CÁCERES 23 Abr. (EUROPA PRESS) -
El Museo de Cáceres ha escogido como Pieza del Mes de abril un portapaz con la Virgen Madre, realizado en bronce esmaltado y que presenta a la Virgen Madre con el Niño.
La Madre de Jesús viste túnica azul con remate en granate y está representada de medio cuerpo y sujeta con la mano izquierda al niño desnudo; ambas figuras, en relieve, aparecen nimbadas y sobre una luna creciente.
Esta pieza apareció casualmente en una escombrera cercana a la ermita de la Estrella, en Salvatierra de Santiago en los años 90 del siglo pasado, siendo donada al Museo de Cáceres por Marcelino Moreno Morales en 2010, según informa el Boletín ECO y recoge Europa Press.
Los portapaz son objetos religiosos cuyo uso estaba destinado a los fieles que se lo pasaban entre ellos para besarlo en el momento de la misa en que se daban la paz. Son piezas pequeñas que no suelen medir, más de 12 o 15 centímetros de alto y algo menos de ancho.
Los más antiguos portapaces que se conservan en los tesoros de las iglesias datan del siglo XV y presentan, naturalmente, las maneras góticas; sin embargo, la época de la que más ejemplares han llegado corresponde a los siglos XVI y XVII.
Tipológicamente parece ser que los portapaces derivaron, en sus comienzos, de los relicarios en forma de edículos, pues este aspecto presentan los primeros ejemplares de época gótica, formados por una pequeña hornacina o placa en la que se sitúan las figuras de bulto, enmarcadas por pilastras y cubiertas con doselete. Tanto relicarios como portapaces dependían claramente de las formas arquitectónicas.
La existencia del portapaz durará hasta finales del siglo XVIII o comienzos del XIX, pues los postreros ejemplares conocidos corresponden al último rococó, o más raramente al primer neoclásico, pero no parecen encontrarse portapaces posteriores a mediados del siglo XIX.