Vacas en Orduña (Bizkaia) - EUROPA PRESS
BILBAO, 21 Oct. (EUROPA PRESS) -
Los vascos consumen cada año el equivalente a 66.000 canales de vacuno, mientras el 54% de esos animales, más de 35.000, nacen en las explotaciones de Euskadi. De cada diez terneros nacidos en el País Vasco, tres se certifican con Eusko Label (11.305 canales en 2024), otros tres se sacrifican sin sello (más de 10.000) y cuatro (casi 14.000) salen a cebarse o a sacrificarse fuera.
Solo las salidas directas a mataderos de otras comunidades fueron 8.703 en 2024, casi la mitad hacia Navarra. De los 35.562 animales que se sacrificaron en mataderos vascos en 2024, más de 14.000 llegaban de fuera: casi cuatro de cada diez. Se exportan terneros e importan animales para sacrificar.
Estos datos han sido dados a conocer este miércoles por la consejera de Alimentación, Desarrollo Rural, Agricultura y Pesca del Gobierno Vasco, Amaia Barredo, en el Parlamento Vasco, donde ha señalado que "el distintivo Eusko Label es una herramienta que garantiza calidad y origen, incide en toda la cadena de valor y es la marca de carne con mayores exigencias del Estado para garantizar su calidad".
La consejera ha comparecido en la Comisión de Alimentación, Desarrollo Rural, Agricultura y Pesca del Parlamento Vasco, en la que ha realizado una evaluación y análisis para explicar la calidad de la gestión autonómica vasca en materia de carne.
"Nuestro sello de calidad de vacuno, Euskal Okela, genera valor y protege al ganadero. El distintivo Eusko Label garantiza calidad y origen e incide en la cadena de valor", precisado.
En sus palabras, "en Euskadi contamos con 500 ganaderías, 27 fábricas de pienso autorizadas, mataderos, comercializadores, salas de despiece y 200 carnicerías. En toda su gestión hay controles, inspecciones en granja, analíticas y pruebas de ADN que permiten seguir cada pieza del animal del que procede. El año pasado hicimos 750 análisis de ADN y no fue necesario retirar certificación alguna".
En este sentido, ha argumentado que "eso es lo que compra la persona consumidora cuando ve la "K": no solo calidad, sino seguridad alimentaria y la certeza de que lo que pone la etiqueta".
Amaia Barredo ha añadido que, "sobre esa base, el diagnóstico realizado y los retos desde el departamento se plantea una estrategia de futuro, en dos planos: la revisión de la marca Eusko Label para el escenario futuro y el Plan Sectorial del Vacuno de Carne; algo que ya estamos elaborando con el sector".
"Las carnes certificadas han de ser, ante todo, una herramienta de valor para la persona ganadera. Ese es nuestro primer objetivo: que una mayor parte del precio llegue a la explotación y que sus costes bajen en lo posible. Para lograrlo necesitamos vender más, porque eso repercutirá en el incremento de la base productiva: más terneros que se engorden y se sacrifiquen aquí", ha recalcado Barredo.
En su opinión, más producción exige más mercado: promoción específica del vacuno, Basque Label Harategia, la restauración, la compra pública y abrir mercados de fuera de la Comunidad autónoma para que más ganaderos y más tiendas se sumen.
A su juicio, el sello vasco de calidad ha de adaptarse a los nuevos hábitos de consumo y compra, simplificar y agilizar el sistema, sin renunciar al control. "Todo esto necesita una gobernanza fuerte: un Comité Profesional en el que se sienta toda la cadena, bajo el prisma del trabajo colectivo y el objetivo común y una ficha pública de indicadores cada año", ha apuntado.
Tras destacar que Eusko Label lleva treinta años siendo la garantía de la carne autóctona y quieren que siga otros treinta, con el sector, con sus establecimientos y con sus fieles consumidores, Barredo ha enfatizado que es el objetivo de este nuevo plan sectorial.
Eusko Label es una Marca de calidad que identifica los alimentos agrícolas y ganaderos producidos, elaborados o preparados en Euskadi, con una garantía de calidad, autenticidad y origen de estos alimentos mediante controles y certificaciones externas.
El Consejo Regulador de Eusko Label y la marca Eusko Label se crearon en 1989 y los primeros productos Eusko Label se comercializaron en 1992. Hoy Eusko Label reúne 18 familias de producto, con más de 2.500 operadores y más de 3.500 auditorías y analíticas al año.
Amaia Barredo ha detallado que "tres de cada cuatro consumidores vascos lo citan de manera espontánea, sin que nadie se lo sugiera, cuando se les pregunta cómo reconocen un producto de aquí, igualando en notoriedad a grandes marcas internacionales de productos de lo más conocidos en el mercado". "Pocas marcas públicas o privadas pueden decir eso", ha subrayado.
Por su parte, Euskal Okela se creó en 1994 y, cuando dos años después llegó la crisis de las vacas locas, el sector "se pudo apoyar y defender mejor por la confianza que el consumidor depositó en Eusko Label como garantía pública de origen y control". En 2004 Europa la reconoció como Indicación Geográfica Protegida.
En 2016 Euskadi impulsó un nuevo modelo de carnicerías con mayores prestaciones y más adecuadas a lo que las personas requerían. En 2021 se adaptó a nuevos requerimientos y, en estos momentos, se ultima el plan sectorial que determinará las herramientas a poner en marcha para incorporar nuevas adaptaciones.
Amaia Barredo ha recordado algunas cifras: "entre 2015 y 2025, el consumo de vacuno en los hogares se redujo un 34% en el estado español (de 5,69 a 3,77 kg por persona y año) y un 36% en Euskadi (de 8,82 a 5,62 kg). La caída del volumen no se tradujo en un desplome del desembolso: el gasto por persona bajó solo un 4,1% en Euskadi (de 89,78 a 86,08 euros corrientes) y subió un 2,6% en el conjunto del Estado. El resultado es que el gasto medio por kilo adquirido ha aumentado de forma notable.
Euskadi sigue consumiendo por persona un 49% más de vacuno en casa que la media estatal y gasta un 60% más, lo que mantiene su posición como el mayor consumidor doméstico de vacuno del Estado. Como primera conclusión, se consume menos carne y, en mayor medida, baja el consumo de carne de vacuno, el colectivo consumidor vasco sigue siendo el que más consume carne de vacuno en el Estado y se ha mantenido el gasto por persona de carne de vacuno, en los últimos 10 años.
Según ha precisado, "bajadas de consumo de carne, en gran medida de carne de vacuno, cierres de establecimientos y en concreto de carnicerías de barrio, necesidad de mayor tamaño para competir, son las principales causas del descenso de la certificación".
"Otras relacionadas también con este descenso pueden ir alineadas con el sistema de certificación elegido que limita los puntos de venta, por la autoexigencia que nos hemos marcado y que tienen que ver con el sello y por cómo estamos abordando esta situación", ha agregado.
Asimismo, ha apuntado que "la cabaña de vacas de carne de Euskadi se ha mantenido. Desde 2020 ha bajado un 9%, y en una década, apenas un 6%. Lo que ha caído con fuerza son los animales que se engordan y se sacrifican aquí".
Las canales sacrificadas en los mataderos vascos han bajado un 26% desde 2020 y con Eusko Label, un 27%, prácticamente lo mismo.
"El primer reto es intentar aumentar el engorde en Euskadi, apoyando al ciclo completo. Ya hay una primera señal de cambio: en 2025 las vacas en explotaciones con sello crecieron por primera vez desde 2020. Es un dato pequeño, un 0,6%, y no quiero exagerarlo. Pero va en la buena dirección y trabajamos para consolidarlo", ha concluido.