El programa Jabetuz formará este año a otros 300 profesionales para mejorar la atención a las mujeres maltratadas

Publicado 23/02/2019 9:29:41CET

Emakunde busca impulsar el empoderamiento de las víctimas como "estrategia clave" para ofrecerles una salida hacia una vida "libre de violencia"

BILBAO, 23 Feb. (EUROPA PRESS) -

El programa Jabetuz de Emakunde formará este año a otros 300 profesionales de diferentes ámbitos de intervención con el fin de mejorar la atención a todas las víctimas de violencia contra las mujeres, impulsar el empoderamiento de las víctimas como "estrategia clave" para poder ofrecerles una salida hacia una vida libre de violencia; y fomentar una red de profesionales que facilite el intercambio de la información y la mejora de la coordinación.

De esta forma, se sumarán a los cerca de 1.000 profesionales que han recibido desde 2015 formación específica a través del Programa del Instituto vasco de la Mujer. En las ocho ediciones del curso básico se han formado un total de 709 profesionales y en el curso avanzado, en tres ediciones, otros 275 profesionales.

En el curso avanzado se profundiza en cuestiones como "Hijas e hijos víctimas de violencia contra las mujeres" o "Diversidad funcional". Además, su flexibilidad permite incorporar otras temáticas a medida que los cambios normativos se sucedan y se detecten nuevas necesidades de formación.

Según han informado fuentes de Emakunde a Europa Press, en todas las ediciones formativas se realizan evaluaciones y de ellas se van adaptando mejoras según valoraciones del alumnado y experiencia, tanto a nivel técnico como de contenidos.

MAYOR SENSIBILIDAD SOCIAL

A la hora de valorar si esta formación se ha traducido en un número mayor de denuncias por maltrato detectado por los profesionales, desde Emakunde han destacado la dificultad de realizar ese tipo de conclusiones "tan específicas, ya que también inciden otra serie de variables en un posible aumento de denuncias, como la cada vez mayor sensibilidad social sobre el tema".

"Lo que queda claro es que el programa tiene una gran demanda, por lo que estamos incidiendo en el aumento de la formación a profesionales desde una perspectiva unificada y a nivel de toda nuestra comunidad, lo que es una manera eficaz de mejorar la atención a las víctimas de la violencia contra las mujeres", han aseverado.

Emakunde puso en marcha en 2015 el curso Jabetuz con el objetivo principal impulsar una perspectiva común consensuada que contribuya a homogenizar los criterios de intervención profesional, tomando el empoderamiento de las mujeres como eje principal de la formación de los profesionales que atienden a estas víctimas.

Otro de los objetivos del programa es fomentar una red de profesionales que facilite el intercambio de la información y la mejora de la coordinación, y para ello dentro del programa se realiza un foro en el que pueden participar profesionales de diferentes ámbitos de actuación mediante el que comparten sus experiencias y plantean sus dificultades.

DIVERSAS INSTITUCIONES

En las ediciones de Jabetuz llevadas a cabo hasta la fecha han participado profesionales pertenecientes a todas las instituciones que forman parte del II Acuerdo Interinstitucional para la mejora en la atención a mujeres víctimas como Ararteko, departamentos del Gobierno Vasco competentes en materia de salud, justicia, seguridad, exclusión social, vivienda y educación; entidades públicas como Osakidetza, Lanbide, Ertzaintza, Inspección Educativa y Berritzegunes.

También han participado las Unidades de Valoración Forense Integral, los Equipos Psicosociales Judiciales, Juzgados de Violencia sobre la mujer de Gipuzkoa, las Diputaciones Forales de Bizkaia y Gipuzkoa, Eudel, trabajadoras sociales de los Servicios Sociales de Base y Técnicas de Igualdad de los Ayuntamientos, Policía local, Consejo Vasco de la Abogacía y Consejo Médico Vasco.

La profesionalidad de las personas especialistas encargadas de transmitir las enseñanzas, los aspectos prácticos del temario, la participación en los foros, la mejora de la coordinación entre profesionales, las herramientas adquiridas para la intervención con las víctimas y las unidades sobre el empoderamiento se señalan por el alumnado como los elementos más valorados del programa formativo.