Tres de los carteles localizados en Altxerri y devueltos a Antonio García-Rayo - EUROPA PRESS
SAN SEBASTIÁN 13 Jun. (EUROPA PRESS) -
La Galería Altxerri de San Sebastián, cerrada recientemente tras 40 años de actividad, ha devuelto al periodista, editor, coleccionista y experto en cine Antonio García-Rayo cinco carteles de cine antiguos, de entre 1914 y 1939, de su propiedad, que habían desaparecido tras ser expuestos en este espacio expositivo en 1985 en el marco del Festival de Cine donostiarra.
El que ha sido el último director de Altxerri, Javier Balda, acompañado de García-Rayo y del director del Festival Internacional de Cine de San Sebastián, José Luis Rebordinos, han comparecido ante los medios para dar cuenta de este hallazgo y de su entrega a su propietario.
Balda ha explicado que una vez cerrada Altxerri, al revisar sus fondos, entre la cartelería y folletos de la galería se encontraron en una caja varios carteles de cine que tenían detrás un sello con el nombre de García-Rayo.
Según ha explicado, estas piezas formaron parte, en 1985, de una exposición de carteles de películas antiguas, programada en la galería por su entonces director Juan Cruz Unzurrunzaga, en colaboración con el Festival de Cine de San Sebastián, que por entonces estrenaba la sección Zabaltegi, de la que García-Rayo fue jurado ese año, y cita de la que fue sede "oficiosa" Altxerri.
La galería, que comenzó en 1983 en un piso de la donostiarra avenida de la Libertad, se había trasladado en 1984 al local de Reina Regente, donde ha permanecido durante 40 años, con club de jazz en la parte inferior.
Balda ha indicado que al cierre de la exposición los cinco carteles ahora recuperados al parecer "se traspapelaron" y, después de que el Festival de Cine y García-Rayo denunciaran su pérdida, éste último los dio "por perdidos", según ha confesado.
Una vez localizados, Balda intentó dar con el propietario que le ratificó su procedencia y su "sorpresa y alegría" por volverlos a encontrar.
De los cinco carteles litográficos de gran formato, fechados entre 1914 y 1939, el más antiguo representa a Charles Chaplin en su papel de 'Charlot'. García-Rayo ha explicado que curiosamente aparece fumando, cuando el personaje no lo hacía, porque se reutilizaban carteles como puede observarse también en el fondo "clásico".
El coleccionista ha indicado que en numerosas ocasiones trató de conseguir un cartel similar sin éxito. Otro de ellos es de la película 'El amor gitano' (1936) de Alfonso Benavides; se suma el de 'Un perro con pupila' (1932) de Jean Choux; 'Un tenorio improvisado' (1939) de Mark Sandrich y 'Cómicos en París' (1938) de Joan Bennett.
García-Rayo ha explicado que su Fundación, con sede en Madrid, cuenta con unos 20.000 carteles de cine a los que se suman otros materiales como guías, carátulas de vídeo o 'pressbooks' que suman más de cien mil documentos.
Balda ha destacado el valor artístico de estos carteles antiguos se imprimían, algunos en la vecina localidad guipuzcoana de Tolosa, "con piedras de color, color por color, sin trama", dibujando "directamente en la plancha litográfica". Por su parte, García-Rayo ha confesado que su colección comenzó cuando escribía sobre cine y recogía carteles y materiales en las distribuidoras porque "siempre" le gustaba ir a la redacción "con imágenes que acompañar" a sus textos.
MUSEO DE CARTELES
Además, ha manifestado que "lo único que le faltaría a San Sebastián y a tantos lugares sería un museo del cartel del cine, algo que sería único, y que permitiría hacer exposiciones sobre cartelería".
En este contexto, se ha mostrado dispuesto a colaborar para que ese sueño sea posible, pero ha indicado que de momento sigue "esperando" y terminando de escanear su colección.