SANTIAGO DE COMPOSTELA 25 Sep. (EUROPA PRESS) -
La Xunta iniciará este fin de semana la retirada paulatina de las barreras filtrantes instaladas en los ríos Bustelo y Lengüelle para controlar el vertido de purines producido la semana pasada en Tordoia tras comprobar la evolución de este episodio y la disminución de los valores analíticos conforme avanza hacia la captación de Santiago.
Según ha destacado la Xunta en una nota de prensa, la retirada se realizará de forma progresiva y condicionada en todo momento a los resultados de las analíticas que se continúan realizando. "La evolución favorable que reflejan los últimos datos disponibles es coherente con la eficacia del conjunto de medidas de retención, retirada y reducción de la carga contaminante coordinadas por Augas de Galicia", ha añadido la Xunta.
Retención que, junto con el proceso natural del propio río, ha permitido disminuir ya de forma muy significativa las concentraciones de amonio en las masas afectadas, ha subrayado el Gobierno gallego. En concreto, ha detallado que en el tramo final del río Lengüelle se observa una reducción significativa de las concentraciones, mientras que en el caso del Tambre los valores disminuyen progresivamente según va avanzando la afección por el cauce fluvial.
Más en detalle, los niveles de concentración actuales detectados en el primer tramo afectado del Tambre ya están por debajo de los umbrales de referencia para ser apta para su tratamiento potabilizador, y río abajo, hacia la captación de Santiago, los valores son aún inferiores.
Con todo, Augas de Galicia continuará adoptando todas las medidas técnica y ambientalmente viables para reducir al máximo la contaminación. No obstante, ha recordado que corresponde al Ayuntamiento de Santiago y a la entidad concesionaria garantizar que la estación de tratamiento de agua potable (ETAP), las reservas y las medidas de contingencia sean "suficientes para responder a las variaciones de calidad del agua bruta y garantizar la seguridad del abastecimiento".