El conselleiro de Sanidade, Julio García Comesaña, el rector de la USC, Antonio López, el catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública Francisco Caamaño y la directora xeral de Saúde Pública, Carmen Durán. - XUNTA
SANTIAGO DE COMPOSTELA, 11 Jul. (EUROPA PRESS) -
La Xunta y la Universidade de Santiago de Compostela (USC) han presentado este martes la Cátedra Institucional de Vida Saludable, una figura con la que colaborarán para "doblegar la curva epidémica de la obesidad", que es uno de los objetivos que ha puesto encima de la mesa el catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública Fernando Rodríguez Artalejo, de la Universidad Autónoma de Madrid.
Aparte de este experto, han intervenido en el acto, celebrado en el salón noble del Pazo de Fonseca de la capital gallega, el conselleiro de Sanidade, Julio García Comesaña; la directora xeral de Saúde Pública, Carmen Durán; el rector de la universidad compostelana, Antonio López; y el catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública de la USC Francisco Caamaño.
Este último, como director de esta cátedra de colaboración institucional, ha enmarcado su misión ente los objetivos de desarrollo sostenible de Naciones Unidas, con la meta de "promover el bienestar para todas las personas y a todas las edades".
De hecho, la Cátedra de Vida Saludable nace dentro del mandato del Parlamento de Galicia a la Xunta, como "apoyo científico" para desarrollar una estrategia contra la obesidad dentro del Servizo Galego de Saúde (Sergas).
En este contexto, el conselleiro de Sanidade ha explicado que su departamento cuenta con el plan 'Obesidade Zero 2022-2030', que fue aprobado en la Cámara autonómica "por lo menos sin ningún voto en contra", y en cuyos objetivos está precisamente el de crear "una red de investigación" que promueva hábitos de vida saludables en la Comunidad y que permita evaluar las acciones implementadas al amparo de esta hoja de ruta que busca disminuir el sobrepeso entre la población gallega hasta el 15%.
En términos similares, la directora xeral de Saúde Pública se ha apoyado en datos "preocupantes" obtenidos a partir de un estudio a nivel europeo, que señala cómo el 39% de la población gallega presenta sobrepeso y un 16,5%, obesidad. Además, solo el 30,2% reconoce que consumen a diario verduras, ensaladas y hortalizas, una proporcion similar a los que comen dulces y productos procesados.
"DAR UN PASO MÁS"
Ante este panorama, el conselleiro de Sanidade ha detallado que la Xunta busca tener "una actitud proactiva" y, así, contará con herramientas como el portal 'Xanela Aberta', para fomentar hábitos saludables entre los jóvenes, así como la Escola Galega de Saúde Pública.
Ahora, la Administración quiere "dar un paso más" al favorecer la investigación sobre este ámbito, "generando nuevo conocimiento y nuevas perspectivas innovadoras" con esta nueva Cátedra que servirá como "enlace" entre Sanidade y la USC.
Por su parte, el rector ha puesto el foco en el "cierto papel de liderazgo" que deben tener las universidades ante "retos de transformación de la sociedad" como este. "Tenemos que actuar combinadamente y hacer el esfuerzo para modificar hábitos alimenticios y de vida saludable", ha reflexionado.
Máxime cuando, tal y como ha explicado López, Galicia es la segunda comunidad autónoma de España y cuarta región de Europa con mayor esperanza de vida, un hito que hay que "acompañar" para que esta vida más larga sea en "mejores condiciones". Ante este reto, Sanidade y la USC cuentan, precisamente, con otra Cátedra Institucional en Cronicidad.
UN PROBLEMA CON CATEGORÍA DE "EPIDEMIA"
Pero la principal intervención de este acto de presentación de la nueva cátedra ha sido la del profesor Rodríguez Artalejo, quien ha dado la magnitud de "epidemia" a la obesidad.
De hecho, ha recordado cómo la pandemia de la covid-19 provocó un exceso de 100.000 muertes en España. Pero eso "es solo una parte de la historia", porque muchas de las víctimas, si no tuviesen otras patologías como la obesidad y otras derivadas de ella, "probablemente no se hubieran muerto". Por ello, el catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública de la UAM ha insistido en la idea de "doblegar la curva epidémica de la obesidad".
"Estamos mal, tenemos mucha obesidad", ha alertado Rodríguez Artalejo, para seguidamente apuntar que los niños españoles son los que la padecen con mayor frecuencia en Europa y están entre los primeros puestos del mundo.
Junto a esto, ha dado una "buena noticia": desde el año 2010 y hasta la actualidad, la frecuencia de la obesidad no ha crecido y se mantiene estable tanto en adultos como en niños. Eso sí, de no hacer nada, el pronóstico para el 2040 es que todo siga igual o, incluso, empeore, tal y como ocurrió en "algunos países que lograron estabilizar la pandemia y luego volvieron a crecer".
¿Cómo se ha llegado hasta aquí? El experto en Salud Pública ha mencionado, como una de las principales causas, los hábitos alimenticios. En las últimas décadas, la población española ha pasado de una dieta que era "frugal a la fuerza" a introducir más ingesta de carne a partir del desarrollo económico de los años 50 y 60.
Junto a esto, se ha incrementado el consumo de alimentos ultraprocesados, muchos de ellos ricos en grasas saturadas, sal y azúcares, y cada día "se come más fuera de casa, por trabajo por ocio". Tampoco ayuda, ha avertido Rodríguez Artalejo, hábitos como comer viendo la tele, lo que favorece que se preste menor atención a lo que hay en el plato.
Asimismo, se deben considerar la pobreza y el analfabetismo como factores que contribuyen a una mayor prevalencia de la obesidad. "Es doloroso, porque es profundamente injusto. Reduciendo las desigualdades tendremos un impacto enorme sobre la pandemia de la obesidad", ha aseverado.
"DETERMINACIÓN" EN LAS INSTITUCIONES
¿Cómo acelerar el control de este problema de salud pública? El catedrático tiene claro que la "determinación" por parte de los poderes públicos es fundamental.
En este contexto, Rodríguez Artalejo ha calificado de "buen instrumento" el sistema del semáforo 'Nutri-Score' implantado en España y en otros países europeos, pero ha reconocido que no cuenta con el acuerdo de la comunidad científica y que solo es eficaz a nivel informativo, con una influencia "muy limitada" para poder cambiar las conductas de los consumidores.
Por ello, aparte de este etiquetado en los productos, ya sea 'Nutri-Score' "u otro", el catedrático ha mencionado otros cuatro pilares básicos de actuación: regular la publicidad alimentaria dirigida a menores, garantizar una oferta saludable en máquinas expendedoras, reducir la demanda de productos poco saludables por la vía impositiva y una política de "reformulación de alimentos" de la mano de la industria.
No obstante, ya ha advertido que sería "ingenuo" pensar que actuando sobre estas "cinco palancas" ya estaría solucionado el problema de la obesidad.