Publicado 07/04/2021 14:13CET

El gran templo budista convertirá a Cáceres en el "necesario puente entre oriente y occidente"

Saludo en la Asamblea de Extremadura del presidente de la Fundación Lumbini Garden y el de la Asamblea Nacional de Nepal, con Fernández Vara al fondo.
Saludo en la Asamblea de Extremadura del presidente de la Fundación Lumbini Garden y el de la Asamblea Nacional de Nepal, con Fernández Vara al fondo. - ASAMBLEA

   MÉRIDA, 7 Abr. (EUROPA PRESS) -

   El proyecto Gran Buda que contempla la construcción de un templo budista en Cáceres situará a Extremadura "en el extremo del puente que hoy más que nunca es necesario tender entre Occidente y Oriente".

   Las múltiples facetas del proyecto, entre las que se encuentran las culturales, educativas, peregrinación, turísticas y empresariales, aspiran a potenciar Cáceres como "un referente en Occidente" para los casi 600 millones de budistas en el mundo, y asimismo, supondrá una "oportunidad inigualable de desarrollo para esta noble región".

   Así lo ha defendido el presidente de la Fundación Lumbini Garden, José Manuel Vilanova, en su intervención en un acto celebrado en la Asamblea de Extremadura para dar la bienvenida a la delegación nepalí que permanecerá en la región durante unos días, en cuya agenda se encuentra la firma este jueves del hermanamiento entre Cáceres y la ciudad nepalí de Lumbini, en la que nació Buda hace 1.500 años.

   Un acto que ha contado con la asistencia de las más altas instituciones de la comunidad, incluido el presidente de la Junta, Guillermo Fernández Vara, y del el presidente de la Asamblea Nacional de Nepal, Ganesh Prasad Timilsima, así como la embajadora de Nepal en España.

   En el mismo se ha reproducido un vídeo sobre el proyecto, y se ha hecho entrega de bustos de Buda a Fernández Vara, a Prasad y a la presidenta de la Asamblea, Blanca Martín.

   En su intervención, el máximo responsable de la Fundación Lumbini Garden ha señalado que la actual pandemia es una muestra de que el mundo vive un "momento crítico en muchos frentes", en el que se abre un "horizonte cambiante" en el que solo algunos elementos parecen claros.

ASIA, NUEVO CENTRO DE GRAVEDAD DEL MUNDO

   Uno de ellos es hacia donde se mueve el "centro de gravedad del mundo" en términos de influencia económica y sociocultural, y ese lugar es Asia, continente que alberga al 50% de población mundial, el 55% del PIB y las economías "más pujantes" del planeta.

   Un momento histórico que hace "necesaria" una "nueva relación" con Asia, basada en el "mutuo entendimiento", pues el intercambio cultural entre oriente y occidente ha sido "desigual" hasta ahora, de modo que los occidentales saben "mucho menos" de los orientales que al revés, lo cual se traduce en una "gran desventaja".

   Asia está formada por 48 países "muy diferentes entre sí", algo que se ve reflejado en el proyecto, pero que comparten un mismo sistema de valores, y encuentran un "lugar común" en el budismo y en la idea del karma, ha señalado.

   Por tanto, el Proyecto Gran Buda pretende traer a Cáceres, y por tanto a Extremadura, a España y a occidente, la "posibilidad de un mayor conocimiento de aquella parte del mundo", que facilitará los "intercambios culturales, sociales, económicos, comerciales y, en definitiva, humanos".

   Un proyecto "basado en el entendimiento", en la suma de todas la tradiciones, religiosas o no, en "un clima de respeto, armonía y tolerancia".

"ENCUENTRO ENTRE CULTURAS"

   En esta misma línea, el presidente de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, quien previamente ha recibido en la sede del Gobierno regional, y acompañado por la vicepresidenta primera y ministra de la Presidencia, Relaciones con las Cortes y Memoria Democrática del Gobierno de España, Carmen Calvo, a la delegación nepalí, ha subrayado que se trata de un proyecto que surge del "encuentro entre culturas y civilizaciones".

   Un proyecto, ha dicho, que no terminará cuando llegue la gran figura de Buda que presidirá el centro de Cáceres, sino que "empieza ahora y ya no terminará nunca", que nace de un "punto de encuentro" en un mundo globalizado que pretende huir de "los nacionalismos, los populismos, los muros y las nuevas fronteras para encontrarnos alrededor de los principios que podemos compartir".

   Asegura que son dos puebles que comparten una visión del mundo que pasa por que, "quienes somos de un lugar y de otro, pensemos que es posible establecer nexos de unión".

   Fernández Vara ha apuntado que es un proyecto que para unos es religioso, para otros espiritual, turístico, cultural, o de encuentro de civilizaciones, pero que en realidad es "todo eso" a la vez, al tiempo que ha defendido que quien lo ve de una manera parcial lo está "desenfocando", pues es un proyecto que "solo se entiende si se ve en toda su extensión".

   "Estamos deseosos de que seamos capaces de compartir muchas cosas con ustedes, de conocernos mucho mejor, de tratarnos mucho más, y de encontrarnos con mucha frecuencia, que es de lo que se trata", ha insistido Vara.

   Para el dirigente extremeño, en esta iniciativa "no hay trampa ni cartón", pues es "proyecto que es exactamente lo que parece". "Estamos tan acostumbrados a las falsas apariencias que cuando una cosa es exactamente lo que parece, nadie se la cree", ha advertido.

   Pero es, ha insistido, "exactamente lo que parece: un proyecto donde dos pueblos se encuentran alrededor de una figura, que significa y representa mucho en la historia, en la cultura, en las civilizaciones y en el mundo".

   Para finalizar, ha deseado que a partir de ahora España, Extremadura y Cáceres no sean "un lugar muy lejano" para los nepalíes y los budistas, sino "vuestra otra casa, vuestro otro espacio, vuestra otra tierra sagrada, vuestra otra tierra hermana, que forma parte de una gran familia que es la de ciudadanos del mundo".

MENSAJE DE PAZ PARA EL MUNDO

   El presidente de la Asamblea Nacional de Nepal, Ganesh Prasad Timilsima, ha centrado su alocución en la paz para el mundo, que es, ha dicho, el mismo mensaje que Buda transmitió hace 1.500 años para toda la humanidad y que ahora "tiene mucho más sentido".

   Un mundo, ha lamentado, "al borde de la guerra" ya sea por los territorios, por las razas, etnias o religiones, y donde se gasta dinero en armamento en lugar de en la paz y el desarrollo.

   Prasad ha señalado que cree "firmemente" en que la paz es posible a través de la justicia social y la no violencia, y ha destacado que se trata de un "proyecto ejemplar" en el que el gobierno de Nepal quiere colaborar y hará "todo lo posible" para que Cáceres sea "una ciudad de Buda".

   Finalmente, la presidenta de la Asamblea de Extremadura, Blanca Martín, ha dado la bienvenida a la delegación nepalí a una tierra que "no les va a dejar indiferentes", y que a pesar de la distancia física comparte con Nepal "una manera de entender el mundo, una filosofía de vida basada en el respeto a la tierra de la que vive gran parte de la ciudadanía , la cultura y la diversidad de quien piensa o cree de manera diferente".

   Así, podrán comprobar en sus visitas a Mérida, Guadalupe y la propia Cáceres, que Extremadura "ha sido y es punto de encuentro y unión de civilizaciones".

   "Extremadura seguirá siendo nexo entre culturas", lo cual se materializará este jueves con la firma del hermanamiento entre Cáceres y Lumbini, dos ciudades Patrimonio de la Humanidad, que han sabido ver "punto de unión para cooperar en aras al bien común", atendiendo a la "sensibilidad hacia el otro más allá de las diferencias", una de las acepciones de la palabra humanidad.

Contador