Actualizado 03/10/2011 20:09 CET

Los suelos de los bosques vascos podrían absorber el doble de Carbono con un cambio en la gestión forestal

Madera
NEIKER

Neiker-Tecnalia ha analizado más de 1.000 muestras de terreno boscoso

BILBAO, 3 Oct. (EUROPA PRESS) -

Los suelos de los bosques vascos podrían absorber el doble de Carbono con una modificación de la gestión forestal y contribuir así a reducir la presencia de este gas en el aire y, por tanto, ayudar a paliar el problema del calentamiento global, según se recoge en las conclusiones de un estudio realizado por el Instituto Vasco de Investigación y Desarrollo Agrario, Neiker-Tecnalia.

En este estudio se han investigado más de mil muestras de suelo pertenecientes a masas forestales representativas de Euskadi y compuestas por eucalipto, pino radiata, abeto Douglas y haya. Esta investigación se enmarca dentro de la actuaciones del centro tecnológico dirigidas a mejorar la actividad y competitividad del sector forestal vasco.

Los suelos son el principal depósito de Carbono orgánico que existe en la biosfera, por lo que constituyen un compartimento clave en el flujo de este gas entre la atmósfera y la corteza terrestre. Actualmente, los suelos de los bosques de climas templados representan un sumidero fundamental, ya que absorben más carbono de la atmósfera -mediante la fotosíntesis- que el que emiten mediante su respiración.

Sin embargo, las nuevas condiciones ambientales derivadas del cambio climático podrían alterar esta situación. De ahí que Neiker-Tecnalia haya llevado a cabo una investigación para determinar las existencias de carbono en los suelos forestales de Euskadi y proponer medidas para que aumenten.

Del estudio de Neiker-Tecnalia se concluye que todas las parcelas forestales estudiadas se encuentran por debajo del 40 por ciento de su potencial total de almacenamiento de Carbono y todos los bosques de eucalipto y pino están por debajo del 30 por ciento de este potencial.

Por tanto, la gestión forestal en el País Vasco tiene "un margen significativo para que aumente la capacidad de absorción de Carbono de los bosques" y, para lograrlo, los especialistas del centro tecnológico proponen "un uso racional y adecuado de maquinaria durante las labores de cosecha, desembosque, y preparación del terreno", así como que esta maquinaría esté adaptada a la orografía vasca.

Los especialistas reclaman, por otro lado, que se incluya el aspecto de la mejora de las existencias de Carbono en los suelos cuando se propongan medidas de gestión encaminadas al aprovechamiento energético de los restos de corta, utilizados normalmente para la creación de biomasa.

Igualmente, Neiker-Tecnalia considera que las tasas de almacenamiento de Carbono de los suelos forestales deben ser monitorizables y cuantificables, con el fin de evaluar de manera objetiva el efecto de los cambios en la gestión de los bosques y cumplir así con el Protocolo de Kyoto y la directiva europea de Buenas Prácticas para el Uso de la Tierra y la Silvicultura.

MUESTRAS

Los investigadores de Neiker-Tecnalia han analizado un total de 1.180 muestras de suelo forestal para los planes de gestión de certificación forestal PEFC entre los años 2005 y 2010, todas ellas representativas de las masas forestales de la zona atlántica de la Comunidad Autónoma Vasca.

Los resultados señalan que las existencias actuales de Carbono en las parcelas estudiadas varían entre 57 y 100 toneladas de Carbono por hectárea en los primeros 25 centímetros de profundidad, valores que coinciden con un reciente informe publicado por la Comisión Europea sobre esta materia. Sin embargo, estos valores están lejos del potencial de captación de carbono de estos suelos.

Los suelos de bosque de eucalipto presentan los valores más bajos de almacenamiento de Carbono, en concreto, son valores inferiores al 25 por ciento de su potencial total de almacenamiento de Carbono. Las plantaciones de pino radiata se encuentran entre el 22 y el 28 por ciento de su potencial de almacenamiento, mientras que los hayedos y plantaciones de abeto Douglas registran entre el 30 y el 40 por ciento de su potencial total de fijación de carbono.

En cuento a la volumen de Carbono que almacenan los suelos forestales vascos, los bosques de eucalipto muestran un contenido medio de entre 67 y 73 toneladas de este gas por hectárea. Las plantaciones de pino radiata retienen entre 67 y 74 toneladas, mientras que los bosques de hayas y abeto Douglas almacenan entre 80 y 82 toneladas por hectáreas.