Defienden que la matanza de Badajoz en 1936 fue un "escarmiento" a la provincia más comprometida con la reforma agraria

Archivo - Fusilados durante la "matanza de Badajoz" en agosto de 1936
Archivo - Fusilados durante la "matanza de Badajoz" en agosto de 1936 - ARMHEX - Archivo
Europa Press Extremadura
Publicado: sábado, 14 agosto 2021 11:42

   BADAJOZ, 14 Ago. (EUROPA PRESS) -

   El historiador Francisco Espinosa ha apuntado que "la mayor y más efectiva de las salvajes matanzas" que venían produciéndose de sur a norte y desde el inicio del golpe militar, la ocurrida en Badajoz desde el 14 de agosto de 1936, tuvo una "intención previa de dar un fuerte escarmiento" a la capital de la provincia más comprometida con la Reforma Agraria.

   Así lo indica Espinosa cuando se cumplen 85 años del comienzo de la represión en la capital pacense por parte de la Columna de la Muerte, al mando del teniente coronel Yagüe, un 14 de agosto a partir del cual "comenzó un período de violencia criminal que se llevó por delante a miles de personas, y que marcó para siempre la vida de esta ciudad", señala la Asociación de la Memoria Histórica de Extremadura en nota de prensa.

   Una "masacre" que se convirtió en una de las primeras evidencias ante el mundo de la "política de exterminio del adversario, programado por los militares golpistas".

   Así, la asociación memorialista sostiene que posiblemente Badajoz sea la ciudad española en que, en relación con su población, un mayor número de personas fueran asesinadas a consecuencia del golpe militar y de la "masacre realizada tras su ocupación en agosto de 1936".

   De este modo, el cementerio de San Juan, y otros lugares de la ciudad, pertenecen a la "historia silenciada y oculta" de Badajoz, pues allí fueron asesinadas "muchas personas que pasaron luego a fosas comunes, muchos incinerados, abiertas en el interior de dicho cementerio", hechos de los que existe documentación gráfica, como son las imágenes captadas por el cámara periodista francés René Brut que dieron la vuelta al mundo.

    Uno de los estudios más exhaustivos y documentados sobre la matanza es el realizado por el historiador Francisco Espinosa, quien, en su libro "La columna de la muerte" (Editorial Crítica, 2003), documenta unos 1.400 asesinatos registrados en los libros del cementerio y del Registro Civil, pero constata que las personas asesinadas podrían ser más de 3.800, pues "muchos nunca fueron registrados" en el Registro civil, ni anotados en los Libros del cementerio.

   Como dice el citado historiador sobre la represión franquista, dos fueron los instrumentos de los que se sirvieron los golpistas para llevar a cabo el plan represivo: los bandos de guerra y los consejos de guerra sumarísimos de urgencia. Es sobradamente conocido el bando publicado por la Junta Militar el 28 de julio de 1936; sin embargo son totalmente desconocidos aquellos con los que se funcionó realmente a nivel local desde el primer momento.

   En la práctica los bandos de guerra "pretendieron dar un barniz seudolegal a la gran matanza del 36". Luego miles de personas serían inscritas en los registros civiles con la causa de muerte: "Aplicación del Bando de Guerra". No obstante, la asociación subraya el "altísimo número de personas que quedaron sin inscribir en el registro", personas de cuya muerte "no ha quedado huella alguna: detenidas ilegalmente, asesinadas y enterradas por lo general en fosas anónimas abiertas en los cementerios, en el campo e incluso en fincas particulares".

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