Actualizado 16/01/2007 16:34 CET

Innova.- Anfaco-Cecopesca desarrolla un prototipo para el control de calidad de las latas tipo "abre-fácil"

VIGO, 16 Ene. (EUROPA PRESS) -

El Centro Tecnológico de Conservación de Productos de la Pesca (Cecopesca), dependiente de la Asociación Nacional de Fabricantes de Conservas de Pescados y Mariscos (Anfaco) de Vigo, ha desarrollado un prototipo destinado al control de calidad de las latas tipo "abre-fácil", tras la aplicación del barniz que las protege de la corrosión exterior.

Anfaco-Cecopesca afirmó hoy, en un comunicado, que debido a que los muestreos actuales "no son del todo eficaces", ya que los operarios no pueden controlar miles de tapas que se emplean al día en la fábrica, el equipo investigador ha diseñado un prototipo basado en la visión artificial.

De este modo, es capaz de inspeccionar "el 100% de las latas" de una producción y retirar de la línea aquellas defectuosas para descartarlas o volver a ser barnizadas.

El sistema se basa en una cámara de alta resolución capaz de capturar 120 imágenes de la tapa por segundo, acoplada a una CPU con un software específico que procesa la información en tiempo real y ordena a un sistema de expulsión que elimine de la línea la lata que no cumple con los criterios de calidad.

GARANTÍA DE SEGURIDAD DEL ENVASE

Anfaco-Cecopesca señala que este prototipo facilita la labor de control de la calidad de las latas de tipo "abre-fácil", al automatizar el proceso y hacerlo "totalmente fiable". En este sentido, añade que "garantiza la seguridad del envase", al tiempo que se reducen las reclamaciones de consumidores por alteraciones en las latas.

El Centro Tecnológico de Conservación de Productos de la Pesca explica que el sistema de "abre-fácil" está constituido por una anilla y por un "debilitado o rotura parcial", que se realiza en la tapa mediante troquelado y que será por donde se abra la lata.

De este modo, la zona afectada pierde el barniz exterior que cubre a las latas, por lo que "es necesario volver a barnizar esta zona", evitando que la lata se oxide exteriormente, con los posibles problemas de deterioro del producto o riesgo para el consumidor. Actualmente, el control del rebarnizado se basa en controles visuales aleatorios, realizados por operarios externos, gracias a unos compuestos fluorescentes que se añaden al barniz.

Así, añade Cecopesca, cuando la tapa no presenta fluorescencia en todo el contorno debilitado, quiere decir que no se ha aplicado correctamente la segunda capa de barniz, y por tanto esa lata "no debiera ser utilizada, ya que su seguridad no es completa".