SANTIAGO DE COMPOSTELA, 31 Oct. (EUROPA PRESS) -
Una decena de jóvenes ha analizado este jueves en Santiago de Compostela cómo asumir el concepto de responsabilidad social e incorporarlo a las pequeñas y medianas empresas "más allá de acciones puntuales", de forma que aporte rentabilidad pero también forme parte de la razón de ser de todo proyecto empresarial.
"Si se utiliza únicamente para mejorar la imagen y la reputación de la empresa no funciona. Los clientes tienen que sentir que es real", ha explicado Pilar Casals Díaz, consultora social con amplia experiencia en el diseño e implementación de planes de desarrollo comunitario e innovación social orientada al cambio en diferentes países europeos.
En un desayuno de trabajo organizado por la Asociación de Jóvenes Empresarios (AJE), Casals Díaz, de la firma In the Move, ha repasado algunos casos de éxito en la aplicación de la responsabilidad social en España, con ejemplos en Galicia en el gabinete jurídico y económico Parga Asociados, de Sada (A Coruña) y Galopín Parques, en Cerceda (A Coruña).
La iniciativa del primero consistió en ampliar los servicios que ofrecen a la sociedad con ámbitos como el 'coaching' y la conciliación, materia que, previamente, introdujeron en su propia oficina. "Para tener una empresa excelente es necesario dar un trato excelente a tus trabajadores", ha subrayado esta consultora.
El segundo caso es el de una institución que no construye parques para niños, sino que realiza "espacios de encuentro" y unión entre diferentes generaciones.
Apoyada por las aportaciones de los asistentes, la ponente ha ahondado en cómo el principio de la responsabilidad social sirve para competir en un mercado globalizado, puesto que regiones del norte de Europa, Canadá y Australia, por ejemplo, la exigen como requisito. Si alguien pretende ser proveedor de grandes compañías como Inditex, por ejemplo, también debe asumirla.
Es útil, además, para incrementar la rentabilidad de una pyme o incluso de una microempresa, según ha llamado la atención, puesto que, bien entendida, la responsabilidad social debería traer consigo "más ventas" o más estabilidad en las mismas, un aumento de los precios derivado de la diferenciación y una reducción de costes laborales como consecuencia de la implicación de los empleados.
Con todo, en la jornada se ha constatado como algunos supuestos de producción de bienes materiales, como el de la agricultura ecológica, tiene una doble vertiente desde el punto de vista económico, pues el respeto a la sostenibilidad como máxima conlleva precios mayores pero también dificulta la competencia con modos de fabricación que recurren a las economías de escala.
"Hay que poner en valor la sostenibilidad haciendo entender a la sociedad que esto funciona al revés: esas formas de producir más baratas, por esencia, no pueden ser respetuosos con el entorno ni con las diferentes poblaciones", ha remarcado Pilar Casals Díaz.
COMUNICACIÓN Y AYUDAS PÚBLICAS
A este respecto, ha hecho hincapié en el apartado de la comunicación, al resaltar que existen personas "que están haciendo las cosas muy bien pero que ni ellas son conscientes de lo bueno que hacen ni lo transmiten al público" y, en concreto, a los grupos de interés, que en la filosofía de la responsabilidad social abarcan un abanico "más amplio". Esta cuestión es "tremendamente importante", ha enfatizado.
Otro de los campos abordados en la mañana de este jueves en la sede de AJE en Área Central ha sido el del apoyo de las administraciones públicas al fomento de la adopción de la responsabilidad social en el seno de las empresas. En Galicia existe el plan 2012-2014, con subvenciones para implantar memorias de responsabilidad social, mientras que, en el ámbito español, la presentación de un documento está prevista para este noviembre.