Garamendi sobre el pacto entre Gobierno y sindicatos: "El árbitro sale al campo de la mano del equipo contrario"

 Antonio Garamendi, presidente la CEOE (Foto de archivo)
Oscar del Pozo - Europa Press
Actualizado 14/12/2018 14:11:53 CET

BILBAO, 14 Dic. (EUROPA PRESS) -

El presidente de CEOE, Antonio Garamendi, ha afirmado que el preacuerdo alcanzado entre UGT, CC.OO. y el Gobierno del PSOE para derogar aspectos centrales de la reforma laboral, que permitan restablecer la ultraactividad de los convenios colectivos y la prevalencia del convenio sectorial sobre el de empresa, "atenta contra el diálogo social". Además, ha apuntado, en alusión al Ejecutivo, que "el árbitro sale al campo de la mano del equipo contrario".

Garamendi, que ha ofrecido una conferencia en la Cámara de Bilbao sobre 'Retos y desafíos para la empresa', ha afirmado que se sorprendieron de la noticia del preacuerdo porque se enteraron por la prensa y ha afirmado que, "si es cierto, atenta contra la propia negociación y el propio diálogo social".

"Lo que realmente planteamos es que, si realmente eso es así, que legisle el Gobierno, pero no tiene mucho sentido que a eso se le llame diálogo social. Eso no es diálogo social, eso es un acuerdo bipartito entre los sindicatos y el Gobierno", ha apuntado.

Asimismo, Garamendi ha afirmado que, con el acuerdo que el Gobierno firmó con Podemos para subir por decreto el salario mínimo a 900 euros, "se ha cargado el diálogo social y va a arruinar a muchas empresas". Además, ha criticado que argumentar que las consecuencias de esa subida son "un riesgo regulatorio es de país bananero", porque lo que no se puede "es matar moscas a cañonazos".

Durante su intervención, ha acusado al Gobierno de dejar a los empresarios "en minoría" tras el preacuerdo que dice haber alcanzado con UGT, CC.OO. para derogar aspectos de la reforma laboral y restablecer la ultraactividad y la prevalencia del convenio sectorial sobre el de empresa, y ha afirmado que "el diálogo no puede ser con ruedas de molino", cuando, además, "ves que el árbitro sale al campo a jugar el partido en comandita con el contrario".

El presidente de la CEOE ha proseguido con el símil futbolístico al señalar que, "si el árbitro ha estado hablando con tu rival antes de empezar el partido, pues estás acabado, porque eso no es diálogo social". "Dialogar significa que también se atienda a lo que decimos los empresarios, que entiendo que son cosas bastante serias", ha añadido.

Antonio Garamendi ha reiterado que el diálogo social "es al revés: que hablemos antes los empresarios con los sindicatos y, luego, el Gobierno lo ratifique". "Por eso no estamos de acuerdo en las formas porque lo que no tiene sentido es que dos partes, y una sea el Gobierno, haya negociado para imponer un criterio", ha apuntado.

El máximo responsable de la patronal española ha remarcado que el Gobierno tiene legitimidad para hacer una reforma laboral y llevarla al Parlamento, como hizo con la anterior el PP, pero que "a eso no lo llame diálogo social ni convoque una mesa negociadora. "Eso es legislar y llegar a un acuerdo bipartito", subrayó.

JUEGO ELECTORAL

El presidente de la CEOE ha afirmado, ante los asistentes a la conferencia, que el problema en estas cuestiones radica en que en España se ha entrado "en una dinámica política y en un juego electoral en el que ni estamos ni vamos a estar, y los empresarios nos estamos viendo arrollados por esa marea que yo creo muy equivocada".

Retomando la subida del salario mínimo, Garamendi ha acusado al Gobierno de no haber valorado, con esa decisión, que las administraciones van a tener que revisar al alza todas sus contrataciones de bienes y servicios porque, si no lo hacen, va a suponer para muchas empresas entrar directamente en pérdidas, dado que antes de esa subida se han pactado unos términos donde los márgenes eran los que eran para todo, salarios y beneficios.

En ese sentido, se ha mostrado convencido de que la subida del salario mínimo va a afectar a la gente más débil porque la realidad en España es muy diferente y no es lo mismo vivir en Madrid, Barcelona o Bilbao, que en otras zonas y en pequeñas poblaciones, porque no va a afectar a la industria, sino a la gente de los bares y a los de bienes y servicios con contratación pública.

Sobre la prevalencia de los convenios sectoriales sobre los de empresa, Garamendi ha señalado que, por encima de todo, él defiende "la libertad de la empresa para decidir". "Porque, además, yo creo firmemente en el convenio colectivo porque da una tranquilidad y una paz social tremendas, especialmente a las pequeñas y medianas empresas, pero debe ser la propia empresa la que debe decidir lo que puede hacer o no", ha manifestado.

ULTRAACTIVIDAD

En relación a la ultraactividad, ha afirmado que desde la CEOE no pueden decir a los empresarios que eso se ha acabado y se elimina porque "esa decisión es parte de la negociación y de la libertad de negociar los convenios, del tipo que sean".

Garamendi ha transmitido a los asistentes que la CEOE expresó ayer su enfado y se mostró "molesta" por el hecho de que "la contraparte diga en público que estamos diciendo 'que no' a cosas, cuando no es así, porque los empresarios en este país son serios y las viejas formas de actuar no nos gustan, como por ejemplo hacer público lo que se está hablando dentro de la mesa porque eso dificulta cualquier negociación".

Finalmente, ha afirmado que la patronal española no ha "excluido de la negociación a nadie porque no hemos roto la mesa ni la vamos a romper, y los empresarios vamos a trabajar con sentido de Estado y lealtad institucional".