MÉRIDA 11 May. (EUROPA PRESS) -
El Festival Womad Cáceres 2007 acogerá hoy, en su tercera jornada, la celebración de doce conciertos y seis talleres, antes de poner mañana su punto final.
Después del "emocionante concierto" protagonizado por Ladysmith Black Mambazo en la primera velada de este Womad Cáceres, el festival vivió ayer jueves una "intensa" sucesión de conciertos, en los que predominaron los sonidos mediterráneos y latinos.
Más de 25.000 personas, según datos municipales, pasaron a lo largo de la tarde y la noche por los distintos escenarios instalados en la ciudad.
Womad Cáceres concluye mañana, sábado, con un pasacalles que saldrá de la Plaza de San Jorge a las 13 horas y que estará animado por el grupo ghanés One Drum, según informó en nota de prensa el festival.
El grupo extremeño Amadablan, cuyo rock tiene influencias andaluzas, abrió la serie de actuaciones en la Plaza Mayor. Tras ellos fue el turno del combo Ska Cubano, que propuso un viaje sonoro por los géneros caribeños más bailables. Su tema Ay, caramba puso en movimiento a un público que a la hora de su participación ya llenaba la Plaza.
Después llegó el turno del granadino Antonio Carmona, que desgranó los temas del que hasta el momento es su primer álbum en solitario, Vengo venenoso, su pop, con toques latinos, cautivó a la audiencia congregada en torno al escenario principal del festival.
En la recoleta Plaza de San Jorge, sonaron las melodías bereberes de la cantante marroquí Cherifa, el hip hop reivindicativo de los palestinos DAM, que presentaron su disco Dedication, en el que hacen un llamamiento a la paz y el entendimiento entre los pueblos, y el blues del desierto que propone el maliense Afel Bocoum.
Por último, en el Gran Teatro se vivieron momentos de una gran emoción. Mientras la formación extremeña Qvinta Pars ofrecía un repertorio basado en las canciones populares de la región, María del Mar Bonet proponía un íntimo y maravilloso recorrido por los sonidos y la tradición mediterráneos, y antes de que los coreanos Dulsori pusieran en pie el coliseo extremeño con su enérgico espectáculo, la india Sheema Mukherjee extrajo bellísimas notas de su sitar, con la única compañía de un guitarrista.