29 de febrero de 2020
 
Actualizado 10/09/2008 16:35:33 CET

Una tesis doctoral de la UEx descubre que el 60% de las familias oculta información a los pacientes oncológicos

MÉRIDA, 10 Sep. (EUROPA PRESS) -

Una tesis doctoral de la Universidad de Extremadura (UEx) demuestra que el 60 por ciento de las familias oculta cierta información a los pacientes oncológicos, a la vez que recomienda la conveniencia de informar a enfermos y familiares de forma conjunta sobre la enfermedad.

Según esta tesis, comunicar a una persona que padece un cáncer "resulta difícil" por lo que el dolor y la confusión de los primeros momentos conduce a la "inmensa mayoría" de las familias que atraviesa esta situación, a crear entorno al paciente una "conspiración de silencio", según informó la UEx en una nota de prensa.

Esta tesis ha sido elaborada por el profesor del departamento de Ciencias Biomédicas de la UEx Ángel Inoriza, y pone de manifiesto que cada vez los familiares son más conscientes, de que teniendo derecho a conocer la gravedad y el diagnóstico de la enfermedad, "no son propietarios" de la información y "no pueden marginar" al enfermo.

Según explica el autor de este trabajo, titulado 'La comunicación en oncología: estudio sobre las necesidades de información a pacientes y familiares', la tendencia por parte del profesional clínico, aún hoy, es la de respetar la voluntad de la familia con el fin de no caer en conflictos de tipo relacional.

Sin embargo, según este análisis, hasta un 95 por ciento de los enfermos entrevistados muestra una actitud receptiva a conocer las posibilidades terapéuticas que existen para decidir sobre su propio tratamiento y, además, el 90 por ciento necesita saber los aspectos sanitarios, efectos secundarios, y cuáles son los síntomas más frecuentes.

Como conclusión a este estudio de la UEx, su autor refleja la necesidad del médico de disponer de un método de información que permita facilitar datos de una forma paulatina, en función de lo que demande el paciente y no la familia. Además, Inoriza sostiene que "pese a que no existe un protocolo estándar, lo ideal, para una mayor autonomía y capacidad de decisión del afectado, es informar a la familia y al paciente a la vez, para romper esa conspiración de silencio".

Por otra parte, al hablar de las deficiencias comunicativas en este ámbito, Inoriza no sólo responsabiliza a quienes están más cerca de la persona que padece este mal, sino que también refleja que otro factor responsable ha sido, hasta hace poco tiempo, el académico. Pues "ahora los oncólogos sí reciben una formación en habilidades informativas pero hace unos años ni siquiera estaban contempladas en sus planes de estudio".

En este sentido, la tesis, en la que han participado un total de 351 pacientes y 351 familias de hospitales de la región, fundamentalmente del Hospital Infanta Cristina de Badajoz, ha permitido conocer que los individuos de niveles culturales más bajos y de ámbitos laborales primarios tienen mayor tendencia a ocultar la información de la enfermedad.