Actualizado 19/04/2007 20:55 CET

Imaz cree una "evidencia" que se consulte a la ciudadanía si hay un acuerdo previo entre partidos

Se muestra preocupado por el poder de "desestabilización" de ETA y por si un hipotético atentado cogería a los partidos enfrentados

BILBAO, 19 Abr. (EUROPA PRESS) -

El presidente del EBB del PNV, Josu Jon Imaz, afirmó hoy que cuando el lehendakari anunció el pasado fin de semana que realizará una consulta popular esta legislatura, dijo "una evidencia, ya que la ciudadanía tiene que ser en democracia la que ratifique y la que, a través de su voz, tome las decisiones políticas", una vez haya un "acuerdo previo" entre los partidos políticos.

En declaraciones a la SER, recogidas por Europa Press, Imaz señaló que "en Euskadi tendremos que abordar en los próximos tiempos un proceso de reforma del marco político y que, al final del camino, la ciudadanía vasca deberá ser la que, en una consulta o referéndum ratifique ese proceso. Pero, lógicamente tan importante o más que eso, es que tiene que haber un acuerdo previo entre los partidos políticos para llegar a ese momento".

Según indicó, en Euskadi "la tarea que tenemos por delante es alcanzar un acuerdo político entre las formaciones políticas vascas, que trate de arropar las distintas sensibilidades del país, que alcance acuerdos amplios y que, efectivamente como dijo el lehendakari, la sociedad vasca ratifique a través de ese pronunciamiento esa posición".

Respecto al plazo anunciado por Ibarretxe de hacer la consulta antes del fin de la legislatura, Imaz afirmó que el lehendakari expresaba "un deseo de todos: que el tiempo pasa y tenemos que dar respuesta a lo que la ciudadanía nos está demandando".

En este sentido, destacó que "en estos últimos tiempos estamos compartiendo puntos de vista sobre cómo debe ser el futuro del país y ese es el camino para construir ese futuro".

"SITUACION"

Preguntado por la situación actual tras la ruptura de la tregua, Imaz indicó que "posiblemente ETA puede estar operativamente más débil que nunca, social y políticamente también", por la colaboración antiterrorista internacional y en rechazo al uso de la violencia en sectores que históricamente han apoyado a la banda terrorista, pero lamentó el hecho de que "debido a la crispación y al tensionamiento", la banda tenga una "capacidad de desestabilización que no ha tenido nunca".

Por ello, esperó que ETA no cometa un próximo atentado y mostró su preocupación por "cómo nos pillaría al día siguiente a los partidos políticos, con una red de colaboración o nos echaríamos los tratos unos a otros".