Actualizado 07/04/2016 12:14 CET

Extremadura celebra actividades por la semana de la alergia

Inhalador. Alergia.
QUIRON

   MÉRIDA, 7 Abr. (EUROPA PRESS) -

   La Sociedad Extremeña de Alergología (Saicex) celebra entre el 4 y el 10 de abril la Semana Mundial de la Alergia con actividades de concienciación sobre la relación entre el incremento de las enfermedades alérgicas y los efectos del cambio climático.

   Estas actividades son el establecimiento de puntos de información en todos los servicios de Alergología de la región, encuestas y dibujos que se difundirán a través de las redes o la elaboración de un documento con las mejores ideas para reducir los efectos del cambio climático por parte de la Sociedad Española de Alergología (Seaic).

   Con esta iniciativa, la Sociedad Extremeña se une a la línea de la Seaic con el objetivo de "animar a la reflexión sobre la posible relación entre el incremento de las enfermedades alérgicas y los efectos del cambio climático", que supone la "mayor amenaza ambiental de este siglo y que conlleva consecuencias económicas, sociales y ambientales de gran magnitud".

   En este sentido, Saicex recuerda que las enfermedades alérgicas han experimentado un "gran aumento en las últimas décadas en todo el mundo", según ha informado Saicex en nota de prensa.

   Este incremento se ha asociado al aumento del nivel socioeconómico, con una "mayor prevalencia en zonas urbanas y en países occidentales de Europa".

   Así, enfermedades como el asma bronquial, con una prevalencia en la población española del 7 por ciento; la rinoconjuntivitis alérgica y la dermatitis atópica que son frecuentes en la infancia y suponen una "gran carga asistencial debido a las dificultades en su manejo y el gran coste para las familias y para las administraciones".

   En los últimos años se ha constatado un aumento de la temperatura en la tierra de casi un grado, sumado a las mayores emisiones de CO2, lo que está ocasionando en España "que se adelante el inicio y retrase el final del período de floración".

   Esta situación ocasiona "un mayor tiempo de exposición a pólenes, con más agresividad y mayor concentración" por los gases de efecto invernadero y la contaminación, "potenciando los síntomas comunes de la alergia en los pacientes afectados".