.

Esta sensación --ha indicado-- se acrecentó cuando tras llamarle por teléfono para preguntarle qué ocurría, el acusado le dijo que lo desconocía, porque "no había dormido" en el apartahotel donde estaba su hija y su nieta.

"Me pareció raro, porque siempre tenía la necesidad de estar, permanentemente, encima de Maialen", ha añadido, para precisar que cuando le dijo eso supo que "era mentira y falso", y que "algo no cuadraba".

"COHERENTE" EN TODO MOMENTO

Además, ha explicado que una vez que ya se había descubierto "el espectáculo dantesco" al entrar en la habitación del apartahotel, y que la Policía ya tenía conocimiento de lo ocurrido, recibió una llamada de J.R. en la que este le dijo que le contara "algo", porque estaba "preocupado". En estas conversaciones con el acusado --según ha indicado-- este se mostró "coherente" en todo momento.

El padre de Maialen ha explicado que su hija tenía un carácter "vulnerable" y una "dependencia emocional" respecto a su esposo, de quien ha afirmado que pese a tener un carácter que podía ser "encantador" por momentos, era "manipulador" y un "mentiroso compulsivo", que protagonizó dos episodios que más que intentos de suicidio --según ha dicho-- fueron intentos de "llamar la atención".

Respecto a su situación personal, ha reconocido que la muerte de su hija en circunstancias "tan bestiales" le dejó "destrozado". "Me partió el alma", ha dicho, para indicar a continuación que la ve "a todas horas", incluso en sueños.

No obstante, ha explicado que ha logrado salir adelante porque su "máxima prioridad" es cuidar de su nieta, la hija de Maialen, de la que ha indicado que acude a atención temprana y a la unidad de psiquiatría infantil por el impacto emocional que le supuso presenciar el asesinato de su madre. La niña --en todo caso-- está "muy bien" en la actualidad. "Es maravillosa", ha dicho, para a continuación reconocer que desconoce si en el futuro podrían aflorar en ella secuelas psicológicas.

Por su parte, la pareja del padre de Maialen --cuya madre falleció-- ha explicado que tenía muy buena relación con la joven, y que también conocía al acusado, del que ha explicado que "controlaba el dinero" y que tenía a la joven "acosada y asustada".

Al igual que ha explicado el padre de la víctima, ha afirmado que esta no se decidía a abandonar a su marido porque tenía "una gran dependencia económica" de él para podar sacar adelante a su hija. Respecto al acusado, lo ha definido como "muy celoso", y ha afirmado que llegaba a "amenazar" a Maialen diciéndola que "no tenía que salir sin él". "No la dejaba no salir a la calle de los celos que tenía", ha añadido, para destacar más adelante que también "le pegaba patadas".

La situación --no obstante-- cambio cuando Maialen regresó a Vitoria-Gasteiz, dado que esta le confirmó que "estaba totalmente decidir a romper" con J.R. "Estaba deseando que se terminara aquello", ha añadido.

El día de los hechos, ha afirmado que empezó a "asustarse" cuando comprobó que Maialen no le respondía a los mensajes que le escribía. En ese momento, pidió a sus hijos que fuera al apartahotel con la clave y el número de habitación de Maialen, y que allí "se encontraron con lo que se encontraron".

También ha dicho que antes de descubrir lo ocurrido habló con Jaime por teléfono, y que no percibió en él ningún comportamiento extraño.

Además, ha relatado la reacción que tuvo la hija de Maialen cuando la vio por primera vez tras permanecer durante casi veinte horas, sin comer, beber ni recibir un cambio de pañal, junto al cadáver ensangrentado de su madre. "Se lanzó hacia mí y me abrazó llorando, diciendo ¡'abuela', abuela!", ha explicado.

(Habrá ampliación)

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