26 de mayo de 2020
 
Publicado 23/05/2020 12:00:56 +02:00CET

La Xunta se fija el objetivo de que ardan menos de 17.000 hectáreas este año

Un hidroavión en el incendio forestal de Mondariz (Pontevedra)
Un hidroavión en el incendio forestal de Mondariz (Pontevedra) - MARTA VÁZQUEZ/EUROPA PRESS - Archivo

   Aumentan aviones de carga mientras bajan helicópteros, se mantiene el teléfono de avisos anónimos y habrá 120 cámaras que controlarán el 59% del territorio

   SANTIAGO DE COMPOSTELA, 23 May. (EUROPA PRESS) -

   La Xunta se fija el objetivo de que ardan menos de 17.000 hectáreas en 2020, en el marco de una campaña en la que se buscará "incrementar" la detención de incendiarios, al tiempo que se tratará de reducir la media de 548 fuegos anuales registrados en la última década.

   Estas son algunas de las cifras que se recogen en el plan de lucha contra el fuego (Pladiga) de la actual campaña, un documento provisional al que ha tenido acceso Europa Press a falta de ser trasladado al Consello Forestal de Galicia antes de su posterior aprobación definitiva por el Consello de la Xunta.

   Tras un 2017 marcado por la ola de fuegos en el que hubo más de 62.000 hectáreas arrasadas, Galicia vivió dos años con un descenso significativo de terreno quemado en 2018 (2.600 hectáreas) y 2019 (6.838 hectáreas).

   Ahora, para 2020, el Gobierno gallego señala que sería "óptimo" no alcanzar las 17.000 hectáreas --cerca de 5.300 de ellas de superficie arbolada--, y quedarse de este modo por debajo de la media de los últimos 10 años tras eliminar los valores más altos y bajos de la serie.

   Mientras, se trabajará para que la media de superficie quemada por cada fuego no llegue a cinco hectáreas. La meta es mantener en el 70% del total la tasa de los incendios de una hectárea o menos.

   Asimismo, se espera que los fuegos de más de 25 hectáreas estén por debajo del 2% y que no se activen más de 13 veces las situaciones de tipo 2, en las que están amenazadas viviendas por el fuego.

AUMENTO DE RED DE CÁMARAS Y DE COMPRA DE DRONES

   Para la campaña de este año habrá 120 cámaras operativas en una red de videovigilancia que cubrirá el 59% del territorio, cinco puntos por encima de lo que se abarcaba en el Pladiga de 2019.

   Entre otros objetivos, el Pladiga también recoge reducir el número de incendios en zonas de especial vigilancia, así como aumentar la proporción de fuegos detectados en su fase inicial por las cámaras.

   Además, se "comprarán más" drones y se incrementará la formación de agentes en su manejo. Se usarán para tareas de prevención y detección de incendios, vigilancia de las obligaciones de control de la biomasa y para investigación.

   Junto a esto, está previsto implementar un plan piloto de "sensorización" que permita disponer de datos meteorológicos "permanentemente actualizados" del entorno en el que se produzca un incendio forestal.

   Este año se mantiene el teléfono (900 815 085) puesto en marcha en 2019 para que realicen denuncias anónimas sobre actividad incendiaria. Aquí, se trabaja en un protocolo consensuado para recoger información "clave" para activar las líneas policiales de investigación con la puesta a disposición judicial.

MÁS AVIONES Y MENOS HELICÓPTEROS

   En lo tocante a los medios aéreos de la Xunta en alto riesgo, aumentan los aviones de carga en tierra de dos a cuatro, aunque bajan los helicópteros de 16 a 13 respecto a lo recogido en el Pladiga de 2019 --se reducen los de tipo ligero de 8 a 5, mientras se mantienen los 6 de tipo medio y los 2 de coordinación--.

   Esto provoca que el total de medios aéreos de la Xunta pasen de 18 en 2019 a 17 en 2020. Asimismo, también habrá un medio aéreo menos disponible de recursos estatales, pues serán 11 frente a los 12 de 2019 --un avión anfibio menos--.

   El Pladiga prevé la intervención de más de 7.000 personas en total, que reúne tanto a los profesionales propios de la Administración autonómica, como a los adscritos y a otras instituciones. Con todo, se observa una disminución en la contratación del personal de medios aéreos en el periodo de alto riesgo hasta 136, frente a los 148 de 2019, una diferencia de una docena de personas que son peones de brigadas helitransportadas --se reducen de 84 a 72--.

   La Xunta prevé la compra de 11 motobombas en 2020, así como la renovación de diferentes vehículos.

UN TOTAL DE 22 DE LAS 28 PARROQUIAS DE RIESGO ESTÁN EN OURENSE

   Por su parte, las parroquias de alto riesgo de incendio se rebajan de 71 a 28. De esas 28, un total de 22 se encuentran en la provincia de Ourense.

   A Gudiña es el municipio con mayor número de parroquias de alto riesgo de incendios, con cuatro. Le siguen Manzaneda (3), Oímbra (2), Cea (2) y Vilariño de Conso (2). El resto de municipios ourensanos con una parroquia son: Melón, Piñor, Chandrexa de Queixa, Maceda, A Veiga, Cualedro, Laza, A Mezquita y Muíños.

   Los municipios de la provincia de A Coruña con parroquias de riesgo son: Carballo, Lousame, Porto do Son y Ribeira. En Pontevedra hay también una parroquia en A Cañiza y otra en O Porriño. Por su parte, no hay ningún caso en Lugo.

BORRADOR DE LEY DE PREVENCIÓN INCENDIOS

   La Consellería de Medio Rural se marca como tarea de este año la elaboración de un nuevo borrador de ley de prevención y defensa contra incendios forestales en Galicia, así como de un procedimiento de participación del personal del servicio (Spdcif).

   Otros objetivos pasan por la coordinación con las entidades responsables de realizar trabajos de gestión de biomasa en redes de franjas primarias, unido a potenciar el empleo de quemas controladas para la gestión de biomasa mediante la elaboración de un protocolo para su ejecución --se prevé hacer unas 2.000 en Galicia con medios propios--.

   Otras metas serán actualizar los catálogos de equipos de protección individual (EPI) existentes y de medios de extinción en los distritos, junto a la divulgación entre escolares de prevención antincendios.

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