BILBAO, 16 Abr. (EUROPA PRESS) -
El Gobierno Vasco ha asegurado que la soliciónpara la refinanciación ofrecida por la Sepi a Tubos Reunidos "no es suficiente" y "todavía no se ha encontrado la fórmula adecuada" para que la sociedad estatal acepte la quita de la deuda de la empresa. Además, ha inisistido en que la compañía necesita atraer nuevos socios inversores, pero ha advertido de que, para que eso sea posible, "hay que reducir mucho la deuda".
El viceconsejero de Promoción Industrial del Gobierno Vasco, Andoitz Korta, ha participado este jueves en la reunión que el comité de empresa de Tubos Reunidos ha mantenido este jueves con representantes del Departamento de Industria del Gobierno Vasco, de las diputaciones forales de Álava y de Bizkaia y el alcalde de Amurrio, Txerra Molinuevo, para abordar la situación de las plantas de la compañía en Amurrio (Álava) y Trapagaran (Bizkaia) ante el ERE presentado por la compañía que afecta a 242 trabajadores.
Korta ha recordado que, recientemente, Tubos Reunidos ha presentado las cuentas del último ejercicio de 2025, que reflejan unas pérdidas de 118 millones de euros y una deuda de 263 millones de euros.
Estas cifras, ha apuntado, "son anteriores al shock energético derivado del conflicto de Oriente Medio". Tubos Reunidos, "que ya estaba sufriendo una situación complicada por el impacto de los aranceles impuestos por Donald Trump, se ha encontrado en una situación aún peor con el estallido de la guerra con Irán", ha lamentado.
En ese sentido, ha dicho que hay que ser "conscientes de cuál es la situación real de la empresa". "La deuda es insostenible y el nuevo escenario internacional ha generado aún mayor incertidumbre económica", ha remarcado, para recordar que "el propio informe de Auditoría de las cuentas anuales de Tubos Reunidos alerta de la 'incertidumbre material que puede generar dudas significativas sobre la capacidad del grupo para continuar como empresa en funcionamiento'".
El viceconsejero ha advertido que Tubos Reunidos "necesita reestructurar los 263 millones de deuda, cuyo mayor acreedor es la SEPI con 150 millones". La SEPI, ha precisado, "insiste en la imposibilidad legal de una reestructuración o quita de la deuda", aunque "sí ha ofrecido flexibilidad en los plazos e intereses", de forma que "está abierta a ofrecer una refinanciación de la deuda, pero no su reestructuración".
Andoitz Korta ha advertido que esta solución de refinanciación ofrecida por la SEPI "no es suficiente", ya que Tubos Reunidos "sigue con la mochila de la deuda". "La empresa necesita un nuevo inversor y nadie va a comprar un piso con una hipoteca que es cinco veces mayor que su valor", ha reconocido, para señalar que en Tubos Reunidos, "cada mes, sale más dinero del que entra y esto genera más deuda".
En ese sentido, ha dicho que Tubos Reunidos "lleva años acumulando deuda y, durante muchos años, ha tenido más gastos que ingresos". Además, ha señalado que esta situación "ha empeorado tras el descenso del 50% en la facturación como consecuencia de los aranceles de Trump".
PRÉSTAMO DE LA SEPI
Por otro lado, ha recordado que hace más de cuatro años, "la SEPI salvó Tubos Reunidos, con un préstamo de 112 millones". "Nadie le puede echar la culpa por eso y hay que agradecérselo. Pero, los intereses del préstamo son muy altos y van aumentando año a año. Estos intereses han hecho que la deuda haya pasado de 112 millones a 150 millones en la actualidad", ha dicho.
Tras indicar que la empresa "no ha tenido la capacidad de pagar esa deuda y es dudoso que lo hagan en el futuro", ha dicho que todas las partes coinciden en "la necesidad de atraer socios industriales a esta empresa, si bien, para que esto sea posible, hay que reducir mucho la deuda".
Desde el Gobierno Vasco, ha asegurado, agradecen "la buena voluntad del Gobierno español para buscar una solución singular para Tubos Reunidos", pero "todavía no se ha encontrado la fórmula adecuada para que SEPI acepte la quita de la deuda".
Hace pocas semanas, ha explicado, el Gobierno Vasco trasladó al central una fórmula "concreta, viable desde el punto de vista legal, que permitiría articular la reestructuración de la deuda por parte de la SEPI.
En esta fórmula, ha recordado, solicitaban que se reconociera que Tubos Reunidos ha sido una empresa "impactada por el doble shock de los aranceles de Trump y del incremento de los costes energéticos como consecuencia de la guerra de Irán" y, como tal, pedían que la SEPI "pudiese flexibilizar las normas de la reestructuración de la deuda de las empresas impactadas por este doble shock".
"Queríamos que el Gobierno introdujese este cambio legal en el decreto anticrisis que se aprobó a finales de marzo en el Congreso, pero esta propuesta, al final, no fue aceptada por el Gobierno de España y no se incluyó en el Real Decreto ley convalidado por el Congreso para paliar los efectos de la crisis en Oriente Medio", ha lamentado.
Desde el Gobierno Vasco, ha insistido, han trasladado que para que Tubos Reunidos tenga un futuro viable "hacen falta nuevos inversores" y que "para que los nuevos inversores entren en Tubos Reunidos es necesario que haya paz social y una quita de la deuda".
"Necesitamos inversores, y ninguno va a comprar una cosa cuya deuda asciende a cinco veces su valor. La deuda impide que haya inversor. Y para reducir la deuda tiene que haber un acuerdo de los acreedores, con la SEPI como principal acreedor implicado", ha reiterado.
También ha destacado que, desde el inicio del proceso, las instituciones han mostrado su apoyo a los trabajadores y sus familias, y han trabajado para buscar un proyecto industrial "sólido de futuro para Tubos Reunidos, y por la defensa del empleo industrial".
Por último, ha trasladado el compromiso de las instituciones a continuar manteniendo "un diálogo fluido y sincero con los representantes sindicales y a seguir de forma estrecha y directa la evolución del proceso de Tubos Reunidos".