Archivo - Termómetro marcando 41 ºc en Bilbao (archivo) - EUROPA PRESS - Archivo
BILBAO, 31 May. (EUROPA PRESS) -
El Departamento de Salud del Gobierno Vasco ha activado el 'Plan de Calor 2025', que se desarrollará hasta el 30 de septiembre y cuyo objetivo es prevenir y reducir el impacto del exceso de temperatura en la salud de la población durante los meses más calurosos del año, con especial atención a los colectivos en situación de mayor vulnerabilidad.
Al igual que en años anteriores, el plan, en el que participa el Departamento de Seguridad a través de la Dirección de Atención de Emergencias y Metereología, incluye información sobre los efectos en salud del calor y recomendaciones para prevenirlos, tanto para la ciudadanía como para otras instituciones implicadas.
Con ese fin, esta estrategia se basa en tres elementos claves: la predicción y evaluación de temperaturas, la vigilancia epidemiológica de los efectos en salud de las altas temperaturas, y un sistema de comunicación de avisos y de medidas preventivas en los episodios de más calor, según ha informado el Gobierno Vasco en un comunicado.
Las recomendaciones recogidas en el 'Plan de Calor 2025' inciden en la importancia de extremar precauciones en los episodios de altas temperaturas, en menores de cuatro años, personas mayores, mujeres embarazadas, y personas con enfermedades crónicas.
El 'Plan de Calor 2025' se establece en coordinación con instituciones como Osalan, el Servicio Público de Teleasistencia Beti On, y entidades locales, como los ayuntamientos de Bilbao, Donostia-San Sebastián y Vitoria-Gasteiz, e incluye una serie de recomendaciones para diferentes ámbitos e instituciones.
La vigilancia y predicción de temperaturas se realiza en Euskadi en cuatro zonas climáticas determinadas por Euskalmet. Durante el periodo de activación del plan se realizará también el seguimiento específico de la mortalidad atribuida al calor y, en función de la intensidad de las temperaturas y de su persistencia en el tiempo se determinan tres niveles de riesgo: amarillo (situación de aviso), naranja (alerta) y rojo (alarma).
En cada uno de estos niveles se emiten avisos y se recomiendan medidas preventivas para población general y para grupos vulnerables. Durante el periodo de activación del plan se realizará también el seguimiento específico de la mortalidad atribuida al calor.