Hospital de Cruces obtiene el máximo reconocimiento por su atención a pacientes complejos en servicios quirúrgicos

El modelo permite que especialistas en Medicina Interna trabajen junto a otros servicios para atender mejor a personas con varias enfermedades

Equipo de la Unidad de Asistencia Compartida e Interconsulta.
Equipo de la Unidad de Asistencia Compartida e Interconsulta. - OSAKIDETZA
Europa Press País Vasco
Publicado: miércoles, 29 julio 2026 12:04

BILBAO, 29 Jul. (EUROPA PRESS) -

Osakidetza ha obtenido en el Hospital Universitario Cruces el máximo reconocimiento de la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI) para su Unidad de Asistencia Compartida e Interconsulta. La unidad, integrada en el Servicio de Medicina Interna, ha sido acreditada dentro del programa SEMI Excelente como Unidad Avanzada, el nivel más alto que concede la sociedad científica en esta acreditación específica.

Según ha destacado el Departamento de Salud, este reconocimiento sitúa al Hospital Universitario Cruces como uno de los centros de referencia del Estado en Asistencia Compartida e Interconsulta.

Actualmente, ha señalado la Consejería, únicamente cuatro unidades cuentan con esta acreditación avanzada, lo que "refuerza la posición de Osakidetza en un modelo asistencial cada vez más necesario para atender a pacientes hospitalizados con mayor complejidad clínica".

Con esta acreditación, ha añadido, Osakidetza "avanza en un modelo alineado con el Pacto Vasco de Salud, basado en la continuidad asistencial, la coordinación entre especialidades y una atención más personalizada y segura para pacientes hospitalizados complejos".

El reconocimiento consolida además la capacidad docente del Servicio de Medicina Interna y su papel como referente en la formación de profesionales en Asistencia Compartida e Interconsulta, ha apuntado el Departamento de Salud.

La Unidad de Asistencia Compartida e Interconsulta permite que profesionales de Medicina Interna trabajen de forma coordinada con otros servicios del hospital, especialmente quirúrgicos, cuando las personas ingresadas presentan enfermedades previas, comorbilidades o complicaciones médicas que pueden influir en su evolución.

El objetivo es aportar una valoración médica integral y acompañar al equipo responsable del proceso quirúrgico en el manejo de la situación clínica del paciente antes y después de la intervención.

En la práctica, este modelo resulta especialmente útil en pacientes de edad avanzada o con varias enfermedades crónicas. Así, una persona que ingresa por una fractura de cadera puede presentar además diabetes, insuficiencia cardiaca, enfermedad pulmonar u otras patologías. En estos casos, el equipo quirúrgico aborda la intervención y Medicina Interna colabora en el control de esas enfermedades de base y en la prevención, detección y tratamiento de posibles complicaciones durante el ingreso.

ESTRUCTURA CONSOLIDADA

La acreditación reconoce que la unidad del Hospital Universitario Cruces cuenta con una estructura asistencial y docente consolidada, capaz de atender un elevado volumen de pacientes, desarrollar asistencia compartida en distintos servicios y elaborar guías clínicas propias.

Además, avala su capacidad para formar al máximo nivel a residentes de Medicina Interna, residentes de otras especialidades y facultativos especialistas de otros centros, que pueden realizar rotaciones en una unidad acreditada.

Para el jefe de Servicio de Medicina Interna, Agustín Martínez Berriochoa, esta acreditación supone "un reconocimiento que anima a seguir trabajando en esta línea" y da visibilidad al hospital en una de las áreas estratégicas de la SEMI.

Además, recuerda que la Asistencia Compartida y la Interconsulta constituyen una competencia profesional que se incorporará al nuevo plan de formación MIR.

Según apunta, la necesidad de este tipo de unidades ha aumentado en los últimos años y los avances en las técnicas anestésicas y quirúrgicas permiten hoy intervenir a pacientes de mayor edad y con más enfermedades asociadas. Al mismo tiempo, añade, las personas con menor complejidad suelen beneficiarse de circuitos de cirugía ambulatoria o ingresos muy breves, de manera que quienes permanecen hospitalizados presentan, en muchos casos, una situación clínica más compleja.

Se estima que alrededor del 60% de los pacientes quirúrgicos presentan comorbilidades médicas significativas. La descompensación de estas patologías puede influir en el resultado quirúrgico, aumentar la complejidad de las complicaciones, prolongar la estancia hospitalaria, incrementar la morbimortalidad intrahospitalaria y afectar a la situación funcional tras el alta.

En este contexto, el papel de Medicina Interna no sustituye al del equipo quirúrgico, sino que lo complementa mediante una atención médica integral y coordinada. Esta colaboración facilita una toma de decisiones compartida y permite dar una respuesta más ajustada a las necesidades de cada paciente.

FRACTURAS DE CADERA

El reconocimiento de la SEMI culmina una trayectoria iniciada en 2008, cuando el Hospital Universitario Cruces puso en marcha el proyecto de asistencia compartida para la atención a pacientes con fractura de cadera.

Este tipo de pacientes, habitualmente de edad avanzada y con una elevada prevalencia de comorbilidades, representa uno de los ámbitos en los que la asistencia compartida aporta mayor valor, al combinar cirugía mayor urgente, riesgo de descompensación de enfermedades previas y posibles complicaciones médicas derivadas tanto de la fractura como de la hospitalización.

Desde aquel inicio, la unidad ha ampliado progresivamente su actividad. Además de la atención compartida en fractura de cadera, el modelo se ha implantado en el Servicio de Cirugía Vascular y en el Servicio de Urología.

La unidad realiza también las interconsultas convencionales del resto de servicios quirúrgicos, en algunos de los cuales cuenta con referentes clínicos, así como de los servicios médicos. En este último ámbito, se ha comenzado además a trabajar con Psiquiatría mediante la figura de un referente clínico.

Contador

Contenido patrocinado