Actualizado 29/09/2009 19:06 CET

La Subdelegación del Gobierno en Álava asegura que los presos de Nanclares "reciben la asistencia que requieren"

VITORIA, 29 Sep. (EUROPA PRESS) -

La Subdelegación del Gobierno central en Álava defendió hoy que los internos del Centro Penitenciario de Nanclares de la Oca "han recibido y reciben la asistencia que cada uno requiere", en respuesta a las acusaciones realizadas ayer por la asociación de familiares de presos, Salhaketa, en relación al fallecimiento el pasado 12 de septiembre de uno de los reclusos de la prisión.

En un comunicado, la Subdelegación hizo referencia a las críticas de Salhaketa sobre "la política de ocultamiento y retraso en la información pública de estas muertes por parte de la dirección del Centro Penitenciario" y de la "falta de atención sanitaria" a los presos.

La Subdelegación del Gobierno central afirmó que estas acusaciones son "absolutamente falsas y carecen de todo fundamento", ya que el recluso se encontraba ingresado desde el mes de agosto en el área de enfermería de la cárcel, donde compartía celda con otros dos internos y era atendido diariamente por el médico del centro por sus "múltiples problemas de salud crónicos".

Según detalló, el mismo día de su muerte fue tratado por el personal sanitario a las 13.00 horas "sin apreciarse síntoma alguno que indicase la pertinencia de modificar el tratamiento pautado". Asimismo, desde el Centro Penitenciario, tras constatar la muerte del preso, se procedió a comunicar al Juzgado de Guardia el suceso verificándose el fallecimiento del interno.

Además, explicó que se informó de lo sucedido a los familiares poniendo a su disposición la red de recursos sociales de los que dispone el centro.

RECIBEN ASISTENCIA

La Subdelegación del Gobierno en Álava defendió que los internos del centro Penitenciario de Nanclares de la Oca "han recibido y reciben la asistencia que cada uno requiere".

En relación a las acusaciones de "oscurantismo", la Subdelegación subrayó que "revelar cualquier dato de un interno supone una conculcación de los derechos hacia la intimidad con los que cuentan todos los ciudadanos".

Por ello, "es política seguida por todos los Centros Penitenciarios comunicar los fallecimientos de reclusos exclusivamente a sus familiares, quedando éstos libres de acudir y /o revelar los datos que ellos estimen convenientes".

Respecto al número de muertes acaecidas dentro del Centro Penitenciario de Nanclares de la Oca desde el 2006, "asciende a ocho y no a 16 a los que alude Salhaketa".