Piden una solución para las dos personas que viven en la calle en Cáceres desde hace 26 meses junto a la N-630

Piden una solución para las dos personas que viven en la calle en Cáceres desde
EUROPA PRESS
Publicado 11/03/2019 13:48:38CET

CÁCERES, 11 Mar. (EUROPA PRESS) -

La asociación Qué bonita es la vida de Cáceres ha pedido una solución "cuanto antes" para las dos personas, Fernando y Marta, que viven desde hace 26 meses a la intemperie en un rincón junto a la N-630, detrás de la calle Antonio Floriano Cumbreño y junto al colegio Francisco Pizarro, en una pequeña caseta que han acondicionado con colchones y cartones.

Pedro Martín Moreno Rey, miembro de esta organización ha explicado este lunes que la situación en la que se encuentran "es injusta", ya que cuando el ayuntamiento les ha ofrecido alguna ayuda "ha sido a medias", lo que demuestra, a su juicio, que el sistema social de la ciudad "está falto de solidaridad" y "de compromiso con la gente más débil".

"Ellos solo son la punta del iceberg pero hay mucha gente viviendo y durmiendo en las calles y pedimos, de cara a las próximas elecciones, que el sistema de protección social de Cáceres se fortalezca y que resuelvan esta situación cuanto antes", ha dicho Moreno, quien insiste en que Fernando y Marta "no pueden seguir viviendo así".

Por su parte, Fernando ha explicado a los medios que su situación se agravó en diciembre de 2016 cuando, al regresar de un viaje de Madrid, se encontró con que el piso en el que vivía de alquiler estaba precintado por impago. Entonces, según ha relatado intentó buscar otra vivienda pero, los medios de los que disponía en ese momento, no le permitieron optar a otro alquiler y se vio obligado a vivir en la calle.

Desde entonces, este hombre, que padece un cáncer de próstata a la espera de ser operado y está enfermo del corazón, ha visitado "en varias ocasiones" los servicios sociales, según él mismo ha relatado a los medios de comunicación este lunes en el lugar donde vive junto a Marta. La solución que le han dado es pagarle alguna pensión por unos días que, según ha dicho, estaba completa cuando ha querido utilizarla.

Fernando nació en Valencia hace 81 años pero pasó la mayor parte de su vida en Madrid trabajando en el sector del mueble como ebanista y comercial. Al jubilarse decidió vivir en Cáceres, una ciudad que "le enamoró", ha dicho. Cobra unos 640 euros, la pensión mínima con la que dice que no puede hacer frente a los gastos de alquiler, agua, luz, comida, etc.

En su relato, ha insistido en que ha acudido varias veces a las instituciones sociales y la respuesta que obtiene es que se alquile un piso, pero él insiste en que "no" puede pagar todos los gastos al precio del mercado actual, por lo que pide una vivienda que se adecue a sus posibilidades económicas.

En la actualidad, su compañera ha iniciado los trámites de solicitud de una vivienda social, ya que el ayuntamiento les ha requerido que abandonen la chabola en la que viven, porque se encuentra en la traseras de un colegio público e interfiere en una salida de emergencia del patio del centro educativo, al haber acumulado maderas, muebles antiguos y cartones, entre otros enseres.

"En la puerta no pone nada y lleva años cerrada", ha explicado Fernando en alusión a la puerta de emergencia del colegio, que insiste en que "es imposible alquiler un piso a los precios que están". "Yo quiero un piso adecuado a mis posibilidades en el que yo pueda vivir tranquilo y comiendo una sopita caliente y cumplir con mis compromisos", ha dicho.

Así las cosas, Marta pide que se les proporcione un piso social que se le ha denegado hasta en tres ocasiones. "Han pasado veintiséis meses hasta que se han presentado aquí", se ha lamentado. "Ni a un perro se le trata como nos han tratado a nosotros", ha sentenciado.

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