Fondos donados por la familia Sota al Archivo de Euskadi. - JON RODRIGUEZ BILBAO/IREKIA
BILBAO, 27 Mar. (EUROPA PRESS) -
El lehendakari, Iñigo Urkullu, ha subrayado que la recuperación de los archivos que quedaron dispersos como consecuencia de la Guerra Civil y el franquismo es una labor de patrimonio histórico y también "una cuestión de memoria democrática y justicia democrática".
Urkullu ha participado este lunes en la presentación de los fondos cedidos por la familia Sota al Archivo Histórico de Euskadi, un acto que se ha desarrollado en la sede del archivo en Bilbao y en el que también han estado presentes, en nombre de la familia, Ramón Sota Zorraquín y Ramón Sota Chalbaud, además del consejero de Cultura y Política Lingüística, Bingen Zupiria.
También han asistido, entre otros, la diputada foral de Euskera, Cultura y Deporte de la Diputación Foral de Bizkaia, Lorea Bilbao, la diputada foral de Administración Pública y Relaciones Institucionales, Elixabete Etxanobe, la presidenta de las Juntas Generales de Bizkaia, Ana Otadui, el historiador de la Fundación Sabino Arana Iñaki Goioagana y el periodista y escritor Eugenio Ibarzabal.
En su intervención, el consejero Bingen Zupiria ha destacado que, desde el punto de vista del patrimonio documental del País Vasco, la jornada de este lunes es "un gran día". "Estamos hablando de uno de los archivos más importantes que ha habido en nuestro país, y una parte estará aquí, en el Archivo Histórico de Euskadi", ha valorado.
Por ello, ha agradecido a la familia Sota "su decisión, y colaboración" y ha añadido que la donación "será el inicio de un proyecto importante".
Desde el Gobierno Vasco han subrayado que el archivo de la familia Sota es uno de los archivos privados más importantes de la historia económica de Euskadi entre 1880 y 1940.
Según han explicado, "la ideología abertzale de Ramón de la Sota Llano obligó a la familia a exiliarse y sufrió varias multas y persecuciones durante la dictadura franquista" y, en consecuencia, los fondos de la familia "también se vieron influenciados por ese acoso", de modo que los archivos se repartieron entre diferentes miembros de la familia.
En palabras del lehendakari, "la aportación de la familia Sota ha sido sumamente fructífera en la historia de nuestro país. Esta familia, decisiva en el ámbito empresarial, industrial y político, acabó en el exilio, castigada por su compromiso con la sociedad vasca, con la política vasca y, en definitiva, con la democracia".
Urkullu ha subrayado que la reconstrucción de los fondos es una labor de patrimonio histórico y también una cuestión de "memoria democrática y justicia democrática".
51 CAJAS
En función de los datos aportados por el Ejecutivo, los Sota, por un lado, recogieron el archivo familiar formado por la documentación de la familia Sota-Llano y varios familiares, todos ellos de la zona de Muskiz y Portugalete, del siglo XVI al XIX. Por otro lado, se encuentran archivos surgidos de la gestión de varias empresas y negocios que constituyeron el archivo de la naviera Sota y Aznar, promovida por Ramón de la Sota y Llano, entre otros.
Los descendientes de la familia Sota continuaron con diferentes negocios a lo largo de todo el siglo XX, además de intervenir en la vida política de Euskadi.
Actualmente, los fondos de los Sota están divididos entre diferentes miembros de la familia. Ramón de la Sota Zorraquín ha puesto a disposición del Archivo Histórico de Euskadi los fondos de su propiedad con el objetivo de recuperar y rehacer en su integridad los fondos de la familia.
Según ha explicado el Ejecutivo, la primera tarea será ahora empezar a catalogar el fondo. Posteriormente, se estudiará la posibilidad de catalogar toda la documentación.
La Diputación Foral de Bizkaia y la Fundación Sabino Arana también tienen depositados los fondos de la familia Sota y, según ha señalado el lehendakari, el Archivo Histórico de Euskadi "se compromete a colaborar con el resto de entidades depositarias en la reconstrucción del archivo dividido por la Guerra Civil y el franquismo".
Para el Departamento de Cultura y Política Lingüística del Gobierno Vasco, gestionar estos archivos es "estratégico por su alto valor documental y testimonial".
"Dejar un archivo privado en una institución pública es un acto de generosidad. Dejarlo aquí, en el Archivo Histórico de Euskadi, es un gesto de confianza; en el caso de este archivo, supone confiar en el carácter público, la referencialidad y el rigor profesional", ha destacado el presidente vasco, que ha añadido que "el Archivo Histórico de Euskadi es, cada vez más, el principal referente en la gestión del patrimonio documental de Euskadi".
El Archivo Histórico de Euskadi ha recibido la documentación en 51 cajas, que comprenden el archivo familiar clásico desde principios del siglo XVII hasta el último tercio del siglo XIX, el archivo de Ramón de la Sota y Llano (1857-1936), el archivo del hijo mayor Ramón de la Sota y Aburto (1887-1978) y de la rama de Ramón de la Sota y Mac Mahon (1915-1971) y la documentación de la actividad política de Ramón de la Sota Zorraquín.